Versículo destacado
Deuteronomio 30:11 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Español
" Este mandamiento que hoy les doy no es demasiado difícil para ustedes, ni está fuera de su alcance. "
Deuteronomio 30:11
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
9 Entonces el Señor los hará prosperar en todo lo que hagan, y en hijos, en crías de ganado y en cosechas; sí, el Señor su Dios volverá a complacerse en hacerles bien, como antes se complacía en hacerlo a los antepasados de ustedes,
10 si es que obedecen al Señor su Dios y cumplen sus mandamientos y leyes escritos en este libro de la ley, y se vuelven a él con todo su corazón y con toda su alma.
11 Este mandamiento que hoy les doy no es demasiado difícil para ustedes, ni está fuera de su alcance.
12 No está en el cielo, para que se diga: “¿Quién puede subir al cielo por nosotros, para que nos lo traiga y nos lo dé a conocer, y lo pongamos en práctica?”
13 Tampoco está del otro lado del mar, para que se diga: “¿Quién cruzará el mar por nosotros, para que nos lo traiga y nos lo dé a conocer, y lo pongamos en práctica?”
Explora estudios bíblicos guiados
Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor
Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)
Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.
Vista previa de la sesión 1:
Dichosos los humildes
6 min
Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)
Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.
Vista previa de la sesión 1:
El cuidado del Pastor
5 min
Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones
Crear cuenta gratisComentario de Bible Guided
Moisés los exhorta a obedecer al señalarles cuán claro y accesible es el mandamiento de Dios.
Esto es cierto respecto a la ley de Moisés. Ellos no podían excusar su desobediencia diciendo que Dios les había mandado algo que no podían entender ni cumplir, algo que estaba oculto para ellos (Deuteronomio 30:11). No necesitaban enviar mensajeros al cielo para preguntar qué debían hacer para agradar a Dios (Deuteronomio 30:12). Tampoco necesitaban cruzar el mar, como lo hacían los filósofos al viajar lejos y por todas partes en busca de conocimiento (Deuteronomio 30:13). Dios no había puesto su mandamiento fuera del alcance de la gente común ni lo había reservado solamente para los ricos o los muy instruidos. Estaba muy cerca de ellos (Deuteronomio 30:14).
Estaba escrito en sus libros y explicado claramente en tablas, con tanta sencillez que cualquiera que pasara corriendo podía leerlo. Sus sacerdotes conservaban este conocimiento y, cuando surgía alguna pregunta, podían consultar la ley con ellos (Malaquías 2:7). No había sido dado en un idioma extraño, sino en su propia boca, en el lenguaje cotidiano que usaban cada día, para que pudieran escucharlo leer y hablar de él naturalmente con sus hijos. No estaba envuelto en dichos oscuros ni en imágenes destinadas a confundirlos. Estaba en su corazón, presentado de una manera que correspondía a su entendimiento, incluso al entendimiento de la persona más sencilla.
Tampoco era demasiado difícil ni demasiado pesado para ellos (Deuteronomio 30:11). No tenían que decir: «Tratar de cumplir todas las palabras de esta ley es tan imposible como subir al cielo o viajar hasta el otro lado del mar». No era así. No era la carga insoportable que algunas personas hostiles presentaban. En comparación con el yugo de Cristo, ciertamente era una carga pesada (Hechos 15:10), pero no en comparación con la cruel adoración de los ídolos de las naciones que los rodeaban.
Dios incluso les recuerda que no los había obligado a servirle con ofrendas ni los había cansado con incienso (Isaías 43:23; Miqueas 6:3). Sin embargo, Moisés se refiere especialmente a la ley moral y a sus mandamientos. Estos estaban muy cerca de ellos y coincidían con la ley natural: el sentido básico del bien y del mal que Dios ha puesto en el corazón humano. Si hubieran prestado atención, habrían encontrado esta ley en el corazón y en la boca de cada persona. Había algo dentro de ellos que reconocía que la ley era buena (Romanos 7:16). Por eso no tenían razón para quejarse de que obedecerla fuera imposiblemente difícil.
Esto también es cierto respecto al evangelio de Cristo, y el apóstol aplica estas palabras a él, llamándolo el mensaje de la justicia que viene por la fe (Romanos 10:6-8). Muchos piensan que Moisés se refería principalmente a esto, porque escribió acerca de Cristo (Juan 5:46). Bajo el evangelio, el mandamiento de Dios es que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo (1 Juan 3:23). Si preguntamos, como el hombre ciego: «Señor, ¿quién es, o dónde está, para que yo crea en él?» (Juan 9:36), este pasaje nos da la respuesta.
No necesitamos subir al cielo para traerlo de allí, porque él ya descendió al encarnarse. No necesitamos bajar a las profundidades para hacerlo subir, porque ya resucitó. La palabra está cerca de nosotros, y Cristo está en esa palabra. Por tanto, si creemos en nuestro corazón que las promesas acerca de la venida y la resurrección del Mesías se cumplieron en nuestro Señor Jesús, y si lo recibimos y lo confesamos con nuestra boca, entonces Cristo está con nosotros y seremos salvos. Él está cerca, muy cerca: él es quien nos hace justos delante de Dios. La ley era clara y sencilla, pero el evangelio lo es aún más.
De este capítulo
Deuteronomio 30:1
"Cuando les sobrevenga a ustedes todo lo que les he anunciado, la bendición y la maldición que les he dado a elegir, y reflexionen sobre ellas en las naciones donde el Señor su Dios los arroje,"
Deuteronomio 30:2
"si se vuelven al Señor y lo obedecen de todo corazón y con toda su alma, ustedes y los hijos de ustedes, como yo se lo ordeno ahora,"
Deuteronomio 30:3
"entonces el Señor su Dios cambiará la suerte de ustedes y les tendrá compasión. Los reunirá otra vez de entre los países donde antes los arrojó,"
Deuteronomio 30:4
"y aunque los desterrados de ustedes estén esparcidos por los lugares más lejanos del mundo, de allá los hará venir el Señor su Dios, y hasta allá irá a buscarlos."
Deuteronomio 30:5
"El Señor los hará volver de nuevo al país que los antepasados de ustedes ocuparon, y ustedes volverán a ocuparlo; los hará prosperar y les dará más hijos que a sus antepasados."
Deuteronomio 30:6
"Pondrá la marca de la alianza en el corazón de ustedes y en el de sus descendientes, para que lo amen con todo su corazón y con toda su alma, a fin de que tengan vida."
Oración diaria
Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria
Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.
Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.
Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.