Versículo destacado

1 Samuel 7:1 - Significado y aplicación

Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy

Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante

" Los hombres de Quiriat-jearim vinieron, subieron el arca del Señor y la llevaron a la casa de Abinadab, en la colina; y consagraron a su hijo Eleazar para que guardara el arca del Señor. "

1 Samuel 7:1

menu_book El versículo en contexto

1 Los hombres de Quiriat-jearim vinieron, subieron el arca del Señor y la llevaron a la casa de Abinadab, en la colina; y consagraron a su hijo Eleazar para que guardara el arca del Señor.

2 Mientras el arca permanecía en Quiriat-jearim, pasó mucho tiempo, pues fueron veinte años; y toda la casa de Israel se lamentaba en pos del Señor.

3 Samuel habló a toda la casa de Israel y dijo: «Si ustedes vuelven al Señor con todo su corazón, quiten de entre ustedes los dioses extranjeros y las Astarot, preparen su corazón para el Señor y sírvanlo solo a él; y él los librará de la mano de los filisteos».

auto_stories

Explora estudios bíblicos guiados

Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor

Micro-Study 5 días

Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)

Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.

Vista previa de la sesión 1:

Dichosos los humildes

schedule 6 min

Micro-Study 5 días

Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)

Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.

Vista previa de la sesión 1:

El cuidado del Pastor

schedule 5 min

lock_open Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones

person_add Crear cuenta gratis

auto_stories Comentario de Bible Guided

Aquí debemos seguir el arca hasta Quiriat-jearim y luego dejarla allí. Después se habla muy poco de ella, salvo una vez (1 Samuel 14:18), hasta que David la llevó de allí unos cuarenta años más tarde (1 Crónicas 13:6).

Nos alegra acompañarla hasta ese lugar, porque los hombres de Bet-semes, por su propia insensatez, habían convertido lo que pudo haber sido una bendición en una carga. Con gusto vemos el arca entre personas para quienes sería olor de vida que conduce a la vida, pues en todos los lugares donde había estado recientemente había sido olor de muerte que conduce a la muerte.

Los hombres de Quiriat-jearim la recibieron con gusto (1 Samuel 7:1). Apenas se les avisó, fueron y llevaron el arca del Señor. Sus vecinos de Bet-semes no estaban más contentos de deshacerse de ella que ellos de recibirla. Entendían bien que la matanza en Bet-semes no había sido una demostración de poder arbitrario, sino un acto de justicia necesaria. Los que sufrieron allí solo podían culparse a sí mismos, no al arca. Podemos confiar en la palabra que Dios ha hablado: «No me provoquen, y no les haré ningún daño» (Jeremías 25:6). Cuando Dios juzga a las personas por profanar su adoración, no debemos tener miedo de sus ordenanzas. Debemos temer profanarlas y usarlas indebidamente.

También tomaron medidas cuidadosas para que recibiera el cuidado apropiado, como se haría con un huésped bienvenido, con verdadero afecto, y con un huésped honorable, con respeto y reverencia.

Primero le prepararon un lugar adecuado. Como no tenían un edificio público que pudieran adornar para recibirla, la colocaron en la casa de Abinadab, que estaba en el terreno más elevado y probablemente era la mejor casa de la ciudad. O quizá Abinadab era el hombre más piadoso entre ellos y el que tenía la mejor disposición hacia el arca. Los hombres de Bet-semes la habían dejado expuesta sobre una piedra, en campo abierto. Aunque Bet-semes era una ciudad de sacerdotes, ninguno de ellos la llevó a su casa. Pero los hombres de Quiriat-jearim, aunque eran israelitas comunes, le dieron refugio; sin duda, le asignaron la mejor habitación de la casa a la que la llevaron.

Dios encontrará un lugar de descanso para su arca. Si algunos la rechazan, moverá el corazón de otros para recibirla. No es nada nuevo que el arca de Dios se guarde en una casa particular. Cristo y sus apóstoles predicaron de casa en casa cuando no tenían un lugar público disponible. A veces los sacerdotes quedan avergonzados y son superados en asuntos de religión por israelitas comunes.

También dispusieron que una persona adecuada se encargara de ella. Apartaron a Eleazar, hijo de Abinadab, para que la cuidara. Quizá no eligieron al padre porque era anciano y débil, o porque tenía responsabilidades familiares que no debía abandonar. Su hijo, probablemente un joven muy piadoso y sinceramente apasionado por las cosas buenas, recibió esa tarea. Su trabajo consistía en proteger el arca, no solo de los filisteos hostiles, sino también de los israelitas curiosos que pudieran tocarla o mirar dentro de ella. Debía mantener limpio y digno de respeto el lugar donde estaba, para que, aunque el arca se encontrara en un sitio escondido, no pareciera abandonada.

