Versículo destacado
Números 18:8 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante
" El SEÑOR dijo a Aarón: Mira, también te he dado el encargo de mis ofrendas elevadas, de todas las cosas santificadas de los hijos de Israel. Te las he dado a ti por causa de la unción, y también a tus hijos, como estatuto perpetuo. "
Números 18:8
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
6 Miren, yo mismo he tomado a sus hermanos, los levitas, de entre los hijos de Israel. Se los he dado a ustedes como un regalo para el SEÑOR, a fin de que realicen el servicio del tabernáculo de reunión.
7 Por tanto, tú y tus hijos contigo cumplirán las funciones de su sacerdocio en todo lo relacionado con el altar y con lo que está dentro del velo, y servirán. Les he dado su sacerdocio como un servicio recibido por regalo; el extraño que se acerque será ejecutado.
8 El SEÑOR dijo a Aarón: Mira, también te he dado el encargo de mis ofrendas elevadas, de todas las cosas santificadas de los hijos de Israel. Te las he dado a ti por causa de la unción, y también a tus hijos, como estatuto perpetuo.
9 Esto será tuyo de las cosas santísimas reservadas del fuego: toda ofrenda de ellos, toda ofrenda de cereal de ellos, toda ofrenda por el pecado de ellos y toda ofrenda por la culpa de ellos que me presenten serán cosas santísimas para ti y para tus hijos.
10 La comerás en el lugar santísimo; todo varón la comerá. Será santa para ti.
Explora estudios bíblicos guiados
Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor
Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)
Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.
Vista previa de la sesión 1:
Dichosos los humildes
6 min
Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)
Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.
Vista previa de la sesión 1:
El cuidado del Pastor
5 min
Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones
Crear cuenta gratisComentario de Bible Guided
El servicio de los sacerdotes se describe como una guerra, y nadie va a la guerra a sus propias expensas. Puesto que Dios les había confiado una tarea tan santa, también proveyó abundantemente para ellos. Nadie sirve a Dios en vano. Todos los creyentes son sacerdotes espirituales, y Dios ha prometido cuidar de ellos. Vivirán en la tierra, serán verdaderamente alimentados y no les faltará ningún bien. La piedad también tiene promesa para esta vida.
A partir de esta abundante provisión para los sacerdotes, el apóstol sostiene que las iglesias cristianas deben sostener a quienes las ministran. Los que servían en el altar vivían del altar. Del mismo modo, quienes anuncian el evangelio deben vivir del evangelio y recibir un sustento digno y suficiente (1 Corintios 9:13-14). Un apoyo insuficiente produce ministros empobrecidos.
Conviene notar primero que gran parte de lo que recibían los sacerdotes provenía de los sacrificios que ellos mismos ofrecían. Recibían la piel de casi todos los sacrificios, que podían vender, y también una porción considerable de las ofrendas de cereal, las ofrendas por el pecado y otras ofrendas. Quienes cuidaban de las ofrendas también se beneficiaban de ellas (Números 18:8). La obra de Dios lleva en sí su propia provisión, y su servicio trae su propia recompensa. Incluso guardar los mandamientos de Dios trae una gran recompensa. El gozo presente de la vida religiosa forma parte de esa recompensa.
También es importante notar que los sacerdotes no solo tenían comida en la mesa, sino dinero en sus bolsillos, proveniente del pago por los primogénitos y de los animales primogénitos que no podían ofrecerse en sacrificio. Su sustento los dejaba libres de las preocupaciones de la vida ordinaria. No tenían campos que administrar, tierras que arar, viñas que cuidar, ganado que vigilar ni propiedades que proteger. Sin embargo, sus ingresos eran mayores que los de cualquier otra familia. Dios lo ordenó así para que pudieran dedicarse por completo a su ministerio, sin que las preocupaciones mundanas o los negocios los apartaran de él. El ministerio requiere una persona enteramente dedicada.
Esto también los convertía en ejemplos de una vida sostenida por la fe, no solo en el cuidado de Dios, sino también en su mandato. Vivían día tras día, aprendiendo así a no preocuparse por el mañana. El pan de cada día les bastaba. Además, no tenían una herencia que dejarles a sus hijos, de modo que debían encomendar por fe a sus hijos al mismo Dios que los había alimentado durante toda su vida.
Parte de la comida apartada para sus mesas era llamada santísima (Números 18:9-10). Solo los sacerdotes podían comerla, y únicamente en el atrio del tabernáculo. Otras porciones eran menos santas, y sus familias podían comerlas en casa, siempre que estuvieran ceremonialmente puras (Números 18:11-13; véase Levítico 21:10 y siguientes). También debían ofrecer al Señor lo mejor del aceite, del vino y del trigo como primicias, y los sacerdotes debían recibirlo (Números 18:12). Siempre debemos honrar a Dios con lo mejor que tenemos, porque él es el mejor y el más digno de todo honor. Él ocupa el primer lugar, por lo que debe recibir los primeros frutos maduros. Quienes intentan ahorrar dinero dándole a Dios las sobras solo se engañan a sí mismos, porque Dios no puede ser burlado.
Todo esto se les daba a los sacerdotes por causa de la unción que habían recibido (Números 18:8). No recibían estos dones porque fueran personalmente mejores que los demás israelitas, sino por causa del oficio para el cual habían sido ungidos. De la misma manera, todo el consuelo y la provisión que recibe el pueblo del Señor vienen por causa de la unción que ha recibido. Esto les fue dado como un estatuto perpetuo (Números 18:8), y constituía un pacto de sal perpetuo (Números 18:19). Mientras continuara el sacerdocio, también debía continuar este sustento, para que la lámpara no se apagara por falta de aceite. De la misma manera, Dios ha provisto para que el ministerio del evangelio continúe hasta la venida de Cristo, mediante un estatuto perpetuo. «Yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo» es su sustento y su fortaleza. Gracias sean dadas al Redentor: esta es la palabra que él ha ordenado para mil generaciones.
Cómo puede ayudarte tu IA cristiana
Explora las Escrituras y la vida desde una perspectiva cristiana
Estudio bíblico
Orientación para la vida
Apoyo en la oración
Sabiduría diaria
Haz 3 preguntas gratis cada semana. No necesitas tarjeta de crédito. Ver planes
De este capítulo
Números 18:1
"El SEÑOR dijo a Aarón: Tú, tus hijos y la casa de tu padre contigo cargarán con la iniquidad del santuario; y tú y tus hijos contigo cargarán con la iniquidad de su sacerdocio."
Números 18:2
"Haz que también se acerquen contigo tus hermanos de la tribu de Leví, la tribu de tu padre, para que se unan a ti y te sirvan; pero tú y tus hijos contigo servirán delante del tabernáculo del testimonio."
Números 18:3
"Ellos cumplirán lo que tú les encargues y estarán a cargo de todo el tabernáculo; pero no se acercarán a los utensilios del santuario ni al altar, para que no mueran ni ellos ni ustedes."
Números 18:4
"Ellos se unirán a ti y estarán a cargo del tabernáculo de reunión para realizar todo el servicio del tabernáculo; ningún extraño se acercará a ustedes."
Números 18:5
"Ustedes estarán a cargo del santuario y del altar, para que no vuelva a caer la ira sobre los hijos de Israel."
Números 18:6
"Miren, yo mismo he tomado a sus hermanos, los levitas, de entre los hijos de Israel. Se los he dado a ustedes como un regalo para el SEÑOR, a fin de que realicen el servicio del tabernáculo de reunión."
Oración diaria
Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria
Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.
Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.
Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.