Jeremías 36:1
" Y sucedió en el cuarto año de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, que esta palabra vino del SEÑOR a Jeremías, diciendo: "
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32 versículos | Biblia BibleGuided — Edición Protestante
Dios manda registrar y leer sus palabras para que el pueblo conozca su pecado, las consecuencias anunciadas y la posibilidad de volverse a él.
La advertencia divina no busca solamente anunciar juicio; también abre la oportunidad de abandonar el mal camino y recibir perdón.
Joacim escucha el rollo, pero responde quemándolo y permanece sin temor ni arrepentimiento. Sus acciones representan una resistencia deliberada al mensaje de Dios.
Aunque el primer rollo es destruido, Dios ordena escribirlo nuevamente y añadir más palabras. La oposición humana no puede anular su revelación ni su propósito.
El capítulo se sitúa durante el reinado de Joacim, rey de Judá, en los años previos a la conquista de Jerusalén por Babilonia. La primera lectura del rollo ocurre en el quinto año de Joacim, durante un ayuno convocado en Jerusalén. Los funcionarios se reúnen en la casa del rey y transmiten el contenido del rollo, pero Joacim lo quema hoja por hoja mientras escucha. Los escribas, los príncipes, el ayuno y el rollo reflejan instituciones y prácticas de la corte y del culto de Judá. La protección de Jeremías y Baruc subraya que el mensaje profético continúa a pesar de la persecución.
El capítulo tiene una estructura narrativa clara. Primero, Dios ordena a Jeremías escribir el mensaje y Baruc lo registra y lo lee ante el pueblo (1-10). Después, Micaías informa a los príncipes, quienes escuchan el rollo y piden que sea presentado ante el rey (11-20). Luego, Joacim escucha la lectura y quema el rollo, mientras algunos funcionarios intentan detenerlo (21-26). Finalmente, Dios ordena preparar un nuevo rollo, anuncia el juicio contra Joacim y se vuelve a escribir el mensaje con palabras adicionales (27-32). La repetición del rollo destruido y vuelto a escribir es el recurso central del relato.
Jeremías 36 presenta la palabra del SEÑOR como una revelación fiel, pública y persistente. Dios confronta el pecado, pero también deja abierta la posibilidad del arrepentimiento y el perdón. El capítulo distingue entre escuchar físicamente un mensaje y responder a él con temor reverente y obediencia. La quema del rollo no elimina la palabra; al contrario, la nueva escritura confirma su permanencia y amplía el testimonio. El texto también muestra que la protección divina no siempre evita la oposición, pero sostiene a sus siervos para que cumplan su tarea.
El capítulo puede relacionarse con experiencias de rechazo, intimidación y cansancio al comunicar una verdad importante. Jeremías y Baruc enfrentan una respuesta hostil sin que el rechazo del rey determine el valor o la verdad del mensaje. También aparece una distinción útil para la reflexión emocional: la responsabilidad de comunicar con fidelidad no equivale a controlar la reacción de otras personas. El relato no presenta la angustia como una falla espiritual ni sustituye el apoyo pastoral, comunitario o profesional que una persona pueda necesitar.
Jeremías 36 invita a valorar la lectura atenta de la Escritura, recibir con honestidad las advertencias y distinguir entre escuchar un mensaje y responder a él. También destaca la importancia de la colaboración fiel: Jeremías comunica, Baruc escribe y lee, y algunos funcionarios intentan impedir que el rollo sea destruido. En la vida cotidiana, este capítulo puede orientar hacia una respuesta humilde a la corrección, una comunicación responsable en situaciones difíciles y una perseverancia prudente cuando una tarea significativa encuentra resistencia. La fidelidad debe ir acompañada de sabiduría, límites seguros y apoyo confiable.
El segundo rollo muestra que la quema del primero no podía frustrar la palabra de Dios. Jeremías volvió a dictar el mensaje, y se añadieron muchas palabras semejantes como testimonio ampliado.
Dios quería que el pueblo escuchara el anuncio del mal que se acercaba, abandonara su mal camino y recibiera perdón. La advertencia incluía una oportunidad real de arrepentimiento.
Joacim oyó el mensaje, pero lo trató con desprecio y no mostró temor ni arrepentimiento. Su reacción ilustra que la exposición a la palabra de Dios no produce obediencia automática.
