Versículo destacado
Génesis 29:9 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Edición Protestante
" Mientras él todavía hablaba con ellos, llegó Raquel con las ovejas de su padre, porque ella las pastoreaba. "
Génesis 29:9
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
7 Él dijo: «Miren, todavía es pleno día y no es hora de reunir el ganado. Den de beber a las ovejas, y vayan a apacentarlas».
8 Ellos respondieron: «No podemos hacerlo hasta que se reúnan todos los rebaños y hagan rodar la piedra para apartarla de la boca del pozo; entonces damos de beber a las ovejas».
9 Mientras él todavía hablaba con ellos, llegó Raquel con las ovejas de su padre, porque ella las pastoreaba.
10 Cuando Jacob vio a Raquel, hija de Labán, hermano de su madre, y a las ovejas de Labán, hermano de su madre, Jacob se acercó, hizo rodar la piedra para apartarla de la boca del pozo y dio de beber al rebaño de Labán, hermano de su madre.
11 Jacob besó a Raquel, alzó la voz y lloró.
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Aquí vemos la humildad y el trabajo arduo de Raquel. Ella pastoreaba las ovejas de su padre (Génesis 29:9); es decir, estaba a cargo de ellas y contaba con siervos que la ayudaban en esa labor. El nombre Raquel significa «oveja». El trabajo honrado y útil no es motivo de vergüenza ni debe impedir que alguien aspire a ocupar una posición mejor.
También vemos la ternura y el amor de Jacob. Cuando supo que Raquel era su pariente, y probablemente ya había escuchado su nombre antes, debió darse cuenta enseguida de que ella era la mujer por la cual había venido. Ya le había llamado la atención su rostro atractivo y sencillo, aunque quizá estaba bronceada por el sol y vestía como una pastora. Por eso se apresuró a ayudarla y la saludó con lágrimas de alegría y besos de afecto (Génesis 29:10-11).
Raquel se apresuró a contarle a su padre, porque no habría recibido bien que su pariente se acercara sin que su padre lo supiera y diera su aprobación (Génesis 29:12). El respeto mutuo que mostraron en ese primer encuentro era una buena señal de que tendrían un matrimonio feliz. Con frecuencia es una bendición que la bondad, el respeto y el buen orden estén presentes desde el principio.
También vemos la providencia de Dios actuando, convirtiendo lo que parecía una casualidad en un alivio inmediato para el corazón de Jacob, tan pronto como llegó al lugar adonde había sido enviado. El siervo de Abraham, en una misión semejante, también había encontrado una bienvenida parecida. De este modo, Dios guía a su pueblo con su mirada atenta (Salmo 32:8).
Algunos escritores judíos inventaron una historia según la cual Jacob lloró porque Elifaz, el hijo mayor de Esaú, lo había atacado en el camino y le había quitado todo su dinero y sus joyas. Pero esa idea no tiene ningún apoyo en este pasaje. Está claro que las lágrimas de Jacob surgieron de sus profundos sentimientos por Raquel y de la sorpresa de aquel encuentro tan alegre.
Aunque Labán no era un hombre muy agradable, recibió bien a Jacob y quedó satisfecho con su explicación sobre quién era y por qué había llegado en una condición tan pobre. Debemos evitar confiar demasiado rápido en las personas, pero también debemos cuidarnos de tener un espíritu duro y desconfiado. Labán reconoció a Jacob como parte de su familia al decirle: «Eres de mi propia carne y sangre» (Génesis 29:14). Quienes tratan con frialdad a sus propios familiares tienen un corazón verdaderamente endurecido y no cumplen con la misericordia que Dios exige (Isaías 58:7).
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De este capítulo
Génesis 29:1
"Entonces Jacob siguió su camino y llegó a la tierra del pueblo del oriente."
Génesis 29:2
"Miró y vio un pozo en el campo. Junto a él había tres rebaños de ovejas echados, porque de aquel pozo daban de beber a los rebaños. Una gran piedra cubría la boca del pozo."
Génesis 29:3
"Allí se reunían todos los rebaños; entonces hacían rodar la piedra para apartarla de la boca del pozo, daban de beber a las ovejas y volvían a poner la piedra en su lugar sobre la boca del pozo."
Génesis 29:4
"Jacob les dijo: «Hermanos míos, ¿de dónde son ustedes?». Ellos respondieron: «Somos de Harán»."
Génesis 29:5
"Él les preguntó: «¿Conocen a Labán, hijo de Nacor?». Ellos respondieron: «Lo conocemos»."
Génesis 29:6
"Él les preguntó: «¿Está bien?». Ellos respondieron: «Está bien. Mira, allí viene su hija Raquel con las ovejas»."
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