Versículo destacado
Nehemías 6:1 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante
" Sucedió que, cuando Sanbalat, Tobías, Gesem el árabe y el resto de nuestros enemigos oyeron que yo había edificado la muralla y que no quedaba ninguna brecha en ella (aunque en aquel tiempo todavía no había colocado las puertas en las entradas), "
Nehemías 6:1
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
1 Sucedió que, cuando Sanbalat, Tobías, Gesem el árabe y el resto de nuestros enemigos oyeron que yo había edificado la muralla y que no quedaba ninguna brecha en ella (aunque en aquel tiempo todavía no había colocado las puertas en las entradas),
2 Sanbalat y Gesem me enviaron este mensaje: «Ven, reunámonos en alguna de las aldeas de la llanura de Ono». Pero ellos pensaban hacerme daño.
3 Entonces les envié mensajeros para decirles: «Estoy realizando una gran obra y no puedo bajar. ¿Por qué habría de detenerse la obra mientras yo la dejo y bajo a reunirme con ustedes?».
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Aquí vemos dos planes contra Nehemías y observamos con qué astucia los prepararon sus enemigos, así como la manera en que el cuidado de Dios y la sabiduría de Nehemías los frustraron.
Primero, intentaron atraparlo. Sabían que la muralla estaba casi terminada, porque todas las brechas habían sido cerradas, aunque todavía no se habían colocado las puertas en las entradas (Nehemías 6:1). Pensaron que esta era su última oportunidad. Como no podían atacarlo abiertamente, intentaron sacarlo de allí con palabras amistosas y una falsa muestra de preocupación.
La invitación estaba llena de engaño. No le pidieron que fuera a una ciudad, donde sus intenciones podrían parecer sospechosas, sino a una aldea en el territorio de Benjamín. Hablaron como si solo quisieran conversar sobre asuntos de interés común y promover la paz entre sus pueblos. En realidad, querían hacerle daño. Nehemías probablemente había recibido alguna advertencia sobre su plan, o los conocía lo suficiente como para darse cuenta de que intentaban atentar contra su vida. Por eso, cuando le hablaron amablemente, no confió en ellos.
También podemos notar la sabiduría de la respuesta de Nehemías. Dios le dio la respuesta adecuada por medio de sus propios mensajeros: «Estoy realizando una gran obra y no puedo ir. ¿Por qué habría de detenerse la obra mientras yo la dejo para ir a reunirme con ustedes?» (Nehemías 6:3). No mencionó el plan malvado de ellos. Simplemente dio una razón verdadera para negarse. La cortesía debe ceder ante el deber. Si unos amigos intentan llevarnos a una compañía inútil o insensata, debemos responder como Nehemías: «Tengo trabajo que hacer y no debo descuidarlo».
Le hicieron la misma petición cuatro veces, y cada vez él respondió de la misma manera (Nehemías 6:4). Eso debió frustrarlos, porque en realidad estaban intentando detener la obra. Les habría resultado difícil interrumpir el proyecto al ver que quien lo dirigía estaba tan decidido a terminarlo. Nosotros tampoco debemos ceder ante la presión repetida para hacer algo pecaminoso o imprudente. Cuando la misma tentación vuelve una y otra vez, debemos seguir resistiéndola con la misma firmeza, razón y determinación.
En segundo lugar, intentaron asustarlo para apartarlo de su trabajo. Si lograban atemorizarlo, la obra se detendría por sí sola. Por eso Sanbalat envió un informe falso, diciendo que por todas partes se hablaba como si Nehemías se estuviera rebelando contra Persia y tratara de proclamarse rey (Nehemías 6:5-7). Incluso las mejores personas, mientras hacen el bien, han sido acusadas de hacer el mal. A menudo, lo que solo piensan las personas malintencionadas se difunde como si muchos lo creyeran.
Sanbalat fingió advertirle a Nehemías como un amigo. Le dijo que debía ir a explicarse o, por lo menos, detener la obra antes de que el asunto se malinterpretara. Pero sus palabras eran suaves y amables, mientras que su corazón estaba lleno de hostilidad. Quería apartar a Nehemías de su trabajo, así como Judas usó un beso para traicionar a Cristo. Sin embargo, los planes malvados no pueden permanecer ocultos para siempre. Nehemías entendió lo que estaban haciendo. Sabía que querían debilitar las manos de los trabajadores y detener la construcción (Nehemías 6:9). Por eso negó la acusación y no se dejó mover.
Esto nos enseña algo importante. Nunca debemos abandonar un deber que sabemos que es correcto solo porque tememos que otros lo malinterpreten. Si nuestra conciencia está limpia, debemos confiarle a Dios nuestra reputación. En realidad, el pueblo de Dios suele ser calumniado más veces de las que realmente queda deshonrado.
En medio de este problema, Nehemías elevó su corazón a Dios con una breve oración: «Ahora, pues, oh Dios, fortalece mis manos». Esto es un gran apoyo para quienes permanecen fieles. En toda dificultad pueden acudir a Dios y pedirle fuerzas cuando los enemigos intentan llenarlos de temor. Cuando comenzamos un deber especial o enfrentamos una prueba difícil, esta es una buena oración para nosotros: «Ahora, pues, oh Dios, fortalece mis manos».
Algunos entienden estas palabras como una oración. Otros las entienden como una santa determinación: «Ahora, pues, fortaleceré mis manos». De cualquier manera, la enseñanza es la misma. El valor cristiano se fortalece bajo presión. Cada tentación que intenta alejarnos del deber debe impulsarnos a cumplirlo con mayor firmeza.
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De este capítulo
Nehemías 6:2
"Sanbalat y Gesem me enviaron este mensaje: «Ven, reunámonos en alguna de las aldeas de la llanura de Ono». Pero ellos pensaban hacerme daño."
Nehemías 6:3
"Entonces les envié mensajeros para decirles: «Estoy realizando una gran obra y no puedo bajar. ¿Por qué habría de detenerse la obra mientras yo la dejo y bajo a reunirme con ustedes?»."
Nehemías 6:4
"Cuatro veces me enviaron el mismo mensaje, y yo les respondí de la misma manera."
Nehemías 6:5
"Entonces Sanbalat envió a su siervo a verme por quinta vez, de la misma manera, con una carta abierta en la mano,"
Nehemías 6:6
"en la cual estaba escrito: Se ha informado entre las naciones, y Gasmu también lo afirma, que tú y los judíos piensan rebelarse. Por esta causa edificas la muralla, para ser rey de ellos, según estas palabras."
Nehemías 6:7
"También has nombrado profetas para que proclamen acerca de ti en Jerusalén: “Hay un rey en Judá”. Ahora estas palabras serán informadas al rey. Por tanto, ven ahora y consultemos juntos."
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