No parece que este Eleazar perteneciera a la tribu de Leví, mucho menos a la familia de Aarón, y eso no era necesario en este caso, ya que allí no había altar para ofrecer sacrificios o incienso. Podemos suponer que israelitas devotos irían a orar delante del arca, y que él estaría allí para ayudarlos y servirlos. Lo apartaron para esta tarea con su consentimiento, lo comprometieron a hacer de ella su labor habitual y le confiaron esta responsabilidad en nombre de toda la ciudad. Era una situación irregular, pero podía disculparse por las dificultades que enfrentaban. Cuando el arca acababa de salir del cautiverio, no podemos esperar que todo fuera restaurado de inmediato a su orden solemne y completo. Debemos trabajar con las condiciones que existen y hacer lo mejor posible.

Aun así, es difícil dejar el arca allí. Quisiéramos verla otra vez en Silo, aunque ese lugar había quedado desolado (Jeremías 7:14). Al menos quisiéramos que estuviera en Nob, en Gabaón o dondequiera que estuvieran el tabernáculo y los altares. Pero parece que tuvo que permanecer junto al camino porque nadie con suficiente sentido de responsabilidad pública la llevó al lugar que le correspondía.

El tiempo que permaneció allí fue muy largo: más de cuarenta años, en aquellos campos y bosques, en un lugar apartado, escondido y privado, al que casi nadie iba ni prestaba atención (1 Samuel 7:2). El arca permaneció en Quiriat-jearim hasta que David fue por ella. Es extraño que, durante todo el tiempo en que Samuel gobernó, el arca nunca fuera devuelta al Lugar Santísimo. Esto muestra cuánto había disminuido el verdadero celo por las cosas santas. Dios permitió que permaneciera allí, en parte para castigarlos por haber descuidado el arca cuando estaba en el lugar que le correspondía, y en parte para mostrar que el propósito principal de la institución del arca era solo una sombra de Cristo y de las cosas buenas que habían de venir, cosas que no pueden ser sacudidas (Hebreos 9:23; Hebreos 12:27). También fue una justa reprensión para los sacerdotes, pues se apartó a un hombre que no pertenecía a su orden para cuidar el arca.

Durante veinte años de ese período, toda la casa de Israel ni siquiera sintió la pérdida del arca. La Septuaginta expresa esto con mayor claridad que nuestro texto, al decir que pasaron veinte años y luego toda la casa de Israel volvió a mirar al Señor. Durante todo ese tiempo el arca permaneció escondida, y los israelitas no notaron su ausencia. Ni siquiera preguntaron qué había sido de ella. Sin embargo, mientras estaba ausente del tabernáculo, faltaba la señal de la presencia especial de Dios, y ellos no podían celebrar el día de la expiación como debían. Se conformaron con altares sin el arca. Quienes practican una religión meramente formal pueden conformarse fácilmente con una expresión externa de fe, sin ninguna señal de la presencia o la aceptación de Dios.

Por fin comenzaron a pensar en el arca y a lamentarse delante del Señor. Es probable que la predicación de Samuel los hubiera conmovido y que el Espíritu de Dios hubiera obrado poderosamente entre ellos. Ahora surgió en todo Israel un deseo general de arrepentimiento y reforma. Comenzaron a volver la mirada hacia aquel a quien habían menospreciado y a llorar por él (Zacarías 12:10). El doctor Lightfoot consideró que este fue uno de los momentos más extraordinarios de las Escrituras y que el gran avivamiento de conversión de Hechos 2 y 3 fue el único acontecimiento comparable.

Quienes saben valorar las ordenanzas de Dios deben considerar triste estar privados de ellas. El verdadero arrepentimiento y la conversión comienzan cuando lamentamos habernos alejado del Señor. Debemos reconocer que, por causa del pecado, lo hemos apartado de nosotros y que estamos perdidos si permanecemos lejos de él. No debemos descansar hasta recuperar su favor y disfrutar nuevamente de su regreso lleno de gracia. Para Israel era mejor anhelar el arca que tenerla y entrometerse en ella o jactarse de ella. Es mejor ver a las personas sedientas en un tiempo en que los medios de gracia son escasos que verlas despreciarlos cuando abundan.

IA cristiana que tiene en cuenta tu denominación

Aplica 1 Samuel 7:1 a tu vida hoy

Recibe orientación basada en las Escrituras, consciente de tu denominación y personalizada para tu situación.

1 Haz tu pregunta arrow_forward 2 Considera tu tradición arrow_forward 3 Aplica las Escrituras

✓ No necesitas tarjeta de crédito • ✓ 100 % privado • ✓ Obtén 30 créditos gratis para comenzar

Cómo puede ayudarte tu IA cristiana

Explora las Escrituras y la vida desde una perspectiva cristiana

menu_book

Estudio bíblico

psychology

Orientación para la vida

favorite

Apoyo en la oración

lightbulb

Sabiduría diaria

forum Pregúntale a tu IA cristiana — Gratis

Haz 3 preguntas gratis cada semana. No necesitas tarjeta de crédito. Ver planes

De este capítulo

auto_awesome

Oración diaria

Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria

Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.

Gratis. Cancela tu suscripción cuando quieras. Nunca compartimos tu correo electrónico.

Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.

Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.