Versículo destacado
2 Tesalonicenses 2:1 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante
" Ahora les rogamos, hermanos, por la venida de nuestro Señor Jesucristo y por nuestra reunión con él, "
2 Tesalonicenses 2:1
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
1 Ahora les rogamos, hermanos, por la venida de nuestro Señor Jesucristo y por nuestra reunión con él,
2 que no se dejen sacudir pronto en su mente ni se turben, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, como si el día de Cristo estuviera cerca.
3 Que nadie los engañe de ninguna manera, porque ese día no vendrá sin que antes venga la apostasía y sea revelado el hombre de pecado, el hijo de perdición,
Explora estudios bíblicos guiados
Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor
Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)
Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.
Vista previa de la sesión 1:
Dichosos los humildes
6 min
Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)
Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.
Vista previa de la sesión 1:
El cuidado del Pastor
5 min
Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones
Crear cuenta gratisComentario de Bible Guided
Por estas palabras, parece que algunos tesalonicenses habían entendido mal lo que Pablo había escrito en su primera carta acerca de la venida de Cristo. Pensaban que aquel día estaba muy cerca, como si Cristo estuviera a punto de aparecer y juzgar al mundo de inmediato. O quizá algunos afirmaban haber recibido ese mensaje mediante una revelación especial del Espíritu, por palabras que decían haber escuchado de Pablo cuando estuvo con ellos, o por una carta que supuestamente él había escrito, ya fuera a ellos o a otra persona. Por eso Pablo tiene cuidado de corregir el error y evitar que se propague.
Cuando surgen errores entre los cristianos, debemos corregirlos tan pronto como sea posible e impedir que se extiendan. Las personas de bien deben tener especial cuidado de detener los errores que nacen de una mala interpretación de sus palabras o acciones, incluso cuando estas fueron inocentes y bien intencionadas. Tenemos un enemigo astuto que busca oportunidades para hacer daño, y en ocasiones difundirá el error incluso usando palabras de la Escritura.
Pablo desea fervientemente evitar que ellos sean engañados: «Les rogamos, hermanos» (2 Tesalonicenses 2:1). Se dirige a ellos como hermanos, aunque podría haberles hablado con la autoridad de un padre a sus hijos. Usa la bondad y la humildad, procurando ganarse su afecto. Esta es la mejor manera de tratar a las personas cuando queremos evitar que caigan en el error o ayudarlas a apartarse de él: con un trato amable y amoroso. El trato áspero y autoritario solo provoca enojo y hace que las personas se resistan más a la verdad.
Pablo les hace este llamado de una manera muy solemne, por «la venida de nuestro Señor Jesucristo» (2 Tesalonicenses 2:1). Estas palabras tienen la fuerza de un juramento. Su sentido es el siguiente: si creen que Cristo vendrá, y si anhelan su venida y se alegran en esa esperanza, entonces deben evitar cuidadosamente el error contra el cual los está advirtiendo. De esta manera aprendemos que es seguro que Cristo Jesús vendrá a juzgar al mundo. En el último día vendrá con el poder y la gloria del cielo para juzgar a todos. Podemos no saber cuándo ocurrirá, y las personas pueden equivocarse al respecto, pero su venida es segura. Esta ha sido la fe y la esperanza de los cristianos de todas las épocas, y aun los santos del Antiguo Testamento esperaban ese día. Enoc, el séptimo después de Adán, dijo: «Miren, el Señor viene» (Judas 1:14).
En la segunda venida de Cristo, todos los santos serán reunidos con él. La mención que Pablo hace de esta reunión muestra que está hablando de la venida de Cristo para juzgar, no de su venida para destruir Jerusalén. Se refiere a una venida real, no solo a una imagen o figura de lenguaje. Esta reunión honrará a Cristo y completará la felicidad de su pueblo. Todos los santos se reunirán entonces, y solo los santos. Los santos del Antiguo Testamento, que conocieron a Cristo mediante las sombras de la ley y contemplaron ese día desde lejos, y los santos del Nuevo Testamento, a quienes el evangelio hizo clara la vida y la inmortalidad, serán reunidos. Desde todos los lugares y de todas las épocas, todos los que pertenecen a Dios serán llevados juntos.
