El capítulo avanza en cuatro movimientos. Primero, presenta el decreto de Ciro y su relación con la palabra del SEÑOR (1:1). Segundo, reproduce el contenido de la proclamación real sobre el regreso y la reconstrucción del templo (1:2-4). Tercero, describe la respuesta de los líderes, sacerdotes, levitas y demás personas cuyo espíritu Dios había despertado, junto con el apoyo de quienes permanecían en la región (1:5-6). Finalmente, registra la devolución y el inventario de los utensilios del templo, que Sesbasar lleva a Jerusalén (1:7-11).