Versículo destacado
Éxodo 20:22 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante
" El SEÑOR dijo a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Ustedes han visto que he hablado con ustedes desde el cielo. "
Éxodo 20:22
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
20 Moisés dijo al pueblo: No tengan miedo, porque Dios ha venido para ponerlos a prueba y para que su temor esté delante de sus rostros, a fin de que no pequen.
21 El pueblo se mantuvo a lo lejos, y Moisés se acercó a la densa oscuridad donde estaba Dios.
22 El SEÑOR dijo a Moisés: Así dirás a los hijos de Israel: Ustedes han visto que he hablado con ustedes desde el cielo.
23 No harán conmigo dioses de plata, ni se harán dioses de oro.
24 Me harás un altar de tierra y sacrificarás sobre él tus holocaustos y tus ofrendas de paz, tus ovejas y tus bueyes. En todo lugar donde yo haga constar mi nombre, vendré a ti y te bendeciré.
Explora estudios bíblicos guiados
Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor
Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)
Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.
Vista previa de la sesión 1:
Dichosos los humildes
6 min
Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)
Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.
Vista previa de la sesión 1:
El cuidado del Pastor
5 min
Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones
Crear cuenta gratisComentario de Bible Guided
Cuando Moisés entró en la densa oscuridad donde estaba Dios, Dios le habló allí, en privado y sin causarle terror, y le comunicó todo lo que sigue hasta el final del capítulo 23. La mayor parte de estas instrucciones explica los Diez Mandamientos, y Moisés debía transmitírselas al pueblo primero de palabra y después por escrito. Las leyes de estos versículos se ocupan de la adoración a Dios.
I. Se les vuelve a ordenar que no hagan imágenes para adorarlas (Éxodo 20:22-23). Dios dice: «Ustedes han visto que he hablado con ustedes desde el cielo». Esto demuestra su extraordinaria bondad, mucho mayor que si algún gran gobernante hablara libremente con una multitud de pobres mendigos. Por eso no debían hacerse dioses de plata ni de oro.
Aquí se repite el segundo mandamiento por dos razones. Una de ellas puede ser que Dios conocía su fuerte inclinación a la idolatría —la adoración de dioses falsos— y la gravedad de ese pecado. Les había dado diez mandamientos, pero a Moisés se le ordena insistir especialmente en los dos primeros. No debían olvidar ninguno, pero tenían que asegurarse de recordar estos.
Otra razón es que Dios ya les había hablado directamente. Les había mostrado suficientemente su presencia, así que no necesitaban imágenes que lo representaran como si estuviera ausente. Habían oído su voz, pero no habían visto ninguna forma. Puesto que Dios se les reveló solamente mediante una voz, eso les enseñaba claramente que no debían hacerse ninguna imagen de él. Debían mantener comunión con Dios por medio de su palabra, no mediante pinturas o estatuas.
Aquí se insinúan dos advertencias contra la adoración de imágenes. Primero, insultan a Dios, porque él dice: «No se hagan dioses junto conmigo». Aunque las personas afirmen que solo usan imágenes para ayudarse a adorar al Dios verdadero, en realidad están levantando rivales contra él, y él no lo permitirá. Segundo, las imágenes perjudican a quien las adora. «No se hagan dioses para ustedes», porque lo que parece ayudar a la devoción en realidad la corrompe y engaña a quien adora.
Al principio, parece que hicieron imágenes de oro y plata, alegando que la riqueza de esos metales honraba a Dios y que su brillo les ayudaba a sentir su gloria. Pero aun así estaban cambiando la verdad de Dios por una mentira. Por ese camino, fueron justamente abandonados a un engaño cada vez más profundo, hasta llegar a adorar imágenes de madera o de piedra.
II. También se les enseña cómo construir altares para la adoración. Esto se refiere a altares especiales, como los que se construyeron en el desierto antes de que se levantara el tabernáculo, y más adelante en momentos de necesidad especial, para usarlos de inmediato. Gedeón, juez de Israel, construyó uno de esos altares (Jueces 6:24). Manoá, el padre de Sansón, también lo hizo (Jueces 13:19), al igual que Samuel, el profeta y juez (1 Samuel 7:17), y muchos otros.
