Versículo destacado

Jeremías 20:14 - Significado y aplicación

Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy

Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante

" Maldito sea el día en que nací; que no sea bendecido el día en que mi madre me dio a luz. "

Jeremías 20:14

menu_book El versículo en contexto

12 Pero tú, SEÑOR de los ejércitos, que pruebas al justo y ves las entrañas y el corazón, déjame ver tu venganza sobre ellos, porque ante ti he expuesto mi causa.

13 Canten al SEÑOR; alaben al SEÑOR, porque él ha librado el alma del pobre de manos de los malhechores.

14 Maldito sea el día en que nací; que no sea bendecido el día en que mi madre me dio a luz.

15 Maldito sea el hombre que llevó la noticia a mi padre y le dijo: «Te ha nacido un hijo varón», llenándolo de alegría.

16 Que ese hombre sea como las ciudades que el SEÑOR destruyó sin arrepentirse. Que oiga el clamor por la mañana y el grito al mediodía,

auto_stories

Explora estudios bíblicos guiados

Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor

Micro-Study 5 días

Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)

Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.

Vista previa de la sesión 1:

Dichosos los humildes

schedule 6 min

Micro-Study 5 días

Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)

Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.

Vista previa de la sesión 1:

El cuidado del Pastor

schedule 5 min

lock_open Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones

person_add Crear cuenta gratis

auto_stories Comentario de Bible Guided

¿Qué significa esto? ¿Pueden salir bendición y maldición de una misma boca? ¿Cómo podía el profeta que acababa de decir con gozo: «Canten al Señor, alaben al Señor» (Jeremías 20:13), decir ahora con tanta amargura: «Maldito sea el día en que nací» (Jeremías 20:14)? ¿Cómo se entiende esto? Creo que Jeremías lo registra aquí, para su propia vergüenza, así como había registrado las palabras anteriores para la gloria de Dios.

Probablemente este fue el momento de mayor intensidad de su angustia mientras estaba en el cepo. Después, por la fe y la esperanza, recuperó el dominio de sí mismo. Es más probable que aquí esté registrando aquella tormenta interior anterior, y no una tentación posterior en la que volvió a caer. Es como las palabras de David: «En mi desesperación llegué a decir: “El Señor me ha rechazado”» (Salmos 31:22); el mismo pensamiento aparece en Salmos 77:7. Cuando la gracia ha obtenido la victoria, es bueno recordar cómo la corrupción luchó contra ella. Esto debe humillarnos, hacernos admirar la bondad de Dios por no tomarnos la palabra y advertirnos que la próxima vez vigilemos nuestro corazón con mayor cuidado.

Aquí vemos cuán fuerte fue la tentación que el profeta, con la ayuda de Dios, logró vencer. También vemos hasta qué punto cedió ante ella, para que no perdamos la esperanza si, por la debilidad de la carne, enfrentamos una tentación semejante. Consideremos lo que dijo durante aquella prueba.

Primero, marcó con vergüenza el día de su nacimiento, como lo hizo Job en un momento de dolor (Job 3:1). «Maldito sea el día en que nací», dice. «Fue un día malo para mí» (Jeremías 20:14), porque dio inicio a una vida de sufrimiento y abrió la puerta a toda aquella miseria. Está deseando no haber nacido nunca. Judas, en el infierno, tiene motivos para desearlo (Mateo 26:24), pero nadie que esté en la tierra tiene motivos para desearlo, porque nadie sabe si todavía puede convertirse en un instrumento de misericordia. Ciertamente, ninguna persona buena tiene razón para desear algo así. Algunas personas celebran su cumpleaños con alegría cada año, pero él lo trataría como un día triste, marcado por el dolor y considerado como un día de mala suerte.

Segundo, deseó el mal para el mensajero que llevó la noticia de su nacimiento, como muestran los versículos siguientes (Jeremías 20:15-16). Su padre se había alegrado al saber que había nacido un niño, y quizá se alegró especialmente de que fuera un varón, pues, como hijo de un sacerdote, algún día podría servir en el altar de Dios. Sin embargo, Jeremías está dispuesto a maldecir al hombre que llevó la noticia, aunque su padre quizá lo hubiera recompensado por hacerlo. Los padres suelen sentir una gran alegría cuando nace un hijo, pero, si pudieran ver todo el sufrimiento que le espera, quizá llorarían en vez de alegrarse.

