Versículo destacado

2 Timoteo 1:15 - Significado y aplicación

Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy

Traducción: Biblia BibleGuided — Español

" Como ya sabes, todos los de la provincia de Asia me abandonaron; entre ellos están Figelo y Hermógenes. "

2 Timoteo 1:15

menu_book El versículo en contexto

13 Sigue el modelo de la sana enseñanza que recibiste de mí y vive en la fe y el amor que tenemos gracias a Cristo Jesús.

14 Con la ayuda del Espíritu Santo que vive en nosotros, cuida la buena doctrina que se te ha encomendado.

15 Como ya sabes, todos los de la provincia de Asia me abandonaron; entre ellos están Figelo y Hermógenes.

16 Que el Señor tenga misericordia de la familia de Onesíforo, porque él muchas veces me dio alivio y no se avergonzó de que yo estuviera preso.

17 Al contrario, tan pronto como llegó a Roma, comenzó a buscarme sin descanso hasta encontrarme.

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auto_stories Comentario de Bible Guided

Después de exhortar a Timoteo a mantenerse firme en la sana enseñanza y a proteger lo que se le había confiado (2 Timoteo 1:13-14), Pablo señala cuántos se habían apartado de la doctrina de Cristo en Asia. Al parecer, aun en los mejores y más puros días de la iglesia, hubo personas que abrazaron la fe cristiana y después se apartaron de ella. Pablo no dice solamente que se apartaron de la enseñanza de Cristo, aunque eso parece ser cierto, sino que se apartaron de Cristo mismo. Lo abandonaron y se negaron a identificarse con él cuando estaba pasando por dificultades. ¿Y deberíamos sorprendernos, cuando muchos se apartaron de alguien muy superior a Pablo, del Señor Jesucristo (Juan 6:66)?

Luego Pablo menciona a un hombre que permaneció fiel: Onesíforo, un creyente de Éfeso que había tratado a Pablo con especial bondad. Muchas veces lo animó y no se avergonzó de las cadenas de Pablo; es decir, no le dio vergüenza que Pablo estuviera encarcelado o sufriera deshonra. Su bondad no fue un acto aislado. Ayudó a Pablo repetidamente y, aun cuando estuvo en Roma, lo buscó con mucho empeño hasta encontrarlo. Una persona buena busca oportunidades para hacer el bien y no las evita cuando se presentan. Timoteo conocía el servicio que Onesíforo había prestado anteriormente a Pablo en Éfeso, donde también había sido servicial y bondadoso.

Pablo responde a esa bondad con una oración. Dice: «Que el Señor tenga misericordia de la familia de Onesíforo» (2 Timoteo 1:16). Es probable que Onesíforo estuviera lejos de su casa y junto a Pablo; por eso Pablo pide que su familia fuera cuidada durante su ausencia. Algunos escritores católicos romanos han afirmado que Onesíforo ya había muerto y, basándose en la oración de Pablo por él, intentan demostrar que debemos orar por los muertos. Pero ¿quién dijo que Onesíforo había muerto? No es prudente fundamentar una doctrina o práctica tan importante en una suposición, especialmente cuando es tan incierta.

Pablo también ora por el mismo Onesíforo, pidiendo que pueda recibir misericordia en aquel día, es decir, el día de la muerte y del juicio, cuando Cristo considerará que todas las bondades mostradas a sus pobres fueron hechas a él mismo. Ese día será solemne, y puede llamarse justamente «aquel día». No necesitamos nada más para ser felices que recibir la misericordia del Señor en ese día, cuando quienes no mostraron misericordia enfrentarán un juicio sin misericordia. Aun los mejores cristianos necesitarán misericordia entonces, pues todavía esperan la misericordia de nuestro Señor Jesucristo (Judas 1:21).

Si queremos recibir misericordia entonces, debemos buscarla ahora del Señor. La misericordia proviene únicamente del Señor y, a menos que él la muestre, la compasión de los seres humanos o de los ángeles no puede ayudarnos. Debemos pedirle misericordia al Señor, porque él es quien la concede y porque el Señor Jesucristo satisfizo la justicia para que la misericordia pudiera otorgarse gratuitamente. Debemos acercarnos al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar gracia que nos ayude en el momento de necesidad. Lo mejor que podemos pedir para nosotros mismos o para nuestros amigos es que el Señor les conceda recibir misericordia de su parte en aquel día, cuando pasen del tiempo a la eternidad y comparezcan ante el tribunal de Cristo. Que el Señor nos conceda a todos recibir misericordia de parte del Señor en aquel día.

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