Versículo destacado
Levítico 4:27 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante
" Si alguna persona del pueblo común peca por ignorancia, al hacer algo contra alguno de los mandamientos del SEÑOR acerca de cosas que no deben hacerse, y es culpable, "
Levítico 4:27
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
25 El sacerdote tomará con su dedo parte de la sangre de la ofrenda por el pecado, la pondrá sobre los cuernos del altar del holocausto y derramará su sangre al pie del altar del holocausto.
26 Quemará toda su grasa sobre el altar, como la grasa del sacrificio de las ofrendas de paz; y el sacerdote hará expiación por él con respecto a su pecado, y será perdonado.
27 Si alguna persona del pueblo común peca por ignorancia, al hacer algo contra alguno de los mandamientos del SEÑOR acerca de cosas que no deben hacerse, y es culpable,
28 o si llega a conocer el pecado que ha cometido, llevará como ofrenda por el pecado que ha cometido una cabra sin defecto.
29 Pondrá su mano sobre la cabeza de la ofrenda por el pecado y la matará en el lugar del holocausto.
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Esta es la ley para la ofrenda por el pecado de una persona del pueblo común. Solo se diferenciaba en algunos detalles de la ley para un gobernante. Una persona común podía llevar una cabra hembra o un cordero, mientras que el gobernante debía llevar un macho cabrío. En todo lo demás, las instrucciones para la ofrenda eran las mismas.
Consideremos el caso que se presenta aquí: si alguna persona del pueblo común pecaba por ignorancia (Levítico 4:27). El profeta da a entender que la gente común no tenía la misma probabilidad que los líderes de conocer el camino del Señor y el juicio de su Dios (Jeremías 5:4). Aun así, si pecaban sin darse cuenta, tenían que presentar una ofrenda por el pecado. Incluso los pecados cometidos por ignorancia necesitan expiación, es decir, un pago que cubra la culpa. Si se nos acusa de pecado, decir que lo hicimos sin saberlo o bajo una tentación repentina no nos libra de culpa, a menos que unamos esa súplica a la verdad mayor de que Cristo murió por nosotros y nos concede el beneficio de su muerte. Todos necesitamos orar como David, quien también era gobernante, pidiendo ser limpiados de las faltas ocultas, de los errores que no reconocemos en nosotros mismos (Salmo 19:12).
Esta ley también muestra que los pecados cometidos por ignorancia por una sola persona común, aun cuando nadie los notara, requerían un sacrificio. Las personas más importantes no están fuera de la mirada de Dios, y las de menor importancia tampoco están por debajo de ella. Ningún culpable del pueblo común se perdía entre la multitud. A una persona así no solo se le permitía presentar una ofrenda por el pecado, sino que Dios la aceptaba, y la ofrenda hacía expiación por ella (Levítico 4:31, Levítico 4:35). El rico y el pobre, el príncipe y el campesino, se encuentran aquí en el mismo nivel. Todos pueden acudir a Cristo y participar de su sacrificio bajo las mismas condiciones. Véase (Job 34:19).
De todas estas leyes sobre las ofrendas por el pecado aprendemos dos cosas. Primero, debemos aborrecer el pecado y mantenernos vigilantes contra él. Debe ser un mal muy grave, si tantos animales inocentes y útiles tenían que ser sacrificados y quemados a causa de él. Segundo, debemos valorar a Cristo, la verdadera y perfecta ofrenda por el pecado, cuya sangre limpia de todo pecado. La sangre de los toros y de los machos cabríos no podía quitar el pecado, pero Cristo sí puede hacerlo. Si alguien peca, Cristo es la propiciación, el sacrificio que aparta la ira de Dios y trae perdón, no solo para los judíos, sino también para los gentiles (1 Juan 2:1, 1 Juan 2:2). Incluso puede haber una alusión a esta ley en la oración de Jesús cuando se ofrecía a sí mismo como sacrificio: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen».
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De este capítulo
Levítico 4:1
"Y el SEÑOR habló a Moisés, diciendo:"
Levítico 4:2
"Habla a los hijos de Israel y diles: Si un alma peca por ignorancia contra alguno de los mandamientos del SEÑOR acerca de cosas que no deben hacerse, y hace alguna de ellas,"
Levítico 4:3
"si el sacerdote ungido peca conforme al pecado del pueblo, entonces presentará al SEÑOR, por el pecado que ha cometido, un becerro sin defecto como ofrenda por el pecado."
Levítico 4:4
"Llevará el becerro a la entrada del tabernáculo de reunión, delante del SEÑOR; pondrá su mano sobre la cabeza del becerro y matará el becerro delante del SEÑOR."
Levítico 4:5
"Luego el sacerdote ungido tomará parte de la sangre del becerro y la llevará al tabernáculo de reunión."
Levítico 4:6
"El sacerdote mojará su dedo en la sangre y rociará parte de la sangre siete veces delante del SEÑOR, frente al velo del santuario."
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