Versículo destacado
Lucas 14:1 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante
" Y sucedió que, cuando entró en la casa de uno de los principales fariseos para comer pan en sábado, ellos lo observaban. "
Lucas 14:1
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
1 Y sucedió que, cuando entró en la casa de uno de los principales fariseos para comer pan en sábado, ellos lo observaban.
2 Y sucedió que había delante de él un hombre que padecía de hidropesía.
3 Entonces Jesús tomó la palabra y dijo a los intérpretes de la ley y a los fariseos: ¿Es lícito sanar en sábado?
Explora estudios bíblicos guiados
Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor
Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)
Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.
Vista previa de la sesión 1:
Dichosos los humildes
6 min
Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)
Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.
Vista previa de la sesión 1:
El cuidado del Pastor
5 min
Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones
Crear cuenta gratisComentario de Bible Guided
En este pasaje vemos que el Hijo del Hombre vino comiendo y bebiendo, y que se relacionaba libremente con toda clase de personas. No evitaba a los publicanos, aunque tenían mala reputación, ni a los fariseos, aunque no lo querían. Aceptaba las invitaciones amistosas de ambos grupos para hacerles el bien, si era posible. Aquí entró en la casa de uno de los principales fariseos, probablemente un gobernante o magistrado de aquella región, para comer pan en sábado (Lucas 14:1).
Esto muestra cuán bondadoso es Dios con nosotros, pues nos permite tener tiempo para recuperar nuestras fuerzas físicas, incluso en su propio día. También muestra cuán cuidadosos debemos ser para no abusar de esa libertad ni convertirla en pecado. Cristo fue solamente a comer pan, a recibir el alimento necesario en sábado. Debemos vigilar atentamente nuestras comidas en sábado para que no se vuelvan excesivas. En los días de sábado debemos hacer como Moisés y Jetro, y comer pan delante de Dios (Éxodo 18:12). También debemos recordar a los primeros cristianos y comer y beber en el Día del Señor como personas que todavía tienen que orar antes de descansar, para estar en condiciones de orar.
También vemos que él iba haciendo el bien. Dondequiera que estaba, buscaba oportunidades para ayudar a los demás y no esperaba únicamente a que las oportunidades llegaran a él. Allí tenía delante a un hombre que padecía hidropesía, una enfermedad que causa una gran hinchazón en el cuerpo (Lucas 14:2). No leemos que el hombre pidiera ayuda ni que sus amigos lo llevaran ante Cristo como enfermo. Cristo lo encontró primero con las bendiciones de su bondad; antes de que él llamara, Cristo ya le había respondido. Es una bendición estar donde está Cristo y encontrarnos delante de él, aunque nadie nos haya llevado formalmente a su presencia.
Probablemente este hombre tenía un caso muy grave de hidropesía y se veía sumamente hinchado. Es posible que fuera pariente del fariseo que hospedaba a Jesús, lo cual parece más probable que pensar que simplemente era un invitado a la mesa. Cristo no esperaba a que le hicieran peticiones antes de mostrar misericordia. Ya estaba dispuesto a sanar.
También vemos que soportó la oposición de los pecadores contra él. Ellos lo observaban (Lucas 14:1). Parece que el fariseo que lo invitó lo hizo con la intención de encontrar algo de qué acusarlo. Si así fue, Cristo lo sabía y aun así fue. Sabía que podía hacer frente incluso a los adversarios más astutos, y sabía cómo comportarse con prudencia mientras lo vigilaban. Quienes están bajo observación necesitan actuar con cuidado. Como señala el doctor Hammond, es contrario a todas las normas de hospitalidad buscar la manera de atrapar a alguien a quien se ha invitado como huésped, porque al invitarlo se le ha puesto bajo la propia protección.
Estos intérpretes de la ley y fariseos, como un cazador que espera atrapar aves, permanecieron callados y actuaron con disimulo. Cuando Cristo les preguntó si era lícito sanar en sábado, se dice que les respondió porque también respondió a sus pensamientos. Para Jesucristo, los pensamientos son palabras. Ellos no querían decir ni que sí ni que no, porque no querían recibir enseñanza. Querían acusarlo, no aprender de él. No afirmarían que era lícito sanar, porque entonces perderían la oportunidad de tratarlo como un delito. Sin embargo, el asunto era tan claro que tampoco se atrevían a decir que era ilícito. Muchas personas buenas han sufrido por hacer lo que incluso sus enemigos habrían tenido que reconocer como correcto, si hubieran permitido que su conciencia hablara con claridad. Cristo hizo muchas obras buenas, y por causa de ellas le arrojaron piedras a él y a su nombre.
