Versículo destacado
Génesis 26:6 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Español
" Entonces Isaac se quedó en Guerar. "
Génesis 26:6
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
4 Haré que tus descendientes sean tantos como las estrellas del cielo y les daré todas estas tierras. Además, todas las naciones de la tierra serán bendecidas por medio de tus descendientes,
5 porque Abraham me obedeció y cumplió mis órdenes, mis mandamientos, mis leyes y mis enseñanzas.
6 Entonces Isaac se quedó en Guerar.
7 Cuando los habitantes de ese lugar le preguntaron acerca de Rebeca, Isaac tuvo miedo de decir que era su esposa y les dijo que era su hermana. Rebeca era tan hermosa que Isaac pensó que los hombres del lugar lo matarían por causa de ella.
8 Pasó el tiempo mientras él permanecía allí. Pero un día, cuando Abimélec miraba por la ventana, vio que Isaac acariciaba a su esposa Rebeca.
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Isaac ya había abandonado toda idea de ir a Egipto. En obediencia a la visión del cielo, se estableció en Gerar, la tierra donde había nacido (Génesis 26:6). Pero aun allí cayó en tentación: la misma que en una ocasión tras otra había atrapado y derrotado a su padre Abraham. Intentó negar que Rebeca era su esposa y decir que era su hermana.
Así fue como pecó, según Génesis 26:7. Como Rebeca era hermosa, temió que los filisteos encontraran alguna manera de matarlo para que uno de ellos pudiera casarse con ella. Por eso les dijo que era su hermana. Es difícil entender cómo estos dos hombres, grandes y buenos, pudieron caer en una mentira tan extraña. Con ella pusieron en riesgo tanto su propia reputación como la de sus esposas. Aun así, aquí vemos dos lecciones importantes. Primero, las personas muy buenas pueden cometer a veces pecados graves y actos insensatos. Por eso, quien esté firme debe cuidarse de no caer, y quien haya caído no debe perder la esperanza de volver a levantarse. Segundo, con frecuencia copiamos rápidamente hasta las debilidades de las personas que admiramos. Por eso debemos vigilarnos con cuidado, no sea que intentemos seguir los pasos de personas buenas y terminemos siguiendo también sus malos caminos.
Entonces el propio rey dejó al descubierto la mentira. Abimelec no era el mismo hombre que vivió en los días de Abraham, según Génesis 20, sino un rey filisteo posterior que llevaba el mismo nombre. Él vio que Isaac se comportaba con Rebeca con más libertad y afecto del que habría mostrado con una hermana (Génesis 26:8). Lo vio riéndose o disfrutando de su compañía. La misma palabra está relacionada con el nombre de Isaac. Isaac se deleitaba en la esposa de su juventud (Proverbios 5:18). Es apropiado que el esposo y la esposa sean amables y alegres el uno con el otro, pues están llamados a disfrutar mutuamente de su compañía. Hay pocos lugares donde un hombre pueda mostrarse alegre con tanta libertad e inocencia como junto a su propia esposa y sus hijos.
Abimelec reprendió a Isaac por su engaño (Génesis 26:9). Le mostró lo débil que era su excusa y lo graves que podrían haber sido sus consecuencias (Génesis 26:10). Luego, para demostrar que su temor hacia ellos era injustificado, puso a Isaac y a su familia bajo protección especial. Advirtió que cualquiera que hiciera daño a Isaac o a Rebeca moriría (Génesis 26:11). De esto aprendemos que una mentira solo dura poco tiempo. La verdad es hija del tiempo: tarde o temprano sale a la luz. También aprendemos que un pecado suele abrir la puerta a muchos más, por lo que debemos evitar los primeros pasos hacia el pecado. Los pecados del pueblo de Dios le traen vergüenza delante de quienes están fuera. Sin embargo, Dios puede hacer que aun quienes están enojados con su pueblo, cuando parecen tener alguna razón para estarlo, entiendan que es peligroso hacerles daño (Salmo 105:14, 15).
De este capítulo
Génesis 26:1
"En aquel tiempo hubo una gran escasez de alimentos en toda esa región, además de la que hubo cuando Abraham aún vivía. Por eso Isaac se fue a Guerar, donde vivía Abimélec, rey de los filisteos."
Génesis 26:2
"Allí el Señor se le apareció y le dijo: No vayas a Egipto. Quédate donde yo te diga,"
Génesis 26:3
"y por ahora sigue viviendo en este país. Yo estaré contigo y te bendeciré, porque a ti y a tus descendientes les daré todas estas tierras. Así cumpliré la promesa que le hice a tu padre Abraham."
Génesis 26:4
"Haré que tus descendientes sean tantos como las estrellas del cielo y les daré todas estas tierras. Además, todas las naciones de la tierra serán bendecidas por medio de tus descendientes,"
Génesis 26:5
"porque Abraham me obedeció y cumplió mis órdenes, mis mandamientos, mis leyes y mis enseñanzas."
Génesis 26:7
"Cuando los habitantes de ese lugar le preguntaron acerca de Rebeca, Isaac tuvo miedo de decir que era su esposa y les dijo que era su hermana. Rebeca era tan hermosa que Isaac pensó que los hombres del lugar lo matarían por causa de ella."
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