Versículo destacado
Génesis 15:1 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Español
" Después de esto, el Señor le habló a Abram en una visión y le dijo: —No tengas miedo, Abram, porque yo soy tu protector. Tu recompensa será muy grande. "
Génesis 15:1
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
1 Después de esto, el Señor le habló a Abram en una visión y le dijo: —No tengas miedo, Abram, porque yo soy tu protector. Tu recompensa será muy grande.
2 Pero Abram le contestó: —Señor y Dios, ¿de qué me sirve que me des una recompensa, si tú bien sabes que no tengo hijos? El heredero de todo lo que tengo: Eliézer de Damasco.
3 Como no me has dado ningún hijo, será uno de mis criados.
Explora estudios bíblicos guiados
Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor
Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)
Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.
Vista previa de la sesión 1:
Dichosos los humildes
6 min
Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)
Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.
Vista previa de la sesión 1:
El cuidado del Pastor
5 min
Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones
Crear cuenta gratisComentario de Bible Guided
Observemos primero el momento en que Dios hizo este pacto con Abram: «Después de estas cosas». Esto ocurrió después del generoso acto de bondad de Abram, cuando rescató de la aflicción a sus vecinos y amigos sin pedirles pago ni recompensa. Después de eso, Dios le concedió esta visita llena de gracia. Quienes muestran bondad hacia los demás encontrarán bondad de parte de Dios.
También ocurrió después de la victoria de Abram sobre los cuatro reyes. Dios pareció salir a su encuentro entonces para que no se llenara de orgullo ni se dejara llevar demasiado por ese éxito. En cambio, le recordó que le esperaban cosas mejores. Una vida enfocada en las bendiciones espirituales es una buena manera de evitar que nos apeguemos demasiado a las comodidades terrenales. Los dones de la providencia común —es decir, el cuidado ordinario de Dios en esta vida— no se comparan con los dones de su amor de pacto.
En segundo lugar, observemos la manera en que Dios habló con Abram. «La palabra del SEÑOR vino a Abram» significa que Dios se dio a conocer a sí mismo y le reveló su voluntad «en una visión». Esto quiere decir que Abram estaba despierto, y quizá hubo alguna manifestación visible de la gloria de Dios o alguna señal clara de su presencia. Las maneras en que Dios se revela corresponden a nuestra vida en un mundo en el que dependemos de nuestros sentidos.
En tercer lugar, veamos la bondadosa seguridad que Dios le dio acerca de su favor. Dios lo llamó por su nombre: «Abram». Esto fue un gran honor, porque mostraba la atención personal de Dios y hacía aún más grande su nombre. También fue una poderosa ayuda para la fe de Abram. La palabra de Dios nos hace bien cuando su Espíritu nos la comunica personalmente y la hace llegar a lo profundo del corazón. La Escritura dice: «Todos los sedientos» (Isaías 55:1), pero el Espíritu dice: «Tú, en particular».
Dios también le advirtió que no se preocupara ni se dejara sacudir por el temor: «No temas, Abram». Abram quizá temía que los cuatro reyes derrotados volvieran a reunirse y lo atacaran. Dios le respondió: «No temas la venganza de ellos ni la envidia de tus vecinos. Yo cuidaré de ti». Incluso una fe firme puede estar acompañada de muchos temores (2 Corintios 7:5). Dios observa los temores de su pueblo, aun los que permanecen ocultos para los demás, y conoce su corazón (Salmo 31:7). Es la voluntad de Dios que su pueblo no se entregue a un temor permanente, suceda lo que suceda. Que los pecadores en Sion tengan motivos para temer, pero Abram no tenía que vivir con temor.
Dios también le aseguró protección y felicidad, y que siempre tendría ambas cosas. Primero, estaría tan seguro como Dios mismo pudiera hacerlo: «Yo soy tu escudo». Es decir, Dios estaría presente con él y cuidaría activamente de él. No solo era el Dios de Israel, sino también un Dios para Israel. El hecho de que Dios mismo es y será el escudo de su pueblo debería bastar para calmar todos sus temores dolorosos y angustiosos. Él es un escudo que los protege de todo mal destructor, un escudo preparado para ellos y que los rodea por completo.
Segundo, Abram sería tan feliz como Dios mismo pudiera hacerlo: «Yo soy tu recompensa sumamente grande». Dios no solo prometía recompensar a Abram, sino que decía que él mismo sería la recompensa. Abram había rechazado los regalos que le ofreció el rey de Sodoma, y ahora Dios le decía que no perdería nada por haber tomado esa decisión. Las recompensas de la obediencia basada en la fe y de la abnegación son verdaderamente grandes (Colosenses 2:9). Dios mismo es la felicidad escogida y prometida de las almas santas: escogida en este mundo y prometida para el próximo. Él es la porción de su herencia y su copa.
De este capítulo
Génesis 15:2
"Pero Abram le contestó: —Señor y Dios, ¿de qué me sirve que me des una recompensa, si tú bien sabes que no tengo hijos? El heredero de todo lo que tengo: Eliézer de Damasco."
Génesis 15:3
"Como no me has dado ningún hijo, será uno de mis criados."
Génesis 15:4
"El Señor le contestó: —Tu heredero será tu propio hijo, y no un extraño."
Génesis 15:5
"Entonces el Señor llevó a Abram afuera y le dijo: —Mira bien el cielo y cuenta las estrellas, si es que puedes contarlas. Pues bien, así será el número de tus descendientes."
Génesis 15:6
"Abram creyó al Señor, y por eso el Señor lo aceptó como justo."
Génesis 15:7
"Y le dijo: —Yo soy el Señor; yo te saqué de Ur de los caldeos para darte esta tierra como herencia."
Oración diaria
Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria
Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.
Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.
Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.