Ahora que Israel había recibido esta gloriosa revelación de Dios, era probable que muchos se sintieran movidos a ofrecer sacrificios. Como el sacrificio necesita un altar, Dios les da instrucciones.
1. Sus altares debían ser muy sencillos, hechos de tierra o de piedras sin tallar (Éxodo 20:24-25). Ni siquiera debían labrar las piedras con herramientas, para que no se sintieran tentados a hacer imágenes. Debían amontonar las piedras tal como estaban: ásperas y sin terminar. Como esta instrucción fue dada antes de la ley ceremonial, que más adelante estableció altares más costosos, sugiere que, después de ese período, la adoración sencilla debía aceptarse como la mejor expresión externa de la religión. La adoración cristiana no debe realizarse con ostentación ni esplendor exterior. La belleza de la santidad no necesita adornos, y nadie beneficia a la iglesia de Cristo al vestirla con el estilo de una prostituta, como lo hace la Iglesia romana. Un altar de tierra es mejor.
2. Sus altares debían ser bajos, de modo que no subieran a ellos por escalones (Éxodo 20:26). Los paganos pensaban neciamente que cuanto más alto fuera el altar y más cerca pareciera estar del cielo, más agradable sería el sacrificio. Por eso escogían los lugares altos. Dios ordena lo contrario, para mostrar que él mira la elevación del corazón, no la altura del sacrificio. Probablemente los altares del desierto y otros altares temporales se usaban para un solo animal a la vez. Pero el altar del templo de Salomón, que era mucho más largo y ancho para poder sostener muchos sacrificios a la vez, tenía diez codos de altura. Su altura correspondía a su tamaño, y se necesitaban escalones para llegar a él. Aun así, sin duda los escalones estaban dispuestos de manera que no quedara expuesta ninguna vergüenza, tal como advierte este mandamiento.
III. Se les asegura que Dios recibirá bondadosamente su adoración dondequiera que se ofrezca conforme a su voluntad (Éxodo 20:24). Dios dice: «En todo lugar donde yo haga que se recuerde mi nombre, vendré a ustedes y los bendeciré». Más adelante, Dios escogió un lugar especial para que allí se recordara su nombre. Pero, bajo el evangelio, ese lugar especial ya no es un requisito. Ahora se anima a las personas a orar en todo lugar, y esta promesa vuelve a aplicarse en todo su sentido. Dondequiera que el pueblo de Dios se reúna en su nombre para adorarlo, él estará en medio de ellos. Los honrará con su presencia y los recompensará con su gracia. Vendrá a ellos y los bendecirá, y no necesitamos nada más para que nuestras reuniones de adoración sean verdaderamente hermosas.
Cómo puede ayudarte tu IA cristiana
Explora las Escrituras y la vida desde una perspectiva cristiana
Estudio bíblico
Orientación para la vida
Apoyo en la oración
Sabiduría diaria
Haz 3 preguntas gratis cada semana. No necesitas tarjeta de crédito. Ver planes
De este capítulo
Éxodo 20:1
"Y Dios habló todas estas palabras, diciendo:"
Éxodo 20:2
"Yo soy el SEÑOR tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de la casa de esclavitud."
Éxodo 20:3
"No tendrás otros dioses delante de mí."
Éxodo 20:4
"No te harás ninguna imagen tallada ni semejanza alguna de lo que está arriba en el cielo, abajo en la tierra o en las aguas debajo de la tierra."
Éxodo 20:5
"No te inclinarás ante ellas ni las servirás, porque yo, el SEÑOR tu Dios, soy un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y la cuarta generación de los que me odian,"
Éxodo 20:6
"y muestro misericordia a millares de los que me aman y guardan mis mandamientos."
Oración diaria
Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria
Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.
Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.
Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.