Habla con mucha dureza contra aquel mensajero (Jeremías 20:16). Desea que sea como las ciudades de Sodoma y Gomorra, que el Señor destruyó por completo sin aliviar su sufrimiento. Quiere que por la mañana escuche el grito de los ejércitos enemigos, de modo que se sobresalte de miedo, y que al mediodía escuche sus gritos de victoria. En otras palabras, le desea una vida de terror constante.

Tercero, le aflige no haber recibido el mismo trato que los niños hebreos en Egipto. Desea haber muerto en el vientre, que su primer aliento hubiera sido el último y que lo hubieran estrangulado apenas llegó al mundo (Jeremías 20:17). Incluso desea que el mensajero de su nacimiento se hubiera convertido en su asesino. Más aún, desea que su madre hubiera permanecido embarazada de él para siempre, de modo que el vientre donde fue concebido también hubiera sido su sepulcro. Job muestra la estrecha relación entre el vientre y la tumba cuando dice: «Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allí» (Job 1:21).

Cuarto, piensa que su sufrimiento presente es suficiente para justificar esos deseos amargos (Jeremías 20:18). Se pregunta por qué alguna vez salió del vientre, donde había estado oculto, sin ser visto, sin ser odiado, a salvo e ignorante del mal. ¿Por qué entró en una vida llena de trabajo y tristeza, para que sus días se consumieran en la vergüenza, siempre afligido y maltratado? Siente que su vida no solo ha estado llena de problemas, sino que se ha ido desgastando por causa de ellos.

No debemos imitar estas palabras, pero sí podemos aprender de ellas. Primero, muestran cuán vacía es la vida humana y cuánto dolor puede llenarla. Si no hubiera vida después de esta, a menudo podríamos sentir la tentación de desear no haber conocido la vida en absoluto, porque nuestros pocos días aquí están llenos de dificultades.

Segundo, muestran la insensatez de la pasión pecaminosa, que habla descontroladamente cuando no se la refrena. ¡Qué insensato es maldecir un día o maldecir al mensajero por causa del mensaje! ¡Qué cruel y absurdo es que un hijo desee que su propia madre nunca lo hubiera dado a luz! Podemos ver lo absurdo de esto cuando ocurre en otra persona, y eso debería advertirnos que detengamos esos estallidos de enojo en nosotros mismos. Debemos cortarlos desde el comienzo y no permitir que esos sentimientos malos hablen. Cuando el corazón está alterado, la lengua debe mantenerse callada (Salmos 39:1-2).

Tercero, esto muestra la debilidad incluso de las personas buenas, porque, en el mejor de los casos, siguen siendo humanas. Quienes piensan que están firmes deben tener cuidado de no caer. Deben orar cada día: «Padre celestial, no nos dejes caer en tentación».

IA cristiana que tiene en cuenta tu denominación

Aplica Jeremías 20:14 a tu vida hoy

Recibe orientación basada en las Escrituras, consciente de tu denominación y personalizada para tu situación.

1 Haz tu pregunta arrow_forward 2 Considera tu tradición arrow_forward 3 Aplica las Escrituras

✓ No necesitas tarjeta de crédito • ✓ 100 % privado • ✓ Obtén 30 créditos gratis para comenzar

Cómo puede ayudarte tu IA cristiana

Explora las Escrituras y la vida desde una perspectiva cristiana

menu_book

Estudio bíblico

psychology

Orientación para la vida

favorite

Apoyo en la oración

lightbulb

Sabiduría diaria

forum Pregúntale a tu IA cristiana — Gratis

Haz 3 preguntas gratis cada semana. No necesitas tarjeta de crédito. Ver planes

De este capítulo

auto_awesome

Oración diaria

Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria

Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.

Gratis. Cancela tu suscripción cuando quieras. Nunca compartimos tu correo electrónico.

Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.

Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.