Versículo destacado
Levítico 6:24 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Español
" El Señor se dirigió a Moisés y le dijo: "
Levítico 6:24
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
22 Así deberá prepararla el sacerdote principal descendiente de Aarón que sea consagrado en su lugar. Le corresponde siempre al Señor y deberá ser quemada por completo.
23 Todas las ofrendas de los sacerdotes deberán ser quemadas por completo; nadie deberá comerlas.
24 El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:
25 Dales a Aarón y a sus hijos las siguientes instrucciones acerca de los sacrificios por el pecado: El animal que se ofrezca por el pecado deberá ser degollado ante el Señor, en el lugar donde se matan los animales que se van a quemar, pues es una cosa santísima.
26 El sacerdote que ofrezca el sacrificio por el pecado podrá comer de él, pero deberá comerlo en un lugar santo, en el patio de la tienda del encuentro.
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Aquí encontramos parte de la ley de la ofrenda por el pecado, específicamente en lo relacionado con los sacerdotes que la ofrecían. Primero, el animal debía ser sacrificado en el mismo lugar donde se sacrificaba el holocausto; es decir, al lado norte del altar (Levítico 6:25; 1:11). Algunos consideran que esto apuntaba de antemano a Cristo, quien fue crucificado en el monte Calvario, ubicado al norte de Jerusalén.
Segundo, el sacerdote que ofrecía la ofrenda por el pecador, junto con sus hijos u otros sacerdotes (Levítico 6:29), debía comer la carne de la ofrenda después de presentar ante Dios la sangre y la grasa. Esto debía hacerse en el atrio del tabernáculo (Levítico 6:26). Al hacerlo, se decía que cargaban con la culpa de la congregación, como se explica en Levítico 10:17. En otras palabras, asumían una parte sacerdotal de la carga del pecado del pueblo.
Tercero, si algo de la sangre de la ofrenda por el pecado salpicaba la ropa, esta debía lavarse con mucho cuidado (Levítico 6:27). Esto mostraba el profundo respeto que debemos tener por la sangre de Cristo. No debemos tratarla como algo común. Esa sangre debe aplicarse a la conciencia, no simplemente a la ropa exterior.
Cuarto, el recipiente usado para hervir la carne de la ofrenda por el pecado debía romperse si era de barro; y si era de bronce, debía lavarse muy bien (Levítico 6:28). Esto mostraba que la ofrenda no quitaba por completo la contaminación, sino que parecía llevarla consigo. Tal era la debilidad y el límite de aquellos sacrificios. Pero la sangre de Cristo limpia completamente de todo pecado, y después de eso no hace falta ninguna limpieza adicional.
Quinto, todo esto se aplicaba a las ofrendas comunes por el pecado, no a las que se ofrecían por el sacerdote o por toda la congregación, ya fueran ofrendas ocasionales o las ofrendas regulares del Día de la Expiación. En esos casos especiales, ya se había ordenado —y aquí se confirma nuevamente— que, si la sangre de la ofrenda era llevada al lugar santo, la carne no debía comerse, sino quemarse fuera del campamento (Levítico 6:30). A partir de esto, el apóstol muestra el privilegio mayor que tenemos bajo el evangelio en comparación con lo que ellos tenían bajo la ley. Aunque la sangre de Cristo fue llevada al lugar santo para hacer allí la paz, por la fe tenemos el derecho de comer del altar (Hebreos 13:10-12) y recibir así el consuelo de la gran propiciación, es decir, del sacrificio que aparta la ira de Dios.
De este capítulo
Levítico 6:1
"El Señor se dirigió a Moisés y le dijo:"
Levítico 6:2
"Cuando alguien peque y sea culpable de fraude ante el Señor por haber engañado a su prójimo respecto a algo que este le había confiado o prestado, o por haberle robado o quitado algo por la fuerza,"
Levítico 6:3
"o por negar que encontró un objeto perdido, o por hacer un juramento falso —cualquiera de esas cosas con las que uno comete pecado—,"
Levítico 6:4
"será culpable de ese pecado. Por lo tanto, tendrá que devolver lo que haya robado o conseguido por la fuerza, lo que se le había confiado o el objeto que encontró,"
Levítico 6:5
"o cualquier otra cosa por la que haya jurado falsamente. Tendrá que devolvérselo todo a su dueño, más una quinta parte, cuando presente su sacrificio por la culpa."
Levítico 6:6
"Su sacrificio al Señor será un carnero sin ningún defecto, cuyo valor tú deberás calcular, y él deberá tomarlo del rebaño y llevárselo al sacerdote como sacrificio por la culpa."
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