Versículo destacado

Santiago 3:13 - Significado y aplicación

Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy

Traducción: Biblia BibleGuided — Español

" Si entre ustedes hay alguien sabio y entendido, que lo demuestre con su buena conducta y con la humildad que le da su sabiduría. "

Santiago 3:13

menu_book El versículo en contexto

11 De un mismo manantial no puede brotar a la vez agua dulce y agua amarga.

12 Así como una higuera no puede dar aceitunas ni una vid puede dar higos, tampoco, hermanos míos, puede un manantial de agua salada dar agua dulce.

13 Si entre ustedes hay alguien sabio y entendido, que lo demuestre con su buena conducta y con la humildad que le da su sabiduría.

14 Pero si ustedes dejan que la envidia les amargue el corazón y hacen las cosas por rivalidad, entonces no tienen de qué enorgullecerse y están faltando a la verdad.

15 Porque esta sabiduría no es la que viene de Dios, sino que es sabiduría de este mundo, de la mente humana y del diablo mismo.

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auto_stories Comentario de Bible Guided

Santiago muestra aquí la diferencia entre quienes solo parecen sabios y quienes realmente lo son. También contrasta la sabiduría que viene de abajo, de la tierra o incluso del infierno, con la sabiduría que viene de lo alto. Comienza con la verdadera sabiduría, sus características y sus frutos.

«¿Quién es sabio y está dotado de conocimiento entre ustedes? Que muestre por su buena conducta sus obras con la mansedumbre de la sabiduría» (Santiago 3:13). Una persona verdaderamente sabia también es una persona bien informada. No pretende ser sabia sin tener conocimiento real, ni valora el conocimiento si no sabe usarlo bien. La verdadera sabiduría siempre une el conocimiento con el buen juicio.

Si una persona es verdaderamente sabia, eso se verá en su buena conducta. Esto no se refiere solo a sus palabras, sino a todo su estilo de vida. La sabiduría se demuestra mediante acciones útiles y buenas, no solo mediante ideas impresionantes. Desde la perspectiva de las Escrituras, nadie es sabio si solo piensa bien o habla bien, pero no vive bien.

La verdadera sabiduría también se manifiesta en la mansedumbre, es decir, en un espíritu amable y humilde. Es sabio refrenar nuestro propio enojo y soportar con paciencia el enojo de los demás. La mansedumbre favorece la sabiduría, porque las emociones intensas nos impiden pensar con claridad y juzgar con justicia. Cuando estamos tranquilos, podemos escuchar y hablar mejor.

Luego Santiago quita toda base para que se jacten quienes llevan una vida marcada por la envidia amarga y la rivalidad. «Si tienen celos amargos y ambición egoísta en el corazón, no se jacten ni mientan contra la verdad» (Santiago 3:14). No importa lo que afirmen: no tienen razón para jactarse si destruyen el amor y la paz. Si su celo por la verdad solo hace que otros sean despreciados, o si sus afirmaciones de tener un conocimiento superior solo revelan rencor, eso es una vergüenza para la fe cristiana. Niega abiertamente la verdad que dicen creer.

La envidia y la discordia son lo opuesto de la mansedumbre propia de la sabiduría. Ambas viven en el corazón, pero la sabiduría y la envidia no pueden gobernar juntas el mismo corazón. El celo santo y la envidia amarga son tan distintos como el fuego del cielo y el fuego del infierno. Cuando comienza la envidia, provoca conflictos. Luego el conflicto lleva a la exaltación propia y a las mentiras, y pronto le siguen la confusión y toda clase de maldad.

Quienes viven con malicia, envidia y contiendas viven en desorden y quedan expuestos a muchos pecados. Esa inquietud crea tentaciones, fortalece las tentaciones y produce una pesada culpa. Un pecado engendra otro, y el daño puede extenderse mucho. ¿Puede ser motivo de jactancia una sabiduría que produce este tipo de fruto? Afirmar que sí es hablar en contra del cristianismo mismo.

