Versículo destacado
Mateo 6:16 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante
" Además, cuando ustedes ayunen, no pongan semblante triste como los hipócritas, porque ellos desfiguran sus rostros para aparentar ante los hombres que ayunan. En verdad les digo que ellos tienen su recompensa. "
Mateo 6:16
¿Qué significa Mateo 6:16?
Mateo 6:16 enseña que el ayuno debe buscar a Dios, no la admiración de otras personas. Jesús critica la apariencia religiosa usada para recibir elogios: esa aprobación es la única recompensa. En una situación de ayuno personal, como al enfrentar una decisión difícil, la actitud correcta es mantener humildad y enfocarse sinceramente en Dios.
¿Tienes alguna pregunta sobre este versículo?
Pregúntale a nuestra IA cristiana, que tiene en cuenta tu denominación, cómo esta Escritura puede aplicarse a lo que estás enfrentando.
✓ Sin tarjeta de crédito • ✓ Privado por diseño • ✓ Gratis para comenzar
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
14 Porque si ustedes perdonan a los hombres sus ofensas, su Padre celestial también los perdonará a ustedes;
15 pero si ustedes no perdonan a los hombres sus ofensas, tampoco su Padre perdonará las ofensas de ustedes.
16 Además, cuando ustedes ayunen, no pongan semblante triste como los hipócritas, porque ellos desfiguran sus rostros para aparentar ante los hombres que ayunan. En verdad les digo que ellos tienen su recompensa.
17 Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro,
18 para que no parezca ante los hombres que ayunas, sino ante tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en secreto, te recompensará públicamente.
Explora estudios bíblicos guiados
Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor
Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)
Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.
Vista previa de la sesión 1:
Dichosos los humildes
6 min
Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)
Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.
Vista previa de la sesión 1:
El cuidado del Pastor
5 min
Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones
Crear cuenta gratisComentario de Bible Guided
Aquí se nos advierte contra la hipocresía en el ayuno, así como antes se nos advirtió contra ella en la ayuda a los necesitados y en la oración.
En primer lugar, este pasaje da por sentado que el ayuno religioso es una práctica que los discípulos de Cristo pueden ser llamados a realizar cuando la providencia de Dios lo requiera o cuando sus propias almas lo necesiten. Jesús ya había dicho: «Cuando el esposo les sea quitado, entonces ayunarán» (Mateo 9:15). El ayuno se menciona al final porque no es principalmente un deber que se practica por sí mismo, sino un medio que nos ayuda a prepararnos para otros deberes. La oración aparece entre la ayuda a los necesitados y el ayuno porque es la vida y el alma de ambos.
Cristo habla especialmente de los ayunos privados, es decir, aquellos que las personas establecen por decisión propia como actos voluntarios de devoción. Entre los judíos más devotos, algunos ayunaban un día cada semana, otros dos, y otros con menor frecuencia, según lo consideraban conveniente. En esos días no comían hasta la puesta del sol y, aun entonces, lo hacían con moderación. Cristo no condenó que el fariseo ayunara dos veces por semana, sino que presumiera de ello (Lucas 18:12). Esta es una buena práctica, y es triste que los cristianos la hayan descuidado tan ampliamente. Ana se dedicaba mucho al ayuno (Lucas 2:37). Cornelio ayunó y oró (Hechos 10:30). Los primeros cristianos también ayunaban con frecuencia (Hechos 13:3; 14:23). El ayuno privado también se da por sentado en (1 Corintios 7:5).
Ayunar es un acto de negación propia y una manera de hacer morir el cuerpo a sus deseos pecaminosos. Es una forma santa de corregirnos y humillarnos bajo la mano de Dios. Aun los cristianos maduros deben aprender por medio del ayuno que no tienen nada de qué presumir y que no son dignos ni siquiera del pan que reciben cada día. El ayuno ayuda a refrenar la carne y sus deseos, y nos hace estar más atentos en la adoración. Con frecuencia, el estómago lleno hace que las personas se adormezcan. Pablo ayunaba con frecuencia y, de esa manera, mantenía su cuerpo bajo control y lo hacía obedecerle.
En segundo lugar, se nos advierte que no ayunemos como los hipócritas, porque de lo contrario perderemos la recompensa del ayuno. Y cuanto más difícil es el deber, mayor es la pérdida cuando se pierde su recompensa.
