Versículo destacado
Éxodo 22:16 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante
" Si un hombre seduce a una doncella que no está comprometida y se acuesta con ella, sin falta pagará la dote para que sea su esposa. "
Éxodo 22:16
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
14 Si un hombre pide prestada alguna cosa a su prójimo, y esta resulta dañada o muere sin que su dueño esté con ella, deberá hacer restitución.
15 Pero si su dueño está con ella, no hará restitución; si era algo alquilado, vino por su alquiler.
16 Si un hombre seduce a una doncella que no está comprometida y se acuesta con ella, sin falta pagará la dote para que sea su esposa.
17 Si el padre de ella se niega por completo a dársela, él pagará dinero conforme a la dote de las vírgenes.
18 No dejarás con vida a una hechicera.
Explora estudios bíblicos guiados
Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor
Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)
Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.
Vista previa de la sesión 1:
Dichosos los humildes
6 min
Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)
Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.
Vista previa de la sesión 1:
El cuidado del Pastor
5 min
Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones
Crear cuenta gratisComentario de Bible Guided
Esta es una ley que exigía que el hombre que sedujera a una joven soltera se casara con ella (Éxodo 22:16-17). Si ella ya estaba comprometida con otro hombre, seducirla era un delito digno de muerte (Deuteronomio 22:23-24). Pero esta ley habla de una mujer que todavía estaba soltera.
Si el padre se negaba a entregársela al hombre, este debía pagar dinero para compensar el daño y la vergüenza que le había causado. Esta ley honra el matrimonio y también muestra lo incorrecto que es que los hijos se casen sin el consentimiento de sus padres. Incluso aquí, donde la ley de Dios establecía el matrimonio tanto como castigo para el culpable como reparación para la mujer perjudicada, el padre aún tenía la última palabra. Si negaba su consentimiento, no debía haber matrimonio.
Luego, la hechicería es declarada un delito capital, castigado con la muerte (Éxodo 22:18). La hechicería da al diablo el honor que pertenece únicamente a Dios. También desafía la providencia de Dios, se opone a su gobierno y entrega al diablo la obra de Dios, como si pudiera hacer el bien o el mal a voluntad. En la práctica, eso lo convierte en el dios de este mundo. Por lo tanto, era justo que se castigara con la muerte, especialmente entre un pueblo que había recibido la revelación clara de Dios y su cuidado especial por encima de todas las demás naciones.
Nuestra propia ley sigue correctamente este principio. Considera delito grave, sin beneficio del clero, consultar a espíritus malignos, hacer pactos con ellos, invocarlos o utilizarlos para cualquier propósito. También incluye practicar encantamientos, amuletos o hechicería que dañen a alguien. Incluso afirmar que se pueden encontrar bienes perdidos o robados por esos medios es un delito que el juez puede castigar, y un segundo delito puede castigarse con la muerte. La justicia de esa ley se fundamenta en la ley de Dios que aparece aquí.
Los actos contra la naturaleza también son declarados delitos capitales. Quienes los cometen son como bestias con forma humana y no son aptos para vivir (Éxodo 22:19). Cualquiera que se acueste con un animal deberá morir.
La idolatría también se castiga con la muerte (Éxodo 22:20). Puesto que Dios se había declarado celoso en este asunto, las autoridades civiles debían mostrar el mismo celo. Debían destruir por completo a cualquier persona, familia o lugar en Israel que adorara a un dios que no fuera el Señor. Esta ley quizá habría detenido la triste apostasía posterior de la nación judía, si quienes debían hacerla cumplir no hubieran sido los primeros en quebrantarla.
Después aparece una advertencia contra la opresión. Como las personas encargadas de castigar otros delitos estaban ellas mismas en mayor peligro de cometer este pecado, Dios toma el asunto en sus propias manos.
No se debía maltratar a los extranjeros (Éxodo 22:21). No debían ser engañados en los tribunales, aprovechados en los negocios ni tratados con desprecio por ser de otro país. No debían ser objeto de burlas, pisoteados ni constantemente recordados de que eran forasteros. Todo eso los habría herido y les habría quitado el deseo de vivir entre el pueblo de Dios. También podría haber endurecido su corazón contra la fe, que Israel debía recomendar mediante un trato amable y bondadoso.