Serán reunidos con Cristo. Él será el gran centro de su unidad. Se reunirán con él para servirlo, participar de su gloria, ser presentados por él ante el Padre, estar con él para siempre y disfrutar plenamente de su presencia por toda la eternidad. Por eso, la doctrina de la venida de Cristo y de nuestra reunión con él es muy importante para los cristianos. Pablo no habría usado un llamado tan solemne si no lo fuera. Por tanto, no solo debemos creer esta verdad, sino también valorarla profundamente y preocuparnos de manera sincera por ella.
Pablo les advierte que no se dejen engañar acerca del momento de la venida de Cristo, para que no se turben en su manera de pensar ni se angustien. Los errores de la mente a menudo debilitan la fe y perturban el corazón. Quienes tienen una fe débil y un espíritu angustiado suelen ser blancos fáciles para los que desvían a otros. Pablo dice: «Que nadie los engañe de ninguna manera» (2 Tesalonicenses 2:3). Muchas personas esperan la oportunidad de engañar y emplean distintos métodos. Algunas afirman tener nuevas revelaciones, otras tuercen la Escritura y otras recurren al fraude abierto. Como el engaño adopta tantas formas, debemos estar alerta para que nadie nos engañe de ninguna manera.
El error específico contra el cual Pablo advierte es la idea de que la venida de Cristo estaba tan cerca que ocurriría en sus propios días. A muchos quizá les parecía algo inofensivo, pero seguía siendo un error y podía producir consecuencias dañinas. Por eso Pablo les advierte que no se dejen sacudir rápidamente en su manera de pensar ni se angustien. No quiere que su fe se debilite. Debemos creer firmemente en la segunda venida de Cristo y permanecer firmes en esa esperanza. Pero si los tesalonicenses pensaban que el momento era inmediato, descubrir que ellos mismos o personas en quienes confiaban estaban equivocados podía llevarlos a preguntarse si el acontecimiento en sí era verdadero. Sin embargo, no debían vacilar respecto de esta gran verdad, que es la fe y la esperanza de todos los santos.
La falsa enseñanza es como un viento que agita el agua y la sacude de un lado a otro. Del mismo modo, inquieta la mente de las personas, que a menudo son tan inestables como el agua. Pablo tampoco quiere que disminuya su consuelo. No desea que se asusten por falsas alarmas. Es probable que la venida de Cristo hubiera sido descrita con términos tan aterradores que muchos creyentes sinceros se angustiaron, aunque para los creyentes debería ser una fuente de esperanza y alegría. Otros quizá se inquietaron por lo repentino que sería aquel día, por el temor de no estar preparados o al darse cuenta de que se habían equivocado acerca del momento de la venida de Cristo. Siempre debemos velar y orar, pero no debemos permitir que el pensamiento de la venida de Cristo nos desanime ni nos llene de inquietud.
Cómo puede ayudarte tu IA cristiana
Explora las Escrituras y la vida desde una perspectiva cristiana
Estudio bíblico
Orientación para la vida
Apoyo en la oración
Sabiduría diaria
Haz 3 preguntas gratis cada semana. No necesitas tarjeta de crédito. Ver planes
De este capítulo
2 Tesalonicenses 2:2
"que no se dejen sacudir pronto en su mente ni se turben, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, como si el día de Cristo estuviera cerca."
2 Tesalonicenses 2:3
"Que nadie los engañe de ninguna manera, porque ese día no vendrá sin que antes venga la apostasía y sea revelado el hombre de pecado, el hijo de perdición,"
2 Tesalonicenses 2:4
"quien se opone y se exalta sobre todo lo que se llama Dios o es objeto de adoración; de modo que él, como Dios, se sienta en el templo de Dios, mostrando que es Dios."
2 Tesalonicenses 2:5
"¿No recuerdan que, cuando todavía estaba con ustedes, les decía estas cosas?"
2 Tesalonicenses 2:6
"Y ahora ustedes saben qué lo detiene, para que sea revelado a su debido tiempo."
2 Tesalonicenses 2:7
"Porque el misterio de la iniquidad ya está obrando; solo que el que ahora detiene seguirá haciéndolo hasta que sea quitado de en medio."
Oración diaria
Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria
Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.
Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.
Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.