Versículo destacado
Génesis 35:16 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante
" Luego partieron de Bet-el, y cuando aún faltaba una corta distancia para llegar a Efrata, Raquel comenzó a dar a luz y tuvo un parto difícil. "
Génesis 35:16
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
14 Jacob erigió una columna en el lugar donde había hablado con él, una columna de piedra; derramó sobre ella una ofrenda líquida y también derramó aceite sobre ella.
15 Jacob llamó Bet-el al lugar donde Dios había hablado con él.
16 Luego partieron de Bet-el, y cuando aún faltaba una corta distancia para llegar a Efrata, Raquel comenzó a dar a luz y tuvo un parto difícil.
17 Mientras sufría durante el difícil parto, la partera le dijo: «No temas, porque también tendrás este hijo».
18 Y sucedió que, mientras su alma salía (pues murió), ella lo llamó Benoni; pero su padre lo llamó Benjamín.
Explora estudios bíblicos guiados
Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor
Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)
Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.
Vista previa de la sesión 1:
Dichosos los humildes
6 min
Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)
Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.
Vista previa de la sesión 1:
El cuidado del Pastor
5 min
Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones
Crear cuenta gratisComentario de Bible Guided
Aquí leemos acerca de la muerte de Raquel, la esposa amada de Jacob. Raquel comenzó a dar a luz en el camino y no pudo llegar a Belén, la siguiente población, aunque estaba cerca. Los dolores de parto pueden comenzar de repente y ser muy intensos. Es posible que Jacob haya preparado rápidamente una tienda para ella, pero eso no pudo mantenerla a salvo.
Su parto fue especialmente difícil. Este era uno de los dolorosos efectos del pecado, como Dios lo había dicho mucho tiempo antes (Génesis 3:16). La vida humana comienza con tristeza, y aun sus alegrías suelen estar rodeadas de dolor. La partera animó a Raquel (Génesis 35:17) y estuvo cerca para ayudarla, pero ni siquiera eso pudo salvarla.
Cuando nació José, Raquel había dicho: «Dios añadirá otro hijo». Ahora la partera le recordó que sus palabras se estaban cumpliendo. Pero ese consuelo no pudo mantener firme su corazón. Si Dios no quita el temor, ningún consuelo humano puede hacerlo por completo. En medio de un gran peligro, con frecuencia nos aferramos a la esperanza de ser rescatados en esta vida, y esas esperanzas pueden fallar. Es mejor descansar nuestro consuelo en lo que no puede fallar: la esperanza de la vida eterna.
Su parto dio vida al niño, pero a ella le trajo la muerte. Aunque los dolores de parto entraron al mundo por causa del pecado, algunas mujeres muy piadosas han perdido la vida al dar a luz. Sin embargo, ellas no están perdidas si fueron salvadas por medio de Cristo con salvación eterna. Raquel había dicho alguna vez con gran desesperación: «Dame hijos, o moriré», y ahora que tenía otro hijo, murió. Su muerte se describe como la partida de su alma. La muerte del cuerpo es solamente la partida del alma al mundo de los espíritus.
Con su último aliento, llamó a su hijo Ben-oni, que significa «hijo de mi dolor». Muchos hijos, aunque su nacimiento no haya sido tan difícil, más adelante llegan a ser causa de dolor para sus padres. Desde pequeños traen muchas preocupaciones por la crianza, el cuidado y todo lo que necesitan. Por eso, al crecer, deben procurar ser una alegría para sus padres y, en lo posible, compensarles esas dificultades. Jacob cambió el nombre del niño a Benjamín, que significa «hijo de mi mano derecha». Con esto expresó que era muy querido para él, como una fuerza a su lado y una ayuda en su vejez.
Jacob sepultó a Raquel cerca del lugar donde murió. Como ella murió durante el parto, era razonable enterrarla pronto en vez de llevarla al sepulcro familiar. Si el alma está en reposo después de la muerte, importa poco dónde yace el cuerpo. Donde cae el árbol, allí permanece. El texto no menciona el duelo de Jacob, porque era fácil darlo por hecho; sin duda, él sufrió profundamente.
Las grandes aflicciones pueden llegar poco después de grandes consuelos. Para que Jacob no se llenara de orgullo por las visiones de Dios que había recibido, esta tristeza llegó como una espina en la carne que lo mantuvo humilde. Quienes disfrutan de las bendiciones especiales de los hijos de Dios todavía deben esperar las dificultades que pertenecen a toda la humanidad. Débora, quien habría consolado a Raquel si hubiera vivido, había muerto poco tiempo antes. Cuando la muerte entra en una familia, a menudo golpea más de una vez. Algunas veces Dios habla por medio de ella una vez y hasta dos veces. Los escritores judíos decían que las muertes de Débora y Raquel fueron un castigo por la matanza de la gente de Siquem, ocurrida por causa de Dina, una hija de aquella familia.
Jacob levantó una columna sobre la tumba de Raquel para que su sepulcro fuera conocido mucho tiempo después como la tumba de Raquel (1 Samuel 10:2). Más adelante, Dios dispuso que aquel lugar quedara dentro del territorio de Benjamín. Jacob ya había levantado una columna para recordar sus alegrías (Génesis 35:14), y aquí levantó otra para recordar su tristeza. Es bueno que recordemos ambas cosas, y también es bueno que otros aprendan de ellas. Mucho tiempo después, la iglesia entendió que lo que Dios le había dicho a Jacob en Betel, tanto por medio de su palabra como de su disciplina, también estaba dirigido a ella: «Allí habló con nosotros» (Oseas 12:4).
Cómo puede ayudarte tu IA cristiana
Explora las Escrituras y la vida desde una perspectiva cristiana
Estudio bíblico
Orientación para la vida
Apoyo en la oración
Sabiduría diaria
Haz 3 preguntas gratis cada semana. No necesitas tarjeta de crédito. Ver planes
De este capítulo
Génesis 35:1
"Dios dijo a Jacob: «Levántate, sube a Bet-el y habita allí; haz allí un altar a Dios, quien se te apareció cuando huías de la presencia de tu hermano Esaú»."
Génesis 35:2
"Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que estaban con él: Quiten los dioses extranjeros que hay entre ustedes, purifíquense y cámbiense de ropa."
Génesis 35:3
"Levantémonos y subamos a Bet-el; allí haré un altar a Dios, quien me respondió en el día de mi angustia y estuvo conmigo en el camino por donde fui."
Génesis 35:4
"Ellos entregaron a Jacob todos los dioses extranjeros que tenían en sus manos y todos los aretes que llevaban en las orejas; y Jacob los escondió debajo de la encina que estaba junto a Siquem."
Génesis 35:5
"Luego partieron, y el terror de Dios cayó sobre las ciudades que estaban a su alrededor, de modo que no persiguieron a los hijos de Jacob."
Génesis 35:6
"Así llegó Jacob a Luz, que está en la tierra de Canaán, es decir, Bet-el, él y toda la gente que estaba con él."
Oración diaria
Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria
Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.
Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.
Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.