Versículo destacado
Salmos 136:10 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante
" Al que hirió a Egipto en sus primogénitos; porque su misericordia permanece para siempre: "
Salmos 136:10
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
8 El sol para gobernar de día; porque su misericordia permanece para siempre:
9 La luna y las estrellas para gobernar de noche; porque su misericordia permanece para siempre.
10 Al que hirió a Egipto en sus primogénitos; porque su misericordia permanece para siempre:
11 Y sacó a Israel de entre ellos; porque su misericordia permanece para siempre:
12 Con mano fuerte y brazo extendido; porque su misericordia permanece para siempre.
Explora estudios bíblicos guiados
Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor
Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)
Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.
Vista previa de la sesión 1:
Dichosos los humildes
6 min
Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)
Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.
Vista previa de la sesión 1:
El cuidado del Pastor
5 min
Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones
Crear cuenta gratisComentario de Bible Guided
Las grandes obras que Dios hizo por Israel, cuando lo constituyó como pueblo y estableció su reino entre ellos, se mencionan con frecuencia en los Salmos como prueba tanto de su poder como de su amor especial por Israel. Véase (Salmos 135:8). Aquí el escritor recuerda cómo Dios los sacó de Egipto, y cómo lo hizo de una manera que manifestó una misericordia duradera. Esa misericordia acompañó a Israel durante mucho tiempo, y nuestra salvación por medio de Cristo, que el éxodo señalaba de antemano, permanece verdaderamente para siempre, porque es una salvación eterna.
De todas las plagas de Egipto, aquí solo se menciona la muerte de los primogénitos, porque fue el golpe que quebrantó el poder del faraón. Por medio de esa plaga, Dios, que siempre había distinguido a los israelitas de los egipcios, finalmente sacó a su pueblo de en medio de ellos. No lo hizo mediante engaños, sino con mano fuerte y brazo extendido; es decir, con un poder manifiesto y extraordinario. Estos milagros de misericordia confirmaron el llamado de Moisés para dar la ley a Israel y también pusieron a Israel bajo el deber permanente de obedecerla (Éxodo 20:2).
Dios también les abrió un camino a través del mar Rojo, que les cerraba el paso al comienzo de su viaje. Por su poder sobre el curso habitual de la naturaleza, dividió el mar en dos y abrió un camino entre las aguas para que Israel pudiera cruzarlo al entrar en pacto con él. Véase (Jeremías 34:18). No solo dividió el mar, sino que también dio valor a su pueblo para caminar por él cuando estaba dividido. Esto mostró su poder tanto sobre el corazón humano como sobre las aguas. Para que fuera un milagro de justicia además de misericordia, el mismo mar Rojo que se convirtió en camino para Israel se convirtió en sepulcro para sus enemigos. Allí derrotó al faraón y a su ejército.
Después los guio por un desierto grande y desolado. Allí los dirigió y los alimentó. Durante cuarenta años, su campamento se mantuvo con vida y protegido por una sucesión constante de milagros; y aunque vagaron y se demoraron, no se perdieron. En esto, la misericordia de Dios y la firmeza constante de esa misericordia resultan aún más impresionantes, porque con frecuencia se rebelaron contra él en el desierto y lo afligieron allí.
También destruyó a los reyes que estaban delante de ellos para abrirles paso (Salmos 136:17-18). No se limitó a quitarles el poder o a expulsarlos, sino que los derribó y les quitó la vida. En esto vemos tanto su ira contra aquellos reyes como su misericordia inagotable hacia Israel. Lo que hace esto aún más extraordinario es que eran reyes grandes y famosos; sin embargo, Dios los derribó con la misma facilidad que si hubieran sido las personas más insignificantes y débiles. Eran reyes malvados, así que su posición y su gloria no pudieron protegerlos de la justicia de Dios. Cuanto más grandes y famosos eran, más claramente se manifestaba la misericordia de Dios hacia Israel al entregarlos en sus manos. Se menciona especialmente a Sehón y a Og, porque fueron los dos primeros reyes conquistados al otro lado del Jordán (Salmos 136:19-20).
Es bueno examinar con cuidado cada una de las bendiciones de Dios, en vez de pensar en ellas solo de manera general. En cada una debemos reconocer y confesar que la misericordia de Dios permanece para siempre. También les dio una buena tierra (Salmos 136:21-22). El dueño de la tierra y de todo lo que hay en ella, del mundo y de todos sus habitantes, quitó una región a un pueblo y se la dio a otro, como bien le pareció. La maldad de los amorreos había llegado a su colmo, y por eso la tierra les fue quitada. Israel era su siervo, y aunque muchas veces lo provocó en el desierto, Dios todavía se proponía recibir servicio de ellos, porque a ellos les correspondía servir a Dios.
Así como les dijo a los egipcios: «Dejen ir a mi pueblo», también les dijo a los cananeos: «Dejen entrar a mi pueblo, para que me sirva». De esta manera, la misericordia de Dios hacia ellos permanece para siempre, porque apuntaba de antemano al Canaán celestial, a la bendición de nuestro Señor Jesucristo que conduce a la vida eterna.
De este capítulo
Salmos 136:1
"Den gracias al SEÑOR, porque él es bueno; porque su misericordia permanece para siempre."
Salmos 136:2
"Den gracias al Dios de dioses; porque su misericordia permanece para siempre."
Salmos 136:3
"Den gracias al Señor de señores; porque su misericordia permanece para siempre."
Salmos 136:4
"Al que por sí solo hace grandes maravillas; porque su misericordia permanece para siempre."
Salmos 136:5
"Al que con sabiduría hizo los cielos; porque su misericordia permanece para siempre."
Salmos 136:6
"Al que extendió la tierra sobre las aguas; porque su misericordia permanece para siempre."
Oración diaria
Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria
Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.
Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.
Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.