También vemos que Cristo no permitió que la oposición de los pecadores le impidiera hacer el bien. Tomó al hombre, lo sanó y lo dejó ir (Lucas 14:4). Tal vez lo llevó a otra habitación y allí lo sanó, porque no quería exhibirse, ya que era humilde, ni provocar más a sus enemigos, ya que era sabio y bondadoso. Nosotros tampoco debemos permitir que la malicia de nuestros enemigos nos aparte de nuestro deber, pero sí debemos actuar de tal manera que nuestras acciones causen la menor ofensa posible.
También puede ser que la expresión «lo tomó» signifique que puso las manos sobre él para sanarlo. La palabra sugiere que lo abrazó y lo tomó en sus brazos, aunque probablemente el hombre era grande y pesado por la hinchazón, como suele ocurrir con quienes padecen hidropesía. Cristo lo devolvió de inmediato a la salud. Una sanidad así, especialmente tratándose de una enfermedad tan grave como la hidropesía, podría parecer algo que tomaría tiempo; sin embargo, Cristo sanó por completo incluso esa enfermedad en un instante. Luego dejó ir al hombre, para que los fariseos no lo atacaran por sanar a alguien que no había hecho nada por sí mismo, pues solo había recibido pasivamente la sanidad. Personas como ellos podían convertir cualquier cosa en motivo de acusación.
Nuestro Señor Jesucristo no hizo nada que no pudiera defender, y dejó convictos y avergonzados a quienes discutían con él (Lucas 14:5, Lucas 14:6). Respondió a sus pensamientos y los dejó sin respuesta al apelar a sus propias prácticas, como hacía con frecuencia en situaciones parecidas. De ese modo les mostró que, al condenarlo a él, se estaban condenando a sí mismos. Si a cualquiera de ellos se le caía accidentalmente un buey o un asno en un pozo, no dejaría de sacarlo en sábado; lo haría de inmediato, sin esperar a que terminara el sábado, para que el animal no muriera. Nótese que actuaban menos por compasión hacia el animal que por interés en su propia ganancia. Era su propio buey o asno, tenía valor económico, y por eso hacían una excepción a la ley del sábado para salvarlo.
Esto dejó al descubierto su hipocresía. Su queja contra Cristo por sanar en sábado no tenía realmente que ver con honrar el sábado. Esa era solo su excusa. En realidad, estaban enojados por las obras milagrosas de bondad que Cristo hacía, por la evidencia que esas obras daban de su misión divina y por el favor que él ganaba entre el pueblo. Muchas personas pueden dejar de lado fácilmente una ley cuando están en juego sus propios intereses, aunque no quieran hacerlo para la gloria de Dios ni para el bien de sus prójimos. Esta pregunta los dejó en silencio. Después de eso, no pudieron responderle (Lucas 14:6). Cristo será reconocido como justo cuando hable, y toda boca tendrá que callar delante de él.
Cómo puede ayudarte tu IA cristiana
Explora las Escrituras y la vida desde una perspectiva cristiana
Estudio bíblico
Orientación para la vida
Apoyo en la oración
Sabiduría diaria
Haz 3 preguntas gratis cada semana. No necesitas tarjeta de crédito. Ver planes
De este capítulo
Lucas 14:2
"Y sucedió que había delante de él un hombre que padecía de hidropesía."
Lucas 14:3
"Entonces Jesús tomó la palabra y dijo a los intérpretes de la ley y a los fariseos: ¿Es lícito sanar en sábado?"
Lucas 14:4
"Pero ellos guardaron silencio. Entonces él lo tomó, lo sanó y lo dejó ir."
Lucas 14:5
"Y les respondió: ¿Quién de ustedes tendrá un asno o un buey que haya caído en un pozo y no lo sacará enseguida en sábado?"
Lucas 14:6
"Y no pudieron responderle a estas cosas."
Lucas 14:7
"Al notar cómo los invitados escogían los primeros lugares, les contó una parábola y les dijo:"
Oración diaria
Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria
Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.
Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.
Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.