Baruc, hijo de Nerías, era el escriba que registró de boca de Jeremías las palabras del SEÑOR y las leyó ante el pueblo, los funcionarios y el rey.
Termina con Jeremías dictando un nuevo rollo a Baruc. Se incluyen las palabras del rollo quemado y muchas otras semejantes, confirmando la continuidad del mensaje profético.
El capítulo reconoce lo doloroso que puede ser ver rechazado un mensaje comunicado con fidelidad. Jeremías y Baruc no controlan la respuesta del rey, pero su labor no pierde valor por causa de esa reacción. La protección de Dios aparece en medio de una situación amenazante, y la esperanza se expresa en que la palabra no queda destruida. Para quienes viven cansancio espiritual o temor ante la oposición, el relato ofrece una imagen sobria de perseverancia acompañada por cuidado y prudencia.
La narrativa está construida alrededor de la lectura, destrucción y reescritura del rollo. El propósito declarado del mensaje es doble: anunciar el juicio y provocar arrepentimiento con posibilidad de perdón. La repetición del contenido no implica que el primer texto haya perdido autoridad; confirma que la autoridad reside en la palabra del SEÑOR y no en el objeto físico. El capítulo también contrasta a quienes escuchan con temor y buscan informar al rey con el propio Joacim, que oye y quema.
Jeremías 36 destaca varias prácticas realistas para enfrentar responsabilidades difíciles: registrar con claridad lo que debe comunicarse, trabajar con colaboradores confiables, compartir información de manera ordenada y actuar con prudencia ante una amenaza. Baruc cumple su tarea, pero no se expone innecesariamente cuando los funcionarios le indican que se esconda junto con Jeremías. La fidelidad práctica incluye preparación, cooperación, límites y atención a la seguridad.
Este capítulo contempla la persistencia de la palabra divina frente a la fragilidad de las instituciones humanas. Un rey puede cortar hojas y arrojarlas al fuego, pero no puede borrar el propósito de Dios. El llamado al arrepentimiento revela que el juicio anunciado no es caprichoso: se pronuncia ante una comunidad invitada a volverse de su mal camino. La reescritura del rollo se convierte así en una señal de juicio firme y misericordia paciente, mientras la historia humana continúa bajo la autoridad de Dios.
" Y sucedió en el cuarto año de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, que esta palabra vino del SEÑOR a Jeremías, diciendo: "
" Toma un rollo de libro y escribe en él todas las palabras que te he hablado contra Israel, contra Judá y contra todas las naciones, desde el día en que te hablé, desde los días de Josías hasta este día. "
" Tal vez la casa de Judá oiga todo el mal que me propongo hacerles, para que cada uno se vuelva de su mal camino y yo perdone su maldad y su pecado. "
" Entonces Jeremías llamó a Baruc hijo de Nerías, y Baruc escribió de boca de Jeremías, en un rollo de libro, todas las palabras del SEÑOR que le había hablado. "
" Y Jeremías ordenó a Baruc: Estoy recluido; no puedo entrar en la casa del SEÑOR. "
" Ve, pues, y lee en el rollo que escribiste de mi boca las palabras del SEÑOR a oídos del pueblo en la casa del SEÑOR, el día del ayuno. También las leerás a oídos de todo Judá que venga de sus ciudades. "
" Tal vez presenten su súplica ante el SEÑOR y cada uno se vuelva de su mal camino, porque grande es la ira y el furor que el SEÑOR ha pronunciado contra este pueblo. "
" Y Baruc hijo de Nerías hizo conforme a todo lo que le ordenó el profeta Jeremías, leyendo en el libro las palabras del SEÑOR en la casa del SEÑOR. "
" Y sucedió en el quinto año de Joacim hijo de Josías, rey de Judá, en el noveno mes, que proclamaron un ayuno ante el SEÑOR para todo el pueblo de Jerusalén y para todo el pueblo que venía de las ciudades de Judá a Jerusalén. "
