La expresión «duerma el sueño de la muerte» pertenece al lenguaje poético de la angustia y, por sí sola, no permite concluir que el salmista tuviera un plan de suicidio. Sin embargo, si una persona relaciona este pasaje con deseos actuales de morir, pensamientos de hacerse daño, un plan o un peligro inmediato, debe buscar apoyo urgente. En Estados Unidos puede llamar o enviar un mensaje de texto al 988 para comunicarse con la Línea de Prevención del Suicidio y Crisis; en una emergencia inmediata, puede llamar al 911. La atención pastoral puede acompañar, pero no reemplaza la ayuda profesional o de emergencia.