La razón que se da es sencilla: «Ustedes fueron extranjeros en Egipto». Ellos sabían lo que era ser heridos y oprimidos allí. La humanidad es una de las leyes de la religión. Esta ley nos obliga especialmente a cuidar de quienes están en desventaja, incluidos los extranjeros, aun cuando no tengamos con ellos ningún vínculo familiar ni relación personal. Los que son extranjeros para nosotros son conocidos por Dios, y él los protege (Salmo 146:9). Quienes profesan una religión deben tratar bien a los extranjeros, para recomendar su fe a los demás y evitar cualquier cosa que haga quedar mal a la religión o a sus seguidores (1 Pedro 2:12). Y quienes alguna vez vivieron en pobreza o aflicción, si Dios después les ha dado prosperidad, deben mostrar especial bondad hacia otros que se encuentren en la misma situación que ellos conocieron.
Tampoco se debía oprimir a las viudas ni a los huérfanos (Éxodo 22:22). Esto significa más que simplemente no hacerles daño. Incluye consolarlos, ayudarlos y estar dispuestos a mostrarles bondad. Al tratar con ellos justamente, se debía tener presente su situación. Habían perdido a quienes normalmente hablarían por ellos y los protegerían. Probablemente tenían poca experiencia en los negocios, carecían de consejo, sentían temor y eran vulnerables; por eso necesitaban compasión. Nadie debía aprovecharse de ellos ni presionarlos de maneras que un esposo o un padre habría impedido.
Dios dice que presta especial atención a su situación (Éxodo 22:23). Al no tener a quién más acudir, clamarán a él, y él ciertamente los escuchará. Su ley y su providencia protegen a las viudas y a los huérfanos; si la gente no se compadece de ellos ni escucha su súplica, Dios sí lo hará. Es un gran consuelo para los oprimidos saber que tienen un Dios al cual acudir, uno que hace más que simplemente escuchar. También debería aterrorizar a los opresores, porque el clamor de los pobres llega a los oídos de Dios.
Dios también juzgará severamente a quienes los oprimen, aunque los tribunales humanos no lo hagan (Éxodo 22:24). Las personas que se preocupan por la justicia y el honor defenderán a los débiles y desamparados. Con mayor razón lo hará el Dios justo. Observa cuán justa es aquí la sentencia: quienes oprimen a las viudas y a los huérfanos perderán ellos mismos a sus esposas y a sus hijos. El Señor se da a conocer por medio de tales juicios, y todavía algunas veces los ejecuta.
Cómo puede ayudarte tu IA cristiana
Explora las Escrituras y la vida desde una perspectiva cristiana
Estudio bíblico
Orientación para la vida
Apoyo en la oración
Sabiduría diaria
Haz 3 preguntas gratis cada semana. No necesitas tarjeta de crédito. Ver planes
De este capítulo
Éxodo 22:1
"Si un hombre roba un buey o una oveja, y lo mata o lo vende, restituirá cinco bueyes por un buey y cuatro ovejas por una oveja."
Éxodo 22:2
"Si un ladrón es hallado forzando una entrada y es herido de modo que muere, no habrá derramamiento de sangre por él."
Éxodo 22:3
"Si el sol ya ha salido sobre él, habrá derramamiento de sangre por él. El ladrón deberá hacer restitución completa; si no tiene nada, será vendido por su robo."
Éxodo 22:4
"Si lo robado es hallado con certeza vivo en su poder, ya sea buey, asno u oveja, restituirá el doble."
Éxodo 22:5
"Si un hombre hace que un campo o una viña sean comidos, soltando su animal para que se alimente en el campo de otro, hará restitución con lo mejor de su propio campo y lo mejor de su propia viña."
Éxodo 22:6
"Si se propaga un fuego y prende en los espinos, de modo que se consumen las gavillas, el grano en pie o el campo, quien encendió el fuego deberá hacer restitución."
Oración diaria
Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria
Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.
Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.
Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.