Los hipócritas actuaban como si estuvieran ayunando, aunque no sentían verdadero dolor por el pecado ni tenían una verdadera humildad de corazón, que es la esencia de este deber. Sus ayunos eran fingidos: solo mostraban una apariencia externa, sin la verdad interior. Actuaban como si estuvieran mucho más humillados de lo que realmente estaban y, de ese modo, intentaban engañar a Dios, lo cual es un terrible insulto contra él. El ayuno que Dios ha escogido es el que aflige el alma. No consiste simplemente en inclinar la cabeza o vestirse de tela áspera y cubrirse de ceniza. Nos equivocamos gravemente si llamamos ayuno a eso (Isaías 58:5). Si todo se reduce a una disciplina corporal, tiene poco valor, porque eso no es ayunar para Dios, ni para él solamente.
También se aseguraban de que todos notaran cuándo estaban ayunando. En esos días salían en público cuando debían estar en privado. Adoptaban una expresión triste, un rostro afligido y un caminar lento y solemne. Se hacían ver demacrados y miserables para que la gente notara cuántas veces ayunaban y los alabara como hombres devotos y disciplinados. Es triste que quienes, en cierta medida, han vencido el placer físico, que es pecaminoso en el cuerpo, terminen arruinados por el orgullo, que es pecaminoso en el espíritu y no menos peligroso. Una vez más, recibieron la recompensa que deseaban: la alabanza y el aplauso de la gente. La recibieron, y eso fue todo lo que obtuvieron.
En tercer lugar, se nos enseña cómo llevar a cabo un ayuno privado: manteniéndolo en privado (Mateo 6:17-18). Cristo no nos dice con qué frecuencia debemos ayunar, porque las circunstancias son diferentes y la sabiduría debe guiarnos. El Espíritu Santo, por medio de las Escrituras, ha dejado este asunto a la obra del Espíritu en el corazón. Pero esta regla permanece: cada vez que ayunes, busca agradar a Dios, no obtener la aprobación de las personas. La humildad siempre debe acompañar a la humillación.
Cristo no nos dice que debilitemos la realidad del ayuno. No dice que comamos un poco, que bebamos un poco o que busquemos algún alivio para hacerlo más fácil. No; deja que el cuerpo sienta la falta, pero oculta sus efectos externos. Conserva tu expresión, tu ropa y tu apariencia habituales. Mientras te niegas el alimento corporal, hazlo de tal manera que los demás no lo noten, ni siquiera quienes están más cerca de ti. Preséntate con normalidad, unge tu cabeza y lávate el rostro, como en los días comunes, para que tu devoción permanezca escondida. Así no perderás finalmente su recompensa, porque aunque las personas no la vean, Dios te recompensará.
El ayuno es la humillación del alma (Salmo 35:13), y esa es la parte interior del deber. Esa debe ser tu principal preocupación. En cuanto a la parte exterior, no busques llamar la atención. Si somos sinceros en nuestros ayunos solemnes, verdaderamente humildes, y confiamos en la mirada de Dios, que todo lo sabe, para que sea nuestro testigo, y en su bondad para que sea nuestra recompensa, descubriremos que él ve en lo secreto y recompensa en público. Los ayunos religiosos practicados correctamente pronto recibirán como respuesta un banquete eterno.
Nuestra aceptación delante de Dios cuando ayunamos en privado debe hacernos indiferentes a la alabanza de las personas, ya que no debemos practicar este deber esperando recibirla. También debe hacernos indiferentes a las críticas de las personas, ya que no debemos abandonarlo por temor a ellas. El ayuno de David fue usado contra él como motivo de reproche (Salmo 69:10), y aun así pudo decir: «En cuanto a mí, que digan de mí lo que quieran; mi oración está delante de ti en un tiempo aceptable» (Salmo 69:13).
Perspectivas de IA cristiana
Jesús no está condenando el ayuno ni la tristeza que puede acompañarlo. Está señalando algo más profundo: la tentación de convertir una práctica espiritual en una imagen para obtener reconocimiento. Cuando el dolor, la disciplina … Leer la perspectiva completa Mostrar menos
Jesús no está condenando el ayuno ni la tristeza que puede acompañarlo. Está señalando algo más profundo: la tentación de convertir una práctica espiritual en una imagen para obtener reconocimiento. Cuando el dolor, la disciplina o la devoción se exhiben para recibir aprobación, el corazón puede quedar atrapado en la mirada de los demás y olvidar la presencia de Dios. El ayuno bíblico no es una actuación ni una manera de negociar con Dios. Es una forma de hacer espacio, reconocer la necesidad y volver el corazón hacia Él. Por eso Jesús habla de una recompensa ya recibida: la admiración humana. No porque Dios ignore el esfuerzo escondido, sino porque la aprobación pública puede ser lo único que queda cuando la apariencia ocupa el lugar de la sinceridad. Este pasaje también deja espacio para el lamento verdadero. No toda tristeza es hipocresía; hay rostros cansados que simplemente están cargando algo real. Dios no exige una sonrisa fabricada. La invitación de Jesús es a una fe sin espectáculo, donde incluso el sacrificio silencioso puede descansar en la mirada cuidadosa de Dios, que conoce lo que nadie más ve.
