Versículo destacado

2 Reyes 13:1 - Significado y aplicación

Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy

Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante

" En el año veintitrés de Joás hijo de Ocozías, rey de Judá, Joacaz hijo de Jehú comenzó a reinar sobre Israel en Samaria, y reinó diecisiete años. "

2 Reyes 13:1

menu_book El versículo en contexto

1 En el año veintitrés de Joás hijo de Ocozías, rey de Judá, Joacaz hijo de Jehú comenzó a reinar sobre Israel en Samaria, y reinó diecisiete años.

2 Hizo lo malo ante los ojos del Señor y siguió los pecados de Jeroboam hijo de Nabat, quien hizo pecar a Israel; no se apartó de ellos.

3 Entonces se encendió la ira del Señor contra Israel, y los entregó en manos de Hazael, rey de Siria, y en manos de Ben-adad hijo de Hazael, durante todos sus días.

auto_stories

Explora estudios bíblicos guiados

Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor

Micro-Study 5 días

Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)

Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.

Vista previa de la sesión 1:

Dichosos los humildes

schedule 6 min

Micro-Study 5 días

Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)

Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.

Vista previa de la sesión 1:

El cuidado del Pastor

schedule 5 min

lock_open Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones

person_add Crear cuenta gratis

auto_stories Comentario de Bible Guided

Este breve relato del reinado de Joacaz y de la condición de Israel durante sus diecisiete años nos muestra dos verdades profundamente conmovedoras y útiles.

En primer lugar, muestra cómo la antigua gloria de Israel se convirtió en vergüenza y ruina. ¡Qué diferente se ve Israel aquí de lo que había sido y de lo que podría haber sido! Su corona ha sido deshonrada y su gloria yace en el polvo. El honor de Israel consistía en adorar al único Dios viviente y verdadero, que es Espíritu y les había dado sus propias normas para adorarlo. Pero cambiaron la gloria del Dios inmortal por la figura de un buey, y sustituyeron la verdad de Dios por una mentira. Al hacerlo, perdieron su verdadero honor y se hicieron semejantes a las naciones que adoraban las obras de sus propias manos. Aquí se nos dice que el rey siguió los pecados de Jeroboam, el primer rey de Israel después de la división del reino (2 Reyes 13:2), y que el pueblo no se apartó de ellos, sino que siguió andando en ellos (2 Reyes 13:6). Nada podía traer mayor vergüenza que aquellos dos santuarios de becerros, establecidos entre un pueblo instruido en la adoración de Dios y al que se le habían confiado sus palabras vivas.

En toda la historia de las diez tribus, nunca vemos siquiera una ruptura seria con esa idolatría. En cada reinado, el becerro permaneció como su dios, y ellos se distinguieron por esa vergüenza. También era un honor para Israel vivir bajo la protección especial de Dios. Dios mismo era su defensa, el escudo que los ayudaba y la espada que les daba gloria. ¡Dichoso eres, Israel, por causa de esto! Pero aquí, como tantas veces antes, los vemos despojados de esa gloria y expuestos a los insultos de sus vecinos. Con sus pecados provocaron la ira de Dios, y él los entregó en manos de Hazael y Ben-adad, reyes de Siria (2 Reyes 13:3). Hazael oprimió a Israel (2 Reyes 13:22). Sin duda, ninguna nación fue saqueada por sus vecinos con tanta frecuencia como Israel.

Todo esto fue consecuencia de su propio pecado. Una vez que provocaron a Dios para que retirara su protección, la riqueza de su tierra solo sirvió para tentar a las naciones vecinas a atacarlos. Durante este reinado, los sirios causaron tanto daño que toda la fuerza militar de Israel quedó reducida a cincuenta jinetes, diez carros y diez mil soldados de infantería: un ejército débil y vergonzoso (2 Reyes 13:7). ¿Habían llegado a esto los miles de Israel? ¡Cómo se había oscurecido el oro! Cuando una nación se corrompe por el pecado, sin duda será humillada por él.

En segundo lugar, aun entre estas cenizas todavía vemos algunas chispas de la antigua honra de Israel. No se ha olvidado por completo que este sigue siendo el pueblo de Dios y que él sigue siendo el Dios de Israel. Israel había sido conocido como un pueblo de oración, y aquí esa honra comienza a aparecer otra vez. Joacaz, su rey, en medio de su angustia, buscó al Señor (2 Reyes 13:4). No buscó ayuda en los becerros, que nada podían hacer por él, sino en el Señor. Es apropiado que los reyes supliquen a la puerta de Dios y que las personas más importantes se acerquen con humildad al estrado de su trono. La necesidad a menudo lleva a las personas allí.

También era un antiguo honor de Israel que Dios estuviera cerca de ellos cada vez que lo invocaran (Deuteronomio 4:7), y así ocurrió en esta ocasión. Él podría haber rechazado justamente una oración semejante por considerarla aborrecible, pero el Señor escuchó a Joacaz y su oración por él y por su pueblo (2 Reyes 13:4). Le dio a Israel un libertador (2 Reyes 13:5), no al propio Joacaz, pues Hazael siguió oprimiendo a Israel durante todos los días de Joacaz (2 Reyes 13:22), sino a su hijo. En respuesta a las oraciones de su padre, Dios le dio la victoria sobre los sirios, y él recuperó las ciudades que estos le habían quitado a su padre (2 Reyes 13:25).

Dios concedió esta respuesta misericordiosa, no por causa de Joacaz ni por causa de aquel pueblo indigno, sino porque se acordó de su pacto con Abraham (2 Reyes 13:23). En tiempos difíciles, mucho antes había prometido acordarse de ese pacto (Levítico 26:42). Observa cuán dispuesto está Dios a mostrar misericordia, cuán dispuesto está a escuchar la oración y cuán deseoso está de encontrar una razón para ser bondadoso. De no ser así, no habría retrocedido tanto en el tiempo para recordar aquel antiguo pacto, que Israel había quebrantado tantas veces y cuyos beneficios ya no tenía ningún derecho a recibir. Que esto nos acerque a él para siempre y anime aun a quienes se han apartado a regresar y arrepentirse. En él hay perdón, para que sea reverenciado.

IA cristiana que tiene en cuenta tu denominación

Aplica 2 Reyes 13:1 a tu vida hoy

Recibe orientación basada en las Escrituras, consciente de tu denominación y personalizada para tu situación.

1 Haz tu pregunta arrow_forward 2 Considera tu tradición arrow_forward 3 Aplica las Escrituras

✓ No necesitas tarjeta de crédito • ✓ 100 % privado • ✓ Obtén 30 créditos gratis para comenzar

Cómo puede ayudarte tu IA cristiana

Explora las Escrituras y la vida desde una perspectiva cristiana

menu_book

Estudio bíblico

psychology

Orientación para la vida

favorite

Apoyo en la oración

lightbulb

Sabiduría diaria

forum Pregúntale a tu IA cristiana — Gratis

Haz 3 preguntas gratis cada semana. No necesitas tarjeta de crédito. Ver planes

De este capítulo

auto_awesome

Oración diaria

Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria

Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.

Gratis. Cancela tu suscripción cuando quieras. Nunca compartimos tu correo electrónico.

Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.

Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.