" Entonces Baruc leyó en el libro las palabras de Jeremías en la casa del SEÑOR, en la cámara de Gemarías hijo de Safán, el escriba, en el atrio superior, a la entrada de la puerta nueva de la casa del SEÑOR, a oídos de todo el pueblo. "
" Cuando Micaías hijo de Gemarías, hijo de Safán, oyó del libro todas las palabras del SEÑOR, "
" bajó a la casa del rey, a la cámara del escriba. Allí estaban sentados todos los príncipes: Elisama el escriba, Delaías hijo de Semaías, Elnatán hijo de Acbor, Gemarías hijo de Safán, Sedequías hijo de Hananías y todos los príncipes. "
" Entonces Micaías les declaró todas las palabras que había oído cuando Baruc leyó el libro a oídos del pueblo. "
" Por tanto, todos los príncipes enviaron a Jehudí hijo de Netanías, hijo de Selemías, hijo de Cusí, a decirle a Baruc: Toma en tu mano el rollo que leíste a oídos del pueblo y ven. Baruc hijo de Nerías tomó el rollo en su mano y fue a ellos. "
" Y le dijeron: Siéntate ahora y léelo a nuestros oídos. Baruc lo leyó a sus oídos. "
" Y sucedió que, cuando oyeron todas las palabras, tuvieron miedo unos y otros, y le dijeron a Baruc: Sin duda comunicaremos al rey todas estas palabras. "
" Y le preguntaron a Baruc: Dinos ahora, ¿cómo escribiste todas estas palabras de su boca? "
" Entonces Baruc les respondió: Él me pronunció con su boca todas estas palabras, y yo las escribí con tinta en el libro. "
" Entonces los príncipes le dijeron a Baruc: Ve; escóndanse tú y Jeremías, y que nadie sepa dónde están. "
" Después entraron adonde estaba el rey, en el atrio, pero dejaron el rollo en la cámara de Elisama el escriba y relataron todas las palabras a oídos del rey. "
" Entonces el rey envió a Jehudí a buscar el rollo, y él lo tomó de la cámara de Elisama el escriba. Jehudí lo leyó a oídos del rey y a oídos de todos los príncipes que estaban de pie junto al rey. "
" El rey estaba sentado en la casa de invierno, en el noveno mes, y ante él ardía un fuego en el brasero. "
" Y sucedió que, cuando Jehudí había leído tres o cuatro hojas, cortó el rollo con el cortaplumas y lo arrojó al fuego que estaba en el brasero, hasta que todo el rollo fue consumido en el fuego que estaba en el brasero. "
" Sin embargo, no tuvieron miedo ni rasgaron sus vestiduras, ni el rey ni ninguno de sus siervos que oyeron todas estas palabras. "
" No obstante, Elnatán, Delaías y Gemarías habían rogado al rey que no quemara el rollo, pero él no los escuchó. "
" El rey ordenó a Jerameel hijo de Hamelec, a Seraías hijo de Azriel y a Selemías hijo de Abdeel que prendieran a Baruc el escriba y a Jeremías el profeta, pero el SEÑOR los escondió. "
" Entonces la palabra del SEÑOR vino a Jeremías, después que el rey quemó el rollo y las palabras que Baruc había escrito de boca de Jeremías, diciendo: "
" Toma de nuevo otro rollo y escribe en él todas las palabras anteriores que estaban en el primer rollo, el cual quemó Joacim, rey de Judá. "
" Y dirás a Joacim, rey de Judá: Así dice el SEÑOR: Tú quemaste este rollo, diciendo: ¿Por qué escribiste en él que el rey de Babilonia vendrá ciertamente, destruirá esta tierra y hará desaparecer de ella a hombres y animales? "
" Por tanto, así dice el SEÑOR acerca de Joacim, rey de Judá: No tendrá a nadie que se siente en el trono de David, y su cadáver será arrojado al calor durante el día y a la helada durante la noche. "
" Lo castigaré a él, a su descendencia y a sus siervos por su maldad, y traeré sobre ellos, sobre los habitantes de Jerusalén y sobre los hombres de Judá todo el mal que pronuncié contra ellos; pero no escucharon. "
" Entonces Jeremías tomó otro rollo y se lo dio a Baruc el escriba, hijo de Nerías, quien escribió en él, de boca de Jeremías, todas las palabras del libro que Joacim, rey de Judá, había quemado en el fuego; y además se les añadieron muchas palabras semejantes. "
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