La respuesta breve es que Mateo 6:16 no condena el ayuno, sino la religiosidad convertida en espectáculo. En el contexto del Sermón del Monte, Jesús coloca esta enseñanza junto a la limosna y la oración: … Leer la perspectiva completa Mostrar menos
La respuesta breve es que Mateo 6:16 no condena el ayuno, sino la religiosidad convertida en espectáculo. En el contexto del Sermón del Monte, Jesús coloca esta enseñanza junto a la limosna y la oración: prácticas legítimas pueden perder su sentido cuando se realizan para obtener reconocimiento público. Los “hipócritas” no son simplemente personas que ayunan, sino quienes manipulan su apariencia para comunicar una devoción que desean que otros admiren. La expresión “desfiguran sus rostros” probablemente alude a una presentación deliberadamente sombría o descuidada, destinada a hacer visible el sacrificio. La distinción clave es entre una disciplina espiritual orientada hacia Dios y una actuación orientada hacia la mirada humana. “Ya tienen su recompensa” no significa necesariamente que Dios ignore toda obra externa, sino que la aprobación recibida constituye el único beneficio que esas personas buscan y obtienen. El versículo, por tanto, examina la intención, no solo la conducta. También advierte que incluso una práctica bíblica puede deformarse cuando la identidad espiritual depende de la imagen pública. En la enseñanza de Jesús, la piedad auténtica no necesita anunciarse: su valor procede de la relación con Dios, no del reconocimiento de la comunidad.
Mateo 6:16 no condena el ayuno; confronta la necesidad de convertirlo en una actuación espiritual. Los hipócritas del pasaje no ayunan para buscar a Dios, sino para administrar la impresión que causan en los demás. … Leer la perspectiva completa Mostrar menos
Mateo 6:16 no condena el ayuno; confronta la necesidad de convertirlo en una actuación espiritual. Los hipócritas del pasaje no ayunan para buscar a Dios, sino para administrar la impresión que causan en los demás. Su rostro triste funciona como anuncio: “Miren qué devoto soy”. Jesús señala que esa aprobación pública ya es la recompensa que eligieron. La parte práctica es revisar la intención, no solo la conducta. Una disciplina espiritual puede parecer correcta por fuera y, aun así, alimentar el orgullo, la culpa o el deseo de reconocimiento. El ayuno bíblico no es una herramienta para controlar a Dios ni una manera de ganar superioridad moral. Es una forma de hacer espacio para buscarlo con sinceridad, reconocer la dependencia y ordenar los deseos. Esto tampoco exige ocultar toda necesidad ni rechazar el apoyo de una comunidad de fe. Significa no usar el sacrificio personal para manipular, presumir o medir la espiritualidad ajena. La prioridad es la autenticidad delante de Dios: menos apariencia, más verdad; menos publicidad, más obediencia. Lo práctico también puede ser sabio: antes de emprender una disciplina espiritual, conviene aclarar qué se busca y qué actitud se está cultivando.
Mateo 6:16 no condena el ayuno; purifica su propósito. Jesús reconoce que ayunar puede ser una práctica legítima de búsqueda, arrepentimiento, dependencia y apertura ante Dios. Lo que confronta es convertir esa práctica en una … Leer la perspectiva completa Mostrar menos
Mateo 6:16 no condena el ayuno; purifica su propósito. Jesús reconoce que ayunar puede ser una práctica legítima de búsqueda, arrepentimiento, dependencia y apertura ante Dios. Lo que confronta es convertir esa práctica en una imagen pública: el rostro entristecido como anuncio de una supuesta profundidad espiritual. Cuando el sacrificio necesita ser visto para tener valor, el corazón ya comenzó a negociar con la aprobación humana. El ayuno verdadero no es una actuación religiosa ni una manera de controlar a Dios. Es un espacio de libertad interior: por un tiempo, se deja algo legítimo para recordar que la vida no depende solamente de lo que se consume, se posee o se muestra. Pero incluso una disciplina santa puede deformarse cuando alimenta el orgullo. La frase de Jesús sobre “su recompensa” revela una sobriedad importante: la admiración de otros puede ser todo lo que una apariencia espiritual obtiene. Dios, en cambio, mira lo escondido, donde no hay público que impresionar. Allí se forma una relación más sincera, sin dramatismo y sin necesidad de exhibirse. También hay fe en saber esperar, y en permitir que Dios sea el único testigo de ciertas renuncias.
