Versículo destacado

Nehemías 5:6 - Significado y aplicación

Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy

Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante

" Me enojé mucho cuando oí su clamor y estas palabras. "

Nehemías 5:6

menu_book El versículo en contexto

4 Había también quienes decían: «Hemos pedido dinero prestado para pagar el tributo del rey, poniendo como garantía nuestras tierras y viñedos».

5 Ahora bien, nuestra carne es como la carne de nuestros hermanos, y nuestros hijos son como sus hijos. Sin embargo, estamos sometiendo a servidumbre a nuestros hijos y a nuestras hijas para que sean siervos, y algunas de nuestras hijas ya han sido sometidas a servidumbre. No está en nuestro poder rescatarlas, porque otros tienen nuestras tierras y nuestros viñedos.

6 Me enojé mucho cuando oí su clamor y estas palabras.

7 Después de reflexionar, reprendí a los nobles y a los gobernantes, y les dije: «Cada uno de ustedes exige intereses de su hermano». Entonces convoqué una gran asamblea contra ellos.

8 Y les dije: «Nosotros, según nuestras posibilidades, hemos rescatado a nuestros hermanos judíos que habían sido vendidos a las naciones. ¿Y ustedes venderán incluso a sus hermanos? ¿O serán vendidos a nosotros?». Entonces ellos guardaron silencio y no encontraron nada que responder.

auto_stories

Explora estudios bíblicos guiados

Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor

Micro-Study 5 días

Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)

Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.

Vista previa de la sesión 1:

Dichosos los humildes

schedule 6 min

Micro-Study 5 días

Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)

Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.

Vista previa de la sesión 1:

El cuidado del Pastor

schedule 5 min

lock_open Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones

person_add Crear cuenta gratis

auto_stories Comentario de Bible Guided

Parece que esta queja llegó a Nehemías cuando ya estaba abrumado por el trabajo público de reconstruir la muralla. Aun así, como vio que era una queja justa, no la rechazó por haber llegado en un mal momento. No reprendió al pueblo por interrumpirlo ni dejó el asunto para cuando tuviera más tiempo libre. La necesidad era urgente, y sabía que, por altas, gruesas o fuertes que fueran las murallas de Jerusalén, la ciudad no estaría segura si se permitía que tales injusticias continuaran.

Observemos cómo enfrentó este grave problema. Primero, se enojó mucho, como dice Nehemías 5:6. Dejó claro que desaprobaba profundamente el mal. Es apropiado que los líderes manifiesten enojo contra el pecado, porque ese enojo puede impulsarlos a actuar y advertir a otros que no hagan lo malo.

Segundo, reflexionó cuidadosamente antes de actuar, como se indica en Nehemías 5:7. Esto demuestra que mantuvo su enojo bajo control y que no habló ni actuó impulsivamente, aunque estaba profundamente indignado. Antes de reprender a los nobles, pensó qué decir, cuándo decirlo y cómo decirlo. La reprensión requiere tratarse con cuidado; de lo contrario, incluso una corrección acertada puede no producir ningún bien.

Tercero, reprendió a los nobles y gobernantes, hombres ricos cuyo poder quizá los había hecho más atrevidos para oprimir a los demás. Aun a los nobles y gobernantes, si hacen lo malo, las personas indicadas deben decírselo. Nadie debe pensar que su posición lo coloca por encima de la corrección.

Cuarto, convocó una gran asamblea contra ellos. Reunió al pueblo como testigo de sus palabras y para respaldar la acusación contra la opresión y la extorsión cometidas por sus líderes, como se señala después en Nehemías 5:12. Esdras y Nehemías eran hombres sabios y piadosos, pero enfrentaron situaciones parecidas de maneras diferentes. Cuando a Esdras le informaron del pecado de los gobernantes que se habían casado con mujeres extranjeras, él rasgó su ropa, lloró y oró; y fue difícil convencerlo de actuar porque tenía un espíritu muy apacible. Nehemías, al enterarse de un pecado igual de grave, se encendió de inmediato en ira, reprendió a los culpables, movilizó al pueblo contra esa injusticia y perseveró hasta lograr la reforma, porque tenía un espíritu más impetuoso.

Personas muy piadosas pueden diferir mucho en su temperamento natural y en otras cosas que se derivan de él. La obra de Dios puede realizarse bien y con éxito de distintas maneras; por eso, no debemos condenar la forma en que otros la llevan a cabo ni convertir nuestro propio método en el único correcto. Hay distintas maneras de trabajar, pero el mismo Espíritu.

Quinto, razonó con ellos con claridad y les mostró la maldad de lo que estaban haciendo. La manera normal de reformar la vida de las personas es convencer primero a su conciencia. Les presentó varias razones contundentes, y cada una era apropiada y verdadera.

Les recordó que las personas a quienes estaban oprimiendo eran sus propios hermanos: se estaban cobrando intereses unos a otros. Ya era malo oprimir a los extranjeros, pero era mucho peor oprimir a hermanos pobres, especialmente porque la ley de Dios no les permitía cobrarles esos intereses unos a otros (Deuteronomio 23:19-20).

También les recordó que hacía poco habían sido liberados de las manos de los paganos. Todo el pueblo había sido rescatado por la maravillosa providencia de Dios, y algunos incluso habían sido liberados personalmente de amos paganos gracias al costo y al esfuerzo de Nehemías y de otras personas buenas. En efecto, les dijo: «¿Hemos hecho todo este esfuerzo para recuperar su libertad de manos de los paganos, solo para que sus propios gobernantes los vuelvan a esclavizar? ¿Tendremos que hacer otra vez el mismo trabajo costoso para rescatarlos de ustedes, como lo hicimos para rescatarlos de Babilonia?» (Nehemías 5:8). A quienes Dios ha liberado por su gracia no se les debe volver a someter a esclavitud (Gálatas 5:1; 1 Corintios 7:23).

