Versículo destacado
Génesis 26:1 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Español
" En aquel tiempo hubo una gran escasez de alimentos en toda esa región, además de la que hubo cuando Abraham aún vivía. Por eso Isaac se fue a Guerar, donde vivía Abimélec, rey de los filisteos. "
Génesis 26:1
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
1 En aquel tiempo hubo una gran escasez de alimentos en toda esa región, además de la que hubo cuando Abraham aún vivía. Por eso Isaac se fue a Guerar, donde vivía Abimélec, rey de los filisteos.
2 Allí el Señor se le apareció y le dijo: No vayas a Egipto. Quédate donde yo te diga,
3 y por ahora sigue viviendo en este país. Yo estaré contigo y te bendeciré, porque a ti y a tus descendientes les daré todas estas tierras. Así cumpliré la promesa que le hice a tu padre Abraham.
Explora estudios bíblicos guiados
Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor
Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)
Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.
Vista previa de la sesión 1:
Dichosos los humildes
6 min
Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)
Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.
Vista previa de la sesión 1:
El cuidado del Pastor
5 min
Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones
Crear cuenta gratisComentario de Bible Guided
Aquí Dios probó a Isaac por medio de las circunstancias de su vida. Isaac había sido criado para confiar en la promesa de Dios de que la tierra de Canaán pertenecería a él y a sus descendientes. Sin embargo, ahora había hambre en la tierra (Génesis 26:1). Podía preguntarse qué significaba esa promesa si la tierra prometida ni siquiera podía darle alimento. ¿Valía la pena aferrarse a un regalo que venía acompañado de tantas dificultades y tanta espera?
Sí, Isaac siguió aferrado al pacto. Cuanto menos valiosa parecía Canaán por sí misma, más aprendía a apreciarla. Primero, la veía como una señal de la bondad permanente de Dios hacia él. También la veía como una imagen del gozo perdurable del cielo. Los acontecimientos difíciles no pueden disminuir, ante los ojos de un creyente, el valor de las promesas de Dios.
Dios también guio a Isaac durante esta prueba por medio de su palabra. Isaac se encontraba presionado por la falta de alimento. Necesitaba ir a algún lugar en busca de ayuda, y parece que comenzó a dirigirse hacia Egipto, donde su padre había ido en una necesidad parecida. En cambio, llegó a Gerar, reflexionando cuidadosamente sobre qué camino tomar, hasta que Dios se le manifestó con gracia y resolvió el asunto para satisfacción plena de Isaac.
Dios le dijo que se quedara donde estaba y que no bajara a Egipto: «Vive en esta tierra» (Génesis 26:2, 26:3). En los días de Jacob también hubo hambre, y Dios le dijo que bajara a Egipto (Génesis 46:3, 46:4). En los días de Abraham también hubo hambre, y Dios le permitió elegir libremente entre las dos opciones. Este trato diferente parece corresponder al carácter particular de cada patriarca. Abraham tenía madurez espiritual y vivía muy cerca de Dios, por lo que cualquier lugar y circunstancia le resultaban semejantes. Isaac era un hombre bueno, pero no estaba preparado para dificultades extremas, así que se le prohibió ir a Egipto. Jacob estaba acostumbrado a los problemas y era fuerte en la paciencia, por lo que tuvo que bajar a Egipto, donde su fe sería probada y demostraría ser genuina. Dios adapta las pruebas de su pueblo a la fortaleza de cada uno.
Dios también prometió estar con Isaac y bendecirlo (Génesis 26:3). Podemos ir a cualquier lugar en paz si la bendición de Dios va con nosotros, y podemos permanecer en cualquier lugar con contentamiento si esa bendición descansa sobre nosotros. También renovó el pacto que ya había hecho tantas veces con Abraham, repitiendo y confirmando las promesas de Canaán, de muchos descendientes y del Mesías, el Salvador prometido (Génesis 26:3, 26:4). Quienes deben vivir por fe necesitan volver con frecuencia a las promesas de las que dependen, especialmente cuando son llamados a sufrir o a renunciar a algo.
Dios también dirigió la atención de Isaac al buen ejemplo de la obediencia de su padre, porque la obediencia de Abraham había contribuido a que la línea del pacto se conservara en la familia (Génesis 26:5). «Abraham obedeció mi voz; haz tú lo mismo, y la promesa será segura para ti». Aquí se honra la obediencia de Abraham, porque le dio un buen nombre tanto ante Dios como ante las personas. El pasaje usa varias palabras para describir la voluntad de Dios, entre ellas su voz, sus mandatos, sus mandamientos, sus estatutos y sus leyes. Esto sugiere que Abraham obedeció de manera completa y en todos los aspectos. Siguió la ley moral fundamental, las normas reveladas para la adoración —especialmente la circuncisión— y cada mandato particular que Dios le dio, incluyendo salir de su país y, muy probablemente, ofrecer a su hijo. Isaac tenía buenas razones para recordar aquel mandato. Solo los hijos de padres piadosos que siguen ese mismo camino de obediencia reciben el beneficio del pacto hecho con sus padres.
De este capítulo
Génesis 26:2
"Allí el Señor se le apareció y le dijo: No vayas a Egipto. Quédate donde yo te diga,"
Génesis 26:3
"y por ahora sigue viviendo en este país. Yo estaré contigo y te bendeciré, porque a ti y a tus descendientes les daré todas estas tierras. Así cumpliré la promesa que le hice a tu padre Abraham."
Génesis 26:4
"Haré que tus descendientes sean tantos como las estrellas del cielo y les daré todas estas tierras. Además, todas las naciones de la tierra serán bendecidas por medio de tus descendientes,"
Génesis 26:5
"porque Abraham me obedeció y cumplió mis órdenes, mis mandamientos, mis leyes y mis enseñanzas."
Génesis 26:6
"Entonces Isaac se quedó en Guerar."
Génesis 26:7
"Cuando los habitantes de ese lugar le preguntaron acerca de Rebeca, Isaac tuvo miedo de decir que era su esposa y les dijo que era su hermana. Rebeca era tan hermosa que Isaac pensó que los hombres del lugar lo matarían por causa de ella."
Oración diaria
Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria
Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.
Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.
Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.