Versículo destacado
Deuteronomio 22:1 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Español
" Si alguno de ustedes ve extraviado el buey o la oveja de su compatriota, no debe desentenderse de ello, sino llevarlo de regreso a su compatriota. "
Deuteronomio 22:1
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
1 Si alguno de ustedes ve extraviado el buey o la oveja de su compatriota, no debe desentenderse de ello, sino llevarlo de regreso a su compatriota.
2 Pero si el dueño no es vecino suyo ni lo conoce, llevará el animal a su casa y lo tendrá allí hasta que su compatriota lo reclame; entonces deberá devolvérselo.
3 Lo mismo deberán hacer con el asno, el manto o cualquier otra cosa que alguien pierda y que alguno de ustedes encuentre. No se desentiendan del asunto.
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La bondad que Dios exigió hacia un enemigo (Éxodo 23:4) aquí se requiere aún más hacia el prójimo, aunque ese prójimo no fuera israelita. La ley está de acuerdo con la justicia básica y nos enseña a tratar a los demás como queremos que ellos nos traten.
Primero, el ganado extraviado tenía que ser devuelto, ya fuera a su dueño o al lugar de donde se había alejado, como se indica en Deuteronomio 22:1-2. Esto era un acto de compasión hacia el animal, que estaba expuesto y en peligro mientras vagaba. También demostraba bondad y respeto hacia el dueño, e incluso justicia, porque seguía el principio de hacer a los demás lo que queremos que hagan por nosotros. La fe debe hacernos buenos vecinos, dispuestos a realizar todo acto de ayuda que podamos por cualquier persona.
Al hacerlo, no debían preocuparse por las molestias. Si sabían quién era el dueño del animal, tenían que llevárselo personalmente. No podían simplemente avisarle al dueño para que fuera a recogerlo, porque el animal podía sufrir algún daño antes de que llegara. Tampoco debían preocuparse por el costo. Si no conocían al dueño, tenían que quedarse con el animal y alimentarlo hasta encontrarlo.
Si había que mostrar ese cuidado por el buey o el burro extraviado de un vecino, cuánto más deberíamos preocuparnos por una persona que se ha alejado de Dios y de su deber. Debemos hacer todo lo posible por ayudarla a regresar (Santiago 5:19) y restaurarla con mansedumbre, cuidándonos también a nosotros mismos (Gálatas 6:1).
Segundo, las pertenencias extraviadas tenían que devolverse a su dueño, como se indica en Deuteronomio 22:3. Los judíos dicen que quien encontraba bienes perdidos debía anunciar públicamente que los había encontrado tres o cuatro veces, como se hacía en su tiempo y como todavía se hace en el nuestro. Si no se podía encontrar al dueño, algunos decían que quien los había encontrado podía usarlos para sí. Sin embargo, algunos intérpretes eruditos afirman que lo correcto sería entregar a los pobres el valor de esos bienes.
Tercero, había que ayudar al ganado que estuviera en peligro, como se indica en Deuteronomio 22:4. Esto se exigía por compasión hacia el animal, porque una persona misericordiosa se preocupa por la vida de un animal, aunque no sea suyo. También se exigía por amor y amistad hacia el prójimo, pues no sabemos cuándo podríamos necesitar a cambio su ayuda. Un miembro del cuerpo puede decirle a otro: «Ahora no te necesito», pero no puede decirle: «Nunca te necesitaré».
De este capítulo
Deuteronomio 22:2
"Pero si el dueño no es vecino suyo ni lo conoce, llevará el animal a su casa y lo tendrá allí hasta que su compatriota lo reclame; entonces deberá devolvérselo."
Deuteronomio 22:3
"Lo mismo deberán hacer con el asno, el manto o cualquier otra cosa que alguien pierda y que alguno de ustedes encuentre. No se desentiendan del asunto."
Deuteronomio 22:4
"Si alguno de ustedes ve caído en el camino el asno o el buey de su compatriota, no debe desentenderse de ello, sino ayudarlo a levantarlo."
Deuteronomio 22:5
"La mujer no debe usar ropa de hombre, ni el hombre debe usar ropa de mujer, porque al Señor le repugna todo el que hace estas cosas."
Deuteronomio 22:6
"Si alguien encuentra en su camino un nido de pájaros en un árbol o en el suelo, con polluelos o huevos, y la madre echada sobre ellos, no debe quedarse con la madre y los polluelos;"
Deuteronomio 22:7
"debe quedarse solamente con los polluelos y dejar que la madre se vaya. Así será dichoso y tendrá una larga vida."
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