Santiago explica de dónde viene esta clase de sabiduría. «Esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, no espiritual y diabólica» (Santiago 3:15). Surge de motivos terrenales, sirve a objetivos terrenales y permanece enfocada en las ganancias terrenales. Es «no espiritual», es decir, meramente natural y humana, impulsada por la razón ordinaria sin la luz de Dios. También es diabólica, porque hace la obra del diablo al crear problemas y daño, y porque es impulsada por el mismo espíritu de orgullo y acusación que se ve en el diablo (Tito 1:6). Quienes se dejan elevar por tal sabiduría corren el peligro de recibir el mismo juicio.

Luego Santiago presenta una hermosa imagen de la sabiduría que viene de lo alto. «Pero la sabiduría que viene de lo alto es, ante todo, pura; después es pacífica, amable, dispuesta a ceder, llena de misericordia y de buenos frutos, imparcial» (Santiago 3:17). La verdadera sabiduría es un regalo de Dios. No procede simplemente de la compañía humana ni del aprendizaje del mundo, como algunos suponen. Viene de lo alto y tiene varias características claras.

Primero, es pura. Está libre de motivos corruptos y de intenciones ocultas, y no tolera el pecado conocido. Busca la santidad tanto en el corazón como en la vida. Después es pacífica. La paz nace de la pureza, y la verdadera sabiduría procura evitar que la paz se rompa y restaurarla cuando se ha perdido. En las familias, las iglesias, los gobiernos y todas las relaciones humanas, la sabiduría celestial hace que las personas sean pacíficas.

También es amable. No insiste en hacer valer los derechos más estrictos en cada asunto, ni juzga a los demás con dureza. No se enfurece por las opiniones, no impone sus propios puntos de vista más allá de lo que merecen ni trata a sus opositores con mayor severidad de la que ellos pretenden. No es grosera, dominante ni cruel. La amabilidad se opone a todo eso.

La sabiduría celestial también está dispuesta a ceder y es fácil de persuadir. Esto no significa tener una suavidad débil o defectuosa. Más bien, significa estar dispuesto a escuchar la palabra de Dios y a aceptar consejos o peticiones justos y razonables de los demás. También puede abandonar una disputa cuando existe una buena razón y un buen propósito para hacerlo.

Está llena de misericordia y de buenos frutos. Esto significa que interiormente se inclina a la bondad, tanto para ayudar a quienes tienen necesidad como para perdonar a quienes ofenden. Y cuando se presentan las oportunidades apropiadas, realmente hace esas cosas. La sabiduría celestial también es imparcial.

La palabra original, *adiakritos*, significa estar libre de sospechas o de juicios injustos. Significa que no hacemos conjeturas apresuradas ni tratamos mejor a una persona que a otra. La nota al margen la presenta como «sin discusiones», es decir, sin actuar como seguidores de un partido que discuten solo para defender su lado, ni criticar a los demás simplemente porque son diferentes de nosotros. Por lo general, las personas más sabias son las menos inclinadas a buscarles faltas a los demás.

Esta sabiduría que viene de lo alto también está libre de hipocresía. No tiene trucos ocultos ni apariencias falsas. No combina con los métodos astutos y torcidos que el mundo suele llamar sabios; más bien, es honesta, transparente, constante y siempre igual. ¡Ojalá tú y yo siempre fuéramos guiados por esta clase de sabiduría, para que, junto con Pablo, pudiéramos decir: «No hemos actuado con la astucia del mundo, sino con sencillez y sinceridad que vienen de Dios, confiando en la gracia de Dios» (2 Corintios 1:12)!

Finalmente, la verdadera sabiduría continúa sembrando en paz los frutos de la justicia y, si es posible, hace que haya paz en el mundo (Santiago 3:18). Lo que se siembra en paz producirá una cosecha de alegría. Que otros recojan los resultados de las contiendas y cualquier beneficio que crean obtener de ellas. Nosotros, en cambio, sigamos sembrando en paz las semillas de la justicia, confiando en que nuestro trabajo no será en vano. «La luz se siembra para el justo, y la alegría para los rectos de corazón» (Salmo 97:11). «El fruto de la justicia será la paz; la labor de la justicia producirá tranquilidad y confianza para siempre» (Isaías 32:17).

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