Versículo destacado
Génesis 6:3 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Español
" Pero el Señor dijo: «No permitiré que el hombre viva para siempre, porque no es más que carne. Así que vivirá solamente ciento veinte años». "
Génesis 6:3
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
1 Cuando los hombres comenzaron a poblar la tierra y tuvieron hijas,
2 los hijos de Dios vieron que estas mujeres eran hermosas. Entonces escogieron de entre todas ellas y se casaron con las que quisieron.
3 Pero el Señor dijo: «No permitiré que el hombre viva para siempre, porque no es más que carne. Así que vivirá solamente ciento veinte años».
4 Los gigantes aparecieron en la tierra cuando los hijos de Dios se unieron con las hijas de los hombres para tener hijos con ellas, y también después. Ellos fueron los famosos héroes de los tiempos antiguos.
5 El Señor vio que la maldad del hombre era demasiada en la tierra y que este siempre pensaba en hacer lo malo,
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Esto aparece aquí como una señal del desagrado de Dios hacia quienes se casaban con personas fuera del pacto, es decir, con mujeres extranjeras. Él advierte que retirará de ellos su Espíritu, porque lo habían entristecido con esos matrimonios, aun cuando sabían que no debían hacerlo. Con frecuencia, los deseos carnales reciben como castigo juicios espirituales, y esos son los peores de todos.
Otra manera de entender este pasaje es verlo como una razón más de la gran maldad del mundo antiguo. El Espíritu del Señor les advertía y los impulsaba a cambiar, pero ellos seguían resistiéndose. Entonces el Espíritu dejó de contender con ellos, y pronto toda forma de religión desapareció de entre ellos. Dios les advirtió de antemano para que no siguieran entristeciendo a su Espíritu Santo, sino que pidieran que permaneciera con ellos.
En este versículo debemos notar la decisión de Dios de no seguir contendiendo con las personas por medio de su Espíritu para siempre. En aquel tiempo, el Espíritu contendía mediante la predicación de Noé (1 Pedro 3:19-20) y mediante las advertencias interiores de la conciencia, pero esto resultaba inútil para la mayoría. Por eso Dios dice: «No contenderá para siempre». El Espíritu bendito todavía obra en los pecadores, convenciéndolos de pecado, advirtiéndoles y tratando de apartarlos del pecado para que vuelvan a Dios. Pero si se resiste, se apaga y se combate al Espíritu, él puede contender durante mucho tiempo, aunque no lo hará para siempre (Oseas 4:17). Se encaminan rápidamente a la ruina aquellos cuyo corazón ha dejado de ser impulsado por el Espíritu de gracia.
También debemos notar la razón de esta decisión: «porque él también es carne». Esto significa que la persona está irremediablemente corrompida, es mundana y está dominada por deseos pecaminosos; por eso, contender con ella parece un esfuerzo inútil. Así como un etíope no puede cambiar el color de su piel, el pecador tampoco puede cambiar por sí mismo su naturaleza pecaminosa. Estas palabras también indican que esto es cierto de todos, sin excepción, porque todos se han hundido en el lodo de la carne. Es la naturaleza corrompida que hay dentro de nosotros y la inclinación del corazón hacia la carne lo que resiste al Espíritu y hace que su obra parezca inútil. Cuando un pecador ha permanecido durante mucho tiempo del lado de la carne, en contra del Espíritu, el Espíritu retira justamente su ayuda y deja de contender con él. Nadie pierde los esfuerzos del Espíritu si primero no los ha rechazado.
Sin embargo, la misericordia todavía concede un plazo: «Sus días serán ciento veinte años». Dios dice que retrasará el juicio que merecen y les dará tiempo para apartarse de su pecado mediante el arrepentimiento y una vida transformada. La justicia decía: «Acábalos», pero la misericordia suplicaba: «Señor, déjalos todavía este año», y la misericordia obtuvo una prórroga de ciento veinte años. El tiempo de la paciencia de Dios hacia los pecadores que lo provocan puede ser muy largo, pero siempre tiene un límite. Una prórroga no es un perdón; aunque Dios soporte a los pecadores durante mucho tiempo, no los soportará para siempre.
De este capítulo
Génesis 6:1
"Cuando los hombres comenzaron a poblar la tierra y tuvieron hijas,"
Génesis 6:2
"los hijos de Dios vieron que estas mujeres eran hermosas. Entonces escogieron de entre todas ellas y se casaron con las que quisieron."
Génesis 6:4
"Los gigantes aparecieron en la tierra cuando los hijos de Dios se unieron con las hijas de los hombres para tener hijos con ellas, y también después. Ellos fueron los famosos héroes de los tiempos antiguos."
Génesis 6:5
"El Señor vio que la maldad del hombre era demasiada en la tierra y que este siempre pensaba en hacer lo malo,"
Génesis 6:6
"y le pesó haber hecho al hombre. Con mucho dolor"
Génesis 6:7
"dijo: «Voy a borrar de la tierra al hombre que he creado, y también a todos los animales domésticos, a los que se arrastran y a las aves. ¡Me pesa haberlos hecho!»"
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