Versículo destacado
Josué 12:7 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante
" Estos son los reyes de la tierra a quienes Josué y los hijos de Israel derrotaron de este lado del Jordán, al oeste, desde Baal-gad, en el valle del Líbano, hasta el monte Halac, que sube hacia Seír; la cual Josué dio como posesión a las tribus de Israel según sus divisiones; "
Josué 12:7
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
5 y reinaba en el monte Hermón, en Salca y en todo Basán, hasta la frontera de los gesureos y los maacateos, y en la mitad de Galaad, hasta la frontera de Sehón, rey de Hesbón.
6 A estos los derrotaron Moisés, siervo del SEÑOR, y los hijos de Israel; y Moisés, siervo del SEÑOR, lo dio como posesión a los rubenitas, a los gaditas y a la media tribu de Manasés.
7 Estos son los reyes de la tierra a quienes Josué y los hijos de Israel derrotaron de este lado del Jordán, al oeste, desde Baal-gad, en el valle del Líbano, hasta el monte Halac, que sube hacia Seír; la cual Josué dio como posesión a las tribus de Israel según sus divisiones;
8 en las montañas, en los valles, en las llanuras, en los manantiales, en el desierto y en la región del sur: los hititas, los amorreos, los cananeos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos:
9 el rey de Jericó, uno; el rey de Hai, que está junto a Betel, uno;
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Aquí tenemos un breve resumen de las conquistas de Josué.
Lo primero que se señala son los límites de la tierra que conquistó. Se extendía entre el río Jordán, al este, y el mar Mediterráneo, al oeste; desde Baal-gad, cerca del Líbano, al norte, hasta Halac, en el límite de Edom, al sur (Josué 12:7). Números 34:2 y los versículos siguientes describen estas fronteras con más detalle. Incluso esta breve descripción basta para mostrar que Dios había cumplido su palabra y había dado a Israel la tierra que prometió por medio de Moisés, si tan solo Israel la hubiera conservado mediante una obediencia fiel.
El siguiente punto es la variedad de terrenos que había allí, lo que hacía que la tierra fuera agradable y fértil (Josué 12:8). Había montañas, pero no eran montañas ásperas y rocosas que atemorizan a los viajeros y no sirven para nada. Eran colinas fértiles que «producen cosas preciosas» (Deuteronomio 33:15), hermosas a la vista y útiles para sus dueños. También había valles, no húmedos y vacíos, sino cubiertos de grano (Salmo 65:13). Había llanuras y manantiales que las regaban. Incluso en aquella tierra tan rica había zonas desérticas o bosques, menos pobladas que otras regiones, aunque todavía tenían ciudades y casas y hacían resaltar más claramente las partes fértiles.
El capítulo también menciona a las naciones que habían vivido allí, como los hititas, los amorreos y los cananeos. Todos descendían de Canaán, el hijo maldecido de Cam (Génesis 10:15-18). En Deuteronomio 7:1 se les llama siete naciones, y allí se mencionan las siete, pero aquí solo se nombran seis. Es posible que los gergeseos no se contaran por separado o que se hubieran unido a otra nación. Según la tradición judía, se retiraron a África cuando Israel llegó bajo el mando de Josué, pues comprendieron que resistirse sería inútil. Por esa razón no aparecen entre los pueblos derrotados por Josué.
Finalmente, el capítulo presenta una lista de los reyes que Josué y los israelitas derrotaron: algunos en batallas abiertas y otros en sus propias ciudades, treinta y uno en total. Se los menciona y se los cuenta en lo que parece ser el orden de su derrota: primero los reyes de Jericó y Hai; después, el rey de Jerusalén y los reyes del sur que se unieron a él; y luego, la alianza del norte. Esto muestra lo próspera que había sido Canaán, pues podía sostener tantos reinos y tantos gobernantes preferían concentrarse allí en vez de extenderse a otras tierras donde quizá habría más espacio, pero no la misma abundancia y belleza. Sin embargo, hoy es uno de los países más áridos e improductivos del mundo, lo que muestra el efecto de la maldición que cayó sobre él después de que su pueblo rechazó a Cristo y su evangelio, tal como Moisés lo había anunciado (Deuteronomio 29:23).
También se ve cuán limitadas eran las ambiciones de aquellos reyes. Cada uno se conformaba con gobernar una ciudad y las poblaciones que la rodeaban, y, hasta donde sabemos, ninguno intentó apoderarse del resto. Aun así, cuando surgía el peligro, se unían para defenderse. Su poder parece haber sido muy fuerte, pues sus súbditos estaban completamente bajo su control como arrendatarios y dependientes. Sobre todo, este registro muestra la gran bondad de Dios hacia Israel al darle la victoria sobre todos aquellos reyes y reinos, y al confiarle la responsabilidad de obedecer sus estatutos y guardar sus leyes (Salmo 105:44-45).
Estos treinta y un reinos debían repartirse entre nueve tribus y media de Israel. Judá recibió Hebrón, Jarmut, Laquis, Eglón, Debir, Arad, Libna y Adulam, ocho en total, además de una parte de Jerusalén y una parte de Geder. Benjamín recibió Jericó, Hai, Jerusalén, Maceda, Betel y las poblaciones de Gilgal, seis en total. Simeón recibió Horma y una parte de Geder. Efraín recibió Gezer y Tirsa. Manasés, la media tribu, recibió Tapúa y Hefer, Taanac y Meguido. Aser recibió Afec y Acsaf. Zabulón recibió Lasarón, Simrón-merón y Jocneam. Neftalí recibió Madón, Hazor y Cedes. Isacar recibió Dor. Estos fueron algunos de los grandes reyes que Dios derribó, porque su misericordia permanece para siempre; y entregó su tierra como herencia a Israel, su siervo, porque su misericordia permanece para siempre (Salmo 136:17 y siguientes).
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De este capítulo
Josué 12:1
"Estos son los reyes de la tierra a quienes los hijos de Israel derrotaron y cuya tierra poseyeron al otro lado del Jordán, hacia el nacimiento del sol, desde el río Arnón hasta el monte Hermón y toda la llanura oriental:"
Josué 12:2
"Sehón, rey de los amorreos, que habitaba en Hesbón y gobernaba desde Aroer, que está a la orilla del río Arnón, y desde la mitad del río y desde la mitad de Galaad hasta el río Jaboc, que es la frontera de los hijos de Amón;"
Josué 12:3
"y desde la llanura hasta el mar de Cineret, al este, y hasta el mar de la llanura, es decir, el mar Salado, al este, en dirección a Bet-jesimot; y desde el sur, bajo Asdot-pisga:"
Josué 12:4
"y el territorio de Og, rey de Basán, que era del remanente de los gigantes y habitaba en Astarot y en Edrei,"
Josué 12:5
"y reinaba en el monte Hermón, en Salca y en todo Basán, hasta la frontera de los gesureos y los maacateos, y en la mitad de Galaad, hasta la frontera de Sehón, rey de Hesbón."
Josué 12:6
"A estos los derrotaron Moisés, siervo del SEÑOR, y los hijos de Israel; y Moisés, siervo del SEÑOR, lo dio como posesión a los rubenitas, a los gaditas y a la media tribu de Manasés."
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