Versículo destacado
Éxodo 6:10 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante
" Entonces el SEÑOR habló a Moisés y le dijo: "
Éxodo 6:10
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
8 Los llevaré a la tierra acerca de la cual juré que se la daría a Abraham, a Isaac y a Jacob, y se la daré a ustedes como herencia. Yo soy el SEÑOR.
9 Moisés habló así a los hijos de Israel, pero ellos no escucharon a Moisés por la angustia de espíritu y por la cruel esclavitud.
10 Entonces el SEÑOR habló a Moisés y le dijo:
11 «Entra, habla con Faraón, rey de Egipto, para que deje salir de su tierra a los hijos de Israel».
12 Y Moisés habló ante el SEÑOR y dijo: «Mira, los hijos de Israel no me han escuchado. ¿Cómo, entonces, me escuchará Faraón, si soy de labios incircuncisos?».
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Aquí, Dios envía a Moisés por segunda vez ante el faraón con la misma misión de antes: ordenarle, aun a riesgo propio, que dejara ir a los israelitas (Éxodo 6:11). Dios suele repetir sus advertencias antes de comenzar a castigar. A quienes muchas veces se les ha llamado a abandonar sus pecados, pero se han negado, es necesario llamarlos una y otra vez, escuchen o no (Ezequiel 3:11). Se dice que Dios «corta» a los pecadores por medio de sus profetas (Oseas 6:5), lo que sugiere golpes repetidos. «¡Cuántas veces quise reunirlos!».
Entonces Moisés objeta como un hombre desanimado y a punto de abandonar la obra (Éxodo 6:12). Primero dice que es poco probable que el faraón lo escuche. Los israelitas no lo han escuchado; no han prestado atención ni han confiado en él. Entonces, ¿cómo puede esperar que el faraón lo escuche? Si el pueblo de Israel está tan afligido que no puede escuchar palabras destinadas a consolarlo, cuánto menos escuchará el faraón, quien, lleno de ira, orgullo y obstinación, rechazará palabras que solo lo irritarán. Si el propio pueblo de Dios no escucha a sus mensajeros, ¿cómo podemos esperar que lo haga su enemigo declarado? La obstinación de quienes afirman ser cristianos suele desanimar a los ministros y hacerlos sentir sin esperanza cuando tratan con personas abiertamente irreligiosas y malvadas. Queremos ayudar al pueblo de Dios a vivir unido, purificado, consolado y en paz. Pero si no quieren escucharnos, ¿cómo podemos esperar persuadir a aquellos sobre quienes tenemos todavía menos influencia? Sin embargo, para Dios todo es posible.
En segundo lugar, Moisés apela a su propia debilidad para hablar: «Tengo labios incircuncisos». Esto se repite en Éxodo 6:30. Sabía que no hablaba bien y que no tenía facilidad de palabra. Esa no era su fortaleza. Dios ya había respondido antes a esta objeción, así que Moisés no debió seguir insistiendo en ella. La gracia de Dios siempre es suficiente para suplir lo que le falta a la naturaleza. Nuestras debilidades deben llevarnos a la humildad, pero no deben impedirnos hacer lo mejor posible cualquier obra que Dios nos encomiende. Su poder se perfecciona en nuestra debilidad.
Entonces Dios vuelve a unir a Aarón con Moisés en esta misión y pone fin a la discusión hablando con su propia autoridad. Les da a ambos una seria encomienda, como siervos que deben plena lealtad a su gran Señor, para que la cumplan con prontitud y fidelidad. Cuando Moisés repite sus argumentos derrotistas, Dios no sigue debatiendo. Junto con Aarón, les da una orden tanto a los israelitas como al faraón (Éxodo 6:13). La autoridad de Dios basta para responder a toda objeción y nos llama a obedecer sin quejas ni discusiones (Filipenses 2:14). Moisés mismo necesitaba recibir esta encomienda, y Timoteo también (1 Timoteo 6:13; 2 Timoteo 4:1).
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De este capítulo
Éxodo 6:1
"Entonces el SEÑOR dijo a Moisés: «Ahora verás lo que haré con Faraón, porque con mano fuerte los dejará ir y con mano fuerte los expulsará de su tierra»."
Éxodo 6:2
"Dios habló a Moisés y le dijo: Yo soy el SEÑOR."
Éxodo 6:3
"Me aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob con el nombre de Dios Todopoderoso, pero no me di a conocer a ellos por mi nombre JEHOVÁ."
Éxodo 6:4
"También establecí mi pacto con ellos para darles la tierra de Canaán, la tierra donde peregrinaron y vivieron como extranjeros."
Éxodo 6:5
"También he oído el gemido de los hijos de Israel, a quienes los egipcios mantienen en esclavitud, y he recordado mi pacto."
Éxodo 6:6
"Por tanto, di a los hijos de Israel: Yo soy el SEÑOR. Los sacaré de debajo de las cargas de los egipcios, los libraré de su esclavitud y los redimiré con brazo extendido y con grandes juicios."
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