Aplicación para la restauración de la salud
Mateo 6:16 enseña que la espiritualidad no debe convertirse en una actuación para obtener aprobación. Jesús no condena el ayuno en sí, sino la necesidad de exhibir sufrimiento para recibir reconocimiento. Esta enseñanza tiene relevancia para la salud mental: ocultar el dolor o exagerarlo para cumplir expectativas externas puede aumentar la vergüenza, la ansiedad y el aislamiento. La autenticidad, en cambio, permite reconocer las emociones con honestidad y buscar apoyo adecuado.
Desde la psicología, identificar lo que se siente —tristeza, enojo, miedo o agotamiento— ayuda a regular las emociones y a tomar decisiones más saludables. Puede ser útil llevar un registro breve del estado de ánimo, practicar respiración lenta, mantener rutinas de sueño y alimentación, y hablar con una persona confiable o un profesional de salud mental. La fe puede acompañar estos procesos, pero no reemplaza el tratamiento clínico cuando hay depresión, ansiedad intensa, trauma, pensamientos de autolesión o dificultades relacionadas con la alimentación.
El ayuno tampoco debe usarse para castigarse ni para controlar el cuerpo, especialmente en personas con antecedentes de trastornos alimentarios. Dios no mide el valor de nadie por una apariencia de sacrificio. La integridad espiritual une la vida interior, las acciones y el cuidado responsable de la salud.
Aplicaciones erróneas comunes que debes evitar
Este versículo suele malinterpretarse como una prohibición de expresar tristeza o como una orden de ocultar cualquier dificultad espiritual. Jesús critica la ostentación religiosa y la búsqueda de aprobación, no la necesidad humana de apoyo. También es dañino usarlo para presionar a alguien a ayunar, medir su fe por cuánto ayuna o ignorar condiciones médicas, embarazo, medicamentos o antecedentes de trastornos alimentarios. El ayuno nunca debe convertirse en castigo, competencia ni sustituto de atención médica o psicológica. Hay señales de alerta cuando aparecen culpa intensa, obsesión con la comida o la apariencia, aislamiento, desmayos, autolesiones, desesperanza o incapacidad para funcionar. En esos casos se necesita evaluación de un profesional de salud mental y, si existe peligro inmediato, servicios de emergencia en Estados Unidos. La positividad tóxica y la evasión espiritual —usar versículos para evitar duelo, trauma o tratamiento— no reflejan el cuidado integral que la fe puede acompañar.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa Mateo 6:16?
¿Cuál es el contexto de Mateo 6:16?
¿Cómo puedo aplicar Mateo 6:16 a mi vida?
¿Por qué Jesús habla de los hipócritas en Mateo 6:16?
¿Qué enseña Mateo 6:16 sobre la recompensa del ayuno?
Cómo puede ayudarte tu IA cristiana
Explora las Escrituras y la vida desde una perspectiva cristiana
Estudio bíblico
Orientación para la vida
Apoyo en la oración
Sabiduría diaria
Haz 3 preguntas gratis cada semana. No necesitas tarjeta de crédito. Ver planes
De este capítulo
Mateo 6:1
"Cuídense de no dar su limosna delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario, no tendrán recompensa de su Padre que está en el cielo."
Mateo 6:2
"Por eso, cuando hagas tu limosna, no toques una trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para recibir gloria de los hombres. En verdad les digo que ellos tienen su recompensa."
Mateo 6:3
"Pero cuando hagas limosna, que tu mano izquierda no sepa lo que hace tu derecha,"
Mateo 6:4
"para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en secreto, él mismo te recompensará públicamente."
Mateo 6:5
"Y cuando ores, no seas como los hipócritas, porque ellos aman orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles para ser vistos por los hombres. En verdad les digo que ellos tienen su recompensa."
Mateo 6:6
"Pero tú, cuando ores, entra en tu habitación y, después de cerrar la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en secreto, te recompensará públicamente."
Oración diaria
Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria
Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.
Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.
Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.