Luego les dijo que estaban cometiendo un gran pecado contra los pobres (Nehemías 5:9). «Lo que están haciendo no está bien. Aunque obtengan dinero de esto, están acumulando culpa sobre ustedes mismos. ¿No deberían vivir en el temor de Dios?». Afirmaban pertenecer a Dios, así que debían vivir con reverencia hacia él. Si verdaderamente temieran a Dios, no perseguirían las ganancias mundanas ni tratarían cruelmente a sus hermanos. Quienes viven en el temor de Dios no se atreven a hacer lo malo (Job 31:13-14, 23).

También les dijo que estaban avergonzando su fe. «Piensen en el reproche que esto provoca entre los paganos, nuestros enemigos», les dijo. Esos enemigos estaban en contra de ellos, de su Dios y de su religión santa. Con gusto usarían aquello como una excusa para hablar mal de los judíos: «Estos judíos dicen estar tan dedicados a Dios, pero miren qué crueles son unos con otros». Todos los que profesan una religión deben tener cuidado de no desacreditarla delante de quienes están fuera de ella. Nada deshonra más a la religión que el apego a lo mundano y la dureza de corazón que muestran sus propios seguidores.

Finalmente, señaló su propio ejemplo (Nehemías 5:10), que después explica con más detalle en Nehemías 5:14 y siguientes. Quienes insisten con firmeza en sus propios derechos quedan en una posición muy débil cuando intentan convencer a otros de renunciar a los suyos.

Sexto, les insistió con firmeza no solo en que dejaran de hacer negocios abusivos con sus vecinos pobres, sino también en que devolvieran lo que ya les habían quitado, como dice Nehemías 5:11. Observemos la cercanía con que les habla: «Dejemos de cobrar estos intereses». Se incluye a sí mismo, como deben hacerlo quienes reprenden, aunque él no fuera culpable de ese pecado. Observemos también con qué seriedad, pero a la vez con humildad, les suplica: «Por favor, dejen de hacerlo» y «Por favor, devuélvanlo». Aunque tenía autoridad para ordenarles, prefirió pedirles por amor. Además, los exhortó en detalle a mostrar bondad a los pobres, devolverles sus propiedades dadas en garantía, restituirles sus tierras, cancelar los intereses y darles más tiempo para pagar el capital. Les pedía que renunciaran a algo que legal o financieramente les pertenecía, pero al cumplir con su deber, al final ellos mismos saldrían beneficiados. Lo que perdonamos con bondad será recordado y recompensado, así como lo que damos con bondad.

Logró que le hicieran una promesa, como dice Nehemías 5:12: «Se lo devolveremos». Luego hizo venir a los sacerdotes y les pidió que los hicieran prestar un juramento de que cumplirían esa promesa. Como sus decisiones ya estaban tomadas y parecían determinados a cumplir, quiso comprometerlos firmemente con ella.

También los puso bajo una maldición solemne, con la esperanza de que eso los llevara a actuar con mucho temor y cuidado. Dijo: «Que Dios sacuda a todo aquel que no cumpla esta promesa», como se registra en Nehemías 5:13. Era una advertencia clara de que Dios ciertamente lo haría. El pueblo respondió: «Amén», tal como había respondido a las maldiciones pronunciadas en el monte Ebal (Deuteronomio 27); de ese modo, si quebrantaban su palabra, en efecto estarían invocando el juicio sobre sí mismos.

Con ese «Amén», el pueblo alabó al Señor. No estaban haciendo una promesa de mala gana, sino con alegría y gratitud. David hizo algo parecido cuando asumió los votos hechos a Dios y después cantó alabanzas (Salmo 56:12). Aquella promesa hecha con entusiasmo era buena, pero lo que sucedió después fue aún mejor: realmente cumplieron lo que habían prometido.

Mantuvieron su palabra, a diferencia de sus antepasados en una situación parecida, quienes liberaron a la gente y poco después la obligaron a volver a la esclavitud (Jeremías 34:10-11). Las buenas promesas son algo bueno, pero lo que más importa es cumplirlas.

IA cristiana que tiene en cuenta tu denominación

Aplica Nehemías 5:6 a tu vida hoy

Recibe orientación basada en las Escrituras, consciente de tu denominación y personalizada para tu situación.

1 Haz tu pregunta arrow_forward 2 Considera tu tradición arrow_forward 3 Aplica las Escrituras

✓ No necesitas tarjeta de crédito • ✓ 100 % privado • ✓ Obtén 30 créditos gratis para comenzar

Cómo puede ayudarte tu IA cristiana

Explora las Escrituras y la vida desde una perspectiva cristiana

menu_book

Estudio bíblico

psychology

Orientación para la vida

favorite

Apoyo en la oración

lightbulb

Sabiduría diaria

forum Pregúntale a tu IA cristiana — Gratis

Haz 3 preguntas gratis cada semana. No necesitas tarjeta de crédito. Ver planes

De este capítulo

auto_awesome

Oración diaria

Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria

Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.

Gratis. Cancela tu suscripción cuando quieras. Nunca compartimos tu correo electrónico.

Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.

Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.