Versículo destacado
Rut 3:14 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Español
" Rut durmió aquella noche a los pies de Booz. Al día siguiente se levantó antes del amanecer, cuando todavía estaba muy oscuro, porque Booz había dicho: «Nadie debe saber que esta mujer ha venido al campo». "
Rut 3:14
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
12 Sin embargo, aunque es verdad que soy pariente cercano tuyo, tienes otro pariente aún más cercano que yo.
13 Quédate aquí esta noche. Si mañana él quiere cumplir con sus deberes de pariente, que lo haga; pero, si no lo hace, te prometo delante del Señor que yo lo haré. Ahora duerme hasta que amanezca.
14 Rut durmió aquella noche a los pies de Booz. Al día siguiente se levantó antes del amanecer, cuando todavía estaba muy oscuro, porque Booz había dicho: «Nadie debe saber que esta mujer ha venido al campo».
15 Entonces Booz le dijo: —Quítate la capa y sujétala bien. Mientras Rut sostenía su capa, Booz echó en ella más de cuarenta kilos de cebada. Luego la ayudó a echarse la carga sobre el hombro, y ella se fue a la ciudad.
16 Cuando Rut llegó adonde estaba su suegra, esta le preguntó: —¿Qué tal te fue, hija mía? Rut le contó todo lo que Booz había hecho por ella,
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Aquí se nos dice cómo Booz despidió a Rut. No habría sido seguro que ella regresara a casa en medio de la noche, así que permaneció acostada a sus pies, no a su lado, hasta la mañana. En cuanto amaneció y pudo volver a casa sin peligro, se fue antes de que alguien pudiera reconocerla. Si la veían, no quería que la conocieran como alguien que había estado fuera hasta tan tarde en la noche.
Rut no se avergonzaba de que la reconocieran como una mujer que recogía espigas en el campo, porque eso demostraba su pobreza. Pero no quería que la conocieran como una mujer que andaba de noche, porque su virtud era su mayor honor y lo que más valoraba. Booz la despidió con la instrucción de guardar silencio: «Que no se sepa que una mujer vino a la era» (Rut 3:14). Aunque no habían hecho nada malo y ambos estaban seguros de su inocencia, que la gente se enterara podía haber causado problemas. Algunos habrían sospechado de ellos y otros habrían hablado en su contra. Las personas buenas se habrían perturbado y las malas se habrían alegrado; por eso era mejor que no se supiera.
Siempre debemos preocuparnos no solo por conservar una conciencia limpia, sino también por mantener un buen nombre. Debemos evitar hacer cualquier cosa que pueda interpretarse fácilmente de manera equivocada o, si la hacemos, procurar que no se haga pública. Debemos evitar el pecado, pero también evitar el escándalo. Aquí había otra razón para mantenerlo en secreto: si el asunto se divulgaba, podía haber afectado la decisión del otro pariente. Tal vez habría usado la cercanía de Booz con Rut como motivo para rechazarla.
Booz también despidió a Rut con un generoso regalo de grano, algo que sería muy bien recibido por su pobre suegra en casa. Además, demostraría que no la había despedido por desagrado, algo que Noemí quizá habría temido si Rut hubiera regresado con las manos vacías. Booz puso el grano en su manto, delantal o capa, y lo midió cuidadosamente. Como un administrador prudente del grano, llevaba la cuenta de lo que entregaba. Fueron seis medidas, probablemente seis ómeres, aunque no se conoce con certeza la medida exacta, y parece que era todo lo que ella podía cargar (Rut 3:15). El Targum caldeo dice que el Señor le dio fuerzas para llevarlo, y añade que por medio de una profecía se le anunció que seis de los hombres más justos de su tiempo descenderían de su linaje: David, Daniel, los tres compañeros de Daniel y el Rey Mesías.
Después vemos cómo Rut fue recibida por su suegra. Noemí le preguntó: «¿Qué pasó, hija mía? ¿Cómo te fue?», es decir, si se casaría o no, y si podía felicitarla. Entonces Rut le contó cómo estaba la situación (Rut 3:17). Al escucharlo, Noemí le aconsejó que descansara en lo que ya se había hecho: «Espera, hija mía, hasta saber cómo se resolverá el asunto» (Rut 3:18). El Targum caldeo lo interpreta así: «hasta que sepas cómo ha sido decretado en el cielo», pues los matrimonios se determinan allí. Rut había hecho todo lo que le correspondía hacer, y ahora debía esperar con paciencia, sin atormentarse por el resultado.
Debemos aprender de esto a poner nuestras preocupaciones en la providencia de Dios, seguir la dirección que él nos muestre y esperar con calma el desenlace. Tenemos que estar dispuestos a aceptar lo que venga. A veces, lo que más nos conviene es aquello en lo que menos podemos intervenir. Así que debemos esperar y ver cómo se resuelve el asunto, listos para decir, sea cual sea el resultado: «Estoy dispuesto a aceptarlo».
Noemí también le aseguró a Rut que Booz, ya que había tomado el asunto en sus manos, actuaría como un amigo fiel y cuidadoso. Aunque tenía campos y trabajo que atender, no descansaría hasta terminar lo que había comenzado. Noemí creía que Rut había conquistado el corazón de Booz y que, por esa razón, él no estaría tranquilo hasta saber si ella sería su esposa o no. Noemí usó esto como otra razón para que Rut estuviera calmada y no se preocupara: Booz se había hecho cargo del asunto y lo resolvería bien.
¡Cuánta más razón tienen los cristianos para librarse de la ansiedad y echar sus cargas sobre Dios, ya que él ha prometido cuidar de ellos! ¿Por qué habríamos de preocuparnos si él está velando por nosotros? Espera y observa cómo se resuelve el asunto, porque el Señor terminará lo que te concierne y hará que todo obre para tu bien (Salmo 37:4-5; Salmo 138:8). Tu fortaleza está en esperar en calma (Isaías 30:7).
De este capítulo
Rut 3:1
"Un día Noemí le dijo a Rut: —Hija mía, debo buscarte un esposo que te haga feliz."
Rut 3:2
"Mira, nuestro pariente Booz, con cuyas criadas estuviste trabajando, irá esta noche al campo para separar el grano de la paja."
Rut 3:3
"Haz lo siguiente: báñate, perfúmate, ponte tu mejor vestido y ve allá. Pero no dejes que Booz te reconozca antes de que termine de comer y beber."
Rut 3:4
"Fíjate bien dónde se acuesta a dormir. Entonces ve, destápale los pies y acuéstate allí. Luego él mismo te dirá lo que debes hacer."
Rut 3:5
"Rut contestó: —Haré todo lo que me has dicho."
Rut 3:6
"Rut fue al campo e hizo todo lo que su suegra le había mandado."
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