Versículo destacado
2 Reyes 16:5 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Español
" Por aquel tiempo, Resín, rey de Siria, y Pécah, hijo de Remalías, rey de Israel, se dirigieron a Jerusalén para atacarla. Sitiaron a Ahaz, pero no pudieron tomar la ciudad. "
2 Reyes 16:5
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
3 sino que siguió los pasos de los reyes de Israel, pues hasta hizo quemar a su hijo en sacrificio, conforme a las prácticas infames de las naciones que el Señor había arrojado de la presencia de los israelitas.
4 Además, ofreció sacrificios y quemó incienso en los santuarios de los lugares altos, en las colinas y debajo de todo árbol frondoso.
5 Por aquel tiempo, Resín, rey de Siria, y Pécah, hijo de Remalías, rey de Israel, se dirigieron a Jerusalén para atacarla. Sitiaron a Ahaz, pero no pudieron tomar la ciudad.
6 Entonces el rey de Edom recuperó para Edom la ciudad de Elat; los edomitas llegaron y, después de expulsar de Elat a los de Judá, se quedaron a vivir allí hasta el día de hoy.
7 Entonces Ahaz envió mensajeros a Tiglat-piléser, rey de Asiria, para que le dijeran de su parte: «Este servidor tuyo es como un hijo tuyo. Por lo tanto, ven y líbrame del rey de Siria y del rey de Israel, que me están atacando».
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Aquí vemos, en primer lugar, el ataque de los antiguos aliados de Acaz, que ahora se habían convertido en sus enemigos: los reyes de Siria e Israel. Habían planeado conquistar Jerusalén y poner allí a su propio rey, como dice Isaías 7:6. No lograron llevar a cabo todo ese plan, pero el rey de Siria sí recuperó Elat, un puerto importante del mar Rojo que Amasías les había quitado a los sirios (2 Reyes 14:22). Cuando las personas abandonan su fe, ¿qué pueden conservar realmente? Después de eso, deben esperar seguir perdiendo.
Luego vemos el intento de Acaz por librarse de estos enemigos. Como se había apartado de Dios, no tenía ni el valor ni la fuerza para enfrentarlos. Tampoco podía pedirle ayuda a Dios con sinceridad. Por eso buscó ganarse el favor del rey de Asiria y lo llamó para que lo rescatara. Las personas cuya conciencia las condena acudirán a cualquier lugar en medio de la angustia antes que acudir a Dios. ¿Acaso no había Dios en Israel, que Acaz tuvo que buscar ayuda en Asiria? ¿Acaso la Roca eterna había sido removida de su lugar, para que confiara en esta caña quebrada?
Aun así, su pecado se convirtió en su propio castigo. Es cierto que obtuvo lo que quería. El rey de Asiria lo escuchó y, buscando su propio beneficio, atacó Damasco. Eso obligó al rey de Siria a dejar de atacar a Acaz y concentrarse en sus propios problemas. Los sirios fueron llevados cautivos a Kir, tal como Amós había anunciado (Amós 1:5). Pero, al considerar todo lo ocurrido, Acaz hizo un trato muy malo.
Para obtener esta ayuda, primero se convirtió en esclavo (2 Reyes 16:7). «Yo soy tu siervo y tu hijo» significa: «Te obedeceré como un siervo o como un hijo obediente, con tal de que hagas esto por mí». Si se hubiera humillado así delante de Dios y le hubiera pedido misericordia, podría haber sido rescatado en condiciones mucho mejores. Habría podido conservar su dinero y solo habría tenido que renunciar a sus pecados. Pero cuando el hijo pródigo abandona la casa de su padre, pronto se convierte en esclavo de los peores amos (Lucas 15:15).
También se empobreció, porque tomó la plata y el oro almacenados en los tesoros tanto del templo como del reino y se los envió al rey de Asiria (2 Reyes 16:8). Exprimió al templo y al reino para satisfacer a su nuevo protector y supuesto ayudador. No sé con qué derecho entregó de esa manera las riquezas públicas. Pero es común que quienes se meten en problemas por un pecado intenten escapar mediante otro. Y quienes se han apartado de Dios no dudan en entregar incluso lo que le pertenece a él.
De este capítulo
2 Reyes 16:1
"En el año diecisiete del reinado de Pécah, hijo de Remalías, Ahaz, hijo de Jotam, rey de Judá, comenzó a reinar."
2 Reyes 16:2
"Tenía veinte años cuando comenzó a reinar, y reinó dieciséis años en Jerusalén; pero sus hechos no fueron rectos a los ojos del Señor su Dios, como los de su antepasado David,"
2 Reyes 16:3
"sino que siguió los pasos de los reyes de Israel, pues hasta hizo quemar a su hijo en sacrificio, conforme a las prácticas infames de las naciones que el Señor había arrojado de la presencia de los israelitas."
2 Reyes 16:4
"Además, ofreció sacrificios y quemó incienso en los santuarios de los lugares altos, en las colinas y debajo de todo árbol frondoso."
2 Reyes 16:6
"Entonces el rey de Edom recuperó para Edom la ciudad de Elat; los edomitas llegaron y, después de expulsar de Elat a los de Judá, se quedaron a vivir allí hasta el día de hoy."
2 Reyes 16:7
"Entonces Ahaz envió mensajeros a Tiglat-piléser, rey de Asiria, para que le dijeran de su parte: «Este servidor tuyo es como un hijo tuyo. Por lo tanto, ven y líbrame del rey de Siria y del rey de Israel, que me están atacando»."
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