Versículo destacado
Josué 4:20 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante
" Josué levantó en Gilgal aquellas doce piedras que habían sacado del Jordán. "
Josué 4:20
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
18 Cuando los sacerdotes que llevaban el arca del pacto del SEÑOR salieron de en medio del Jordán y las plantas de sus pies llegaron a tierra seca, las aguas del Jordán volvieron a su lugar y se desbordaron por todas sus riberas, como antes.
19 El pueblo salió del Jordán el décimo día del primer mes y acampó en Gilgal, en el límite oriental de Jericó.
20 Josué levantó en Gilgal aquellas doce piedras que habían sacado del Jordán.
21 Y dijo a los hijos de Israel: Cuando en el futuro sus hijos pregunten a sus padres: “¿Qué significan estas piedras?”,
22 ustedes harán saber a sus hijos: “Israel cruzó este Jordán sobre tierra seca”.
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Las doce piedras colocadas en Gilgal (Josué 4:8) ahora aparecen descritas como levantadas allí, ya fuera apiladas unas sobre otras de manera que todavía pudiera contarse cada una, o acomodadas una junto a otra formando filas. Una vez fijadas en su lugar, ya no se les llama un montón de piedras, sino simplemente «estas piedras».
Aquí se da por sentado que las generaciones posteriores preguntarían qué significaban las piedras, porque habían sido colocadas como un memorial: «Sus hijos preguntarán a sus padres», pues ¿a quién más preguntarían? Quienes desean tener sabiduría en la vejez deben mostrar curiosidad desde jóvenes. Nuestro Señor Jesús, aunque tenía pleno conocimiento en sí mismo, dio a los niños y a los jóvenes el ejemplo de escuchar y hacer preguntas (Lucas 2:46). Tal vez, cuando Juan bautizaba en el Jordán, en Betábara, el lugar del cruce, señaló precisamente estas piedras al decir: «Dios puede levantar hijos para Abraham de estas piedras» (Mateo 3:9), las piedras que habían sido colocadas primero por las doce tribus. Las piedras recordaban el milagro, y la pregunta de los niños brindaba la oportunidad de explicarlo. Pero Jesús dijo que, si los niños callaban, las piedras clamarían de inmediato (Lucas 10:40), porque el Señor será glorificado de una manera u otra por sus grandes obras.
Después se les indica a los padres cómo responder esta pregunta (Josué 4:22): debían enseñarles a sus hijos lo que ellos mismos habían aprendido de la Palabra escrita de Dios y de sus padres. Los padres tienen la responsabilidad de dar a conocer desde temprano a sus hijos la Palabra y las obras de Dios, para que crezcan por el camino correcto.
Debían decirles a sus hijos que el Jordán se había detenido delante de Israel y que el pueblo había cruzado por tierra seca precisamente en ese lugar. Los niños podían ver cuán profundo y caudaloso era el río; sin embargo, Dios lo detuvo, aun cuando se desbordaba, y lo hizo también en beneficio de personas que vivirían muchos años después. Las misericordias de Dios hacia nuestros antepasados también son misericordias para nosotros, y debemos aprovechar toda oportunidad para recordar las grandes cosas que Dios hizo por nuestros padres en tiempos antiguos. Aquel lugar señalado serviría como recordatorio: «Israel cruzó este Jordán». Un memorial local ayudaría a mantener vivo el recuerdo de lo ocurrido allí. No solo los habitantes de la tierra, sino también los extranjeros y viajeros, mirarían aquellas piedras y aprenderían de ellas. Muchos, al verlas, acudirían a sus Biblias para leer la historia de esta gran obra. Quizás algunos escucharían o leerían después el relato y viajarían desde lejos solo para ver las piedras.
También debían aprovechar ese momento para contarles a sus hijos cómo Dios había secado el mar Rojo cuarenta años antes: «Así como el Señor su Dios hizo con el mar Rojo». Esto nos enseña dos cosas. Primero, las misericordias posteriores son honradas mucho más cuando las comparamos con las misericordias anteriores, porque esa comparación demuestra que Dios es el mismo ayer, hoy y por siempre. Segundo, las misericordias posteriores deben traer a la memoria las anteriores y renovar nuestro agradecimiento por ellas.
También debían enseñarles a sus hijos cómo aprovechar estas grandes obras, cuyo relato les había sido transmitido con cuidado (Josué 4:24). En primer lugar, el poder de Dios quedó demostrado con claridad. Todo el mundo podía, o al menos debía poder, reconocer que la mano del Señor es poderosa, que nada es demasiado difícil para Dios y que ni siquiera las fuerzas de la naturaleza pueden impedir lo que él decide hacer. Las liberaciones que Dios concede a su pueblo enseñan a todos y les advierten que no luchen contra el Todopoderoso.
En segundo lugar, el pueblo de Dios debía recibir ánimo para seguir sirviéndolo: «para que teman al Señor su Dios», es decir, para que lo reverencien, lo obedezcan y cumplan con su deber delante de él «para siempre», mientras vivan, cada día de su vida, y también por medio de sus hijos después de ellos. Recordar esta gran obra debía apartarlos de la adoración de otros dioses, impulsarlos a permanecer fieles y llevarlos a crecer en el servicio de su propio Dios. En cada enseñanza e instrucción que los padres dan a sus hijos, este debe ser su propósito principal: enseñarles a temer a Dios siempre. La piedad sincera es la mejor educación.
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De este capítulo
Josué 4:1
"Cuando todo el pueblo terminó de cruzar el Jordán, el SEÑOR habló a Josué y le dijo:"
Josué 4:2
"Toma del pueblo doce hombres, uno de cada tribu,"
Josué 4:3
"y mándales: «Tomen de aquí, de en medio del Jordán, del lugar donde los pies de los sacerdotes permanecieron firmes, doce piedras. Llévenlas con ustedes y déjenlas en el lugar donde se alojarán esta noche»."
Josué 4:4
"Entonces Josué llamó a los doce hombres que había preparado de entre los hijos de Israel, uno de cada tribu."
Josué 4:5
"Josué les dijo: Pasen delante del arca del SEÑOR su Dios hasta el medio del Jordán, y que cada uno de ustedes levante una piedra sobre su hombro, conforme al número de las tribus de los hijos de Israel."
Josué 4:6
"Esto será una señal entre ustedes. Cuando en el futuro sus hijos pregunten a sus padres: “¿Qué significan para ustedes estas piedras?”,"
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