Versículo destacado
Josué 24:29 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante
" Después de estas cosas murió Josué hijo de Nun, siervo del SEÑOR, a la edad de ciento diez años. "
Josué 24:29
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
27 Josué dijo a todo el pueblo: «Miren, esta piedra será testigo para nosotros, porque ha oído todas las palabras que el SEÑOR nos habló. Por tanto, será testigo para ustedes, para que no nieguen a su Dios».
28 Entonces Josué despidió al pueblo, cada uno a su heredad.
29 Después de estas cosas murió Josué hijo de Nun, siervo del SEÑOR, a la edad de ciento diez años.
30 Lo sepultaron en el territorio de su heredad, en Timnat-sera, que está en el monte Efraín, al norte de la colina de Gaas.
31 Israel sirvió al SEÑOR durante todos los días de Josué y durante todos los días de los ancianos que sobrevivieron a Josué y que habían conocido todas las obras que el SEÑOR había hecho por Israel.
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Este libro comenzó con victorias y termina con funerales. Eso nos recuerda que toda gloria humana se desvanece. El capítulo concluye con el entierro de José, Josué y Eleazar, además de un breve relato sobre la condición de Israel en aquel tiempo.
José murió unos doscientos años antes en Egipto, pero había ordenado que sus huesos no fueran sepultados hasta que Israel tuviera descanso en la tierra prometida (Génesis 50:25). Por eso, los israelitas llevaron su ataúd con los huesos desde Egipto y durante todo el tiempo que estuvieron en el desierto. Es probable que las tribus de Efraín y Manasés, descendientes de José, se encargaran especialmente de ellos. Mantuvieron el ataúd en el campamento hasta que Canaán fue conquistada por completo, y luego enterraron a José en el terreno cercano a Siquem que su padre le había dado (Génesis 48:22). Es posible que por esta razón Josué reuniera a todo Israel en Siquem, de modo que aquella reunión sirviera tanto para el entierro de José como para la despedida de Josué. Si esto ocurrió durante el último año de Josué, la ocasión también le habría recordado que su propia muerte estaba cerca. No estaba lejos de la edad que José alcanzó al morir: ciento diez años (Josué 24:29; Génesis 50:26).
Aquí también se registran la muerte y el entierro de Josué (Josué 24:29, 30). No se nos dice cuántos años vivió después de que Israel entró en Canaán. Algunos piensan que fueron unos diecisiete años, mientras que los escritores judíos suelen hablar de veintisiete o veintiocho. Se le llama «siervo del SEÑOR», el mismo título que recibió Moisés cuando se mencionó su muerte (Josué 1:1). En algunos aspectos, Josué fue menos grande que Moisés; pero en esto fue igual a él: sirvió fielmente a Dios en la obra que se le había encomendado. El siervo que usó dos talentos recibió la misma aprobación que el que usó cinco: «Bien hecho, siervo bueno y fiel».
Su lugar de sepultura estaba al norte del monte Gaas, o «monte tembloroso». Los escritores judíos dicen que recibió ese nombre porque tembló durante el entierro de Josué, como una reprensión a Israel por no haber llorado como debía la muerte de un hombre tan grande y bueno. Cuando murió Cristo, nuestro Josué, la tierra también tembló. El obispo Patrick observa que, a diferencia de lo que ocurrió con Moisés y Aarón, no se menciona un período formal de luto por Josué. Algunos de los padres de la iglesia vieron un significado en esto. Bajo la ley, cuando la vida eterna y la inmortalidad todavía no se habían revelado con tanta claridad, había razones para lamentar profundamente la muerte de los seres queridos. Pero ahora que Jesús, nuestro Josué, ha abierto el reino de los cielos, podemos alegrarnos en vez de vivir dominados por el luto.
Eleazar, el sumo sacerdote, también murió aproximadamente al mismo tiempo que Josué, así como Aarón había muerto el mismo año que Moisés (Josué 24:33). Los judíos dicen que, poco antes de morir, Eleazar reunió a los ancianos y les dio sus últimas instrucciones, tal como lo había hecho Josué. Fue enterrado en una colina que pertenecía a su hijo Finees. Esa colina no llegó a Finees por herencia de su padre, pues en ese caso primero le habría pertenecido a Eleazar, y los sacerdotes no tenían ciudades en el monte de Efraín. Tal vez la recibió por medio de un matrimonio, como suponen los judíos, o quizá le fue concedida gratuitamente por un israelita piadoso que honraba el sacerdocio. El texto dice que le fue dada, y allí enterró a su querido padre.
Esto nos ofrece un breve retrato de Israel en aquel tiempo (Josué 24:31). Mientras Josué vivió, su cuidado y su influencia ayudaron a mantener la fe entre el pueblo. Pero después de que él y su generación murieron, la fe comenzó a decaer. Con frecuencia, un líder fuerte logra mantener unidas las cosas durante cierto tiempo. Qué bueno es para la iglesia del evangelio que Cristo, nuestro Josué, permanezca con ella por medio de su Espíritu y esté con ella siempre, hasta el fin del mundo.
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De este capítulo
Josué 24:1
"Josué reunió en Siquem a todas las tribus de Israel y convocó a los ancianos de Israel, a sus jefes, a sus jueces y a sus oficiales; y ellos se presentaron ante Dios."
Josué 24:2
"Josué dijo a todo el pueblo: Así dice el SEÑOR, Dios de Israel: Antiguamente, los padres de ustedes vivían al otro lado del río, entre ellos Taré, padre de Abraham y padre de Nacor; y servían a otros dioses."
Josué 24:3
"Yo tomé a Abraham, padre de ustedes, del otro lado del río, lo conduje por toda la tierra de Canaán, multipliqué su descendencia y le di a Isaac."
Josué 24:4
"A Isaac le di a Jacob y a Esaú. A Esaú le di el monte Seír para que lo poseyera, pero Jacob y sus hijos descendieron a Egipto."
Josué 24:5
"También envié a Moisés y a Aarón, y castigué a Egipto conforme a lo que hice en medio de ellos; después los saqué a ustedes."
Josué 24:6
"Saqué de Egipto a los padres de ustedes, y ustedes llegaron al mar. Los egipcios persiguieron a los padres de ustedes con carros y jinetes hasta el mar Rojo."
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