Versículo destacado
Salmos 64:7 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Español
" Dios los herirá con sus flechas; los herirá por sorpresa. "
Salmos 64:7
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
5 Se animan unos a otros a hacer el mal; planean poner trampas escondidas y piensan que nadie podrá verlos,
6 que nadie investigará sus maldades. Pero aquel que puede conocer los pensamientos más íntimos del hombre hará la investigación.
7 Dios los herirá con sus flechas; los herirá por sorpresa.
8 Caerán por sus propias palabras, y quienes los vean se burlarán de ellos.
9 Entonces todos honrarán a Dios y hablarán de sus acciones; comprenderán lo que él ha hecho.
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Aquí vemos, en primer lugar, los juicios de Dios que ciertamente vendrán sobre estos odiosos perseguidores de David. Ellos se animaban unos a otros a hacer el mal, pero tenían suficiente advertencia para detenerse, si hubieran querido creer y reflexionar en ella. Es notable cómo el castigo corresponde al pecado. Ellos disparaban en secreto contra David y de repente, con la esperanza de herirlo; pero Dios disparará contra ellos, porque prepara sus flechas para los perseguidores (Salmo 7:13), y las dirige contra sus rostros (Salmo 21:12). Sus flechas vuelan más rápido, golpean con mayor certeza y penetran más profundamente que las de ellos.
Ellos tienen muchas flechas, pero no son más que palabras amargas, y las palabras no son más que viento. Una maldición sin causa no se cumplirá. Pero Dios tiene una flecha que trae muerte: su maldición. Y su maldición nunca carece de causa, por lo que ciertamente llegará. Serán heridos de repente, porque el golpe los tomará por sorpresa. Se sienten seguros y no esperan ningún peligro.
Sus lenguas atacaron a David, pero Dios hará que sus propias lenguas se vuelvan contra ellos. Ellos lo hacen por la maldad de su pecado, y Dios lo hace por la justicia de su ira (Salmo 64:8). Cuando Dios les da a las personas lo que merecen por los pecados de su lengua y hace que sufran los mismos daños que, con furia y odio, invocaron sobre otros, entonces hace que sus propias lenguas caigan sobre ellos. Ese juicio es lo bastante pesado como para hundir a una persona hasta el infierno más profundo, como un peso de plomo. Muchos se han destruido a sí mismos, y muchos más han arruinado su propia alma con sus palabras, lo cual hará más severo su juicio. «Tú mismo te has destruido», y quedas atrapado por las palabras de tu boca. «Si te burlas, tú solo cargarás con las consecuencias». Quienes aman maldecir recibirán esas maldiciones sobre sí mismos. A veces, la propia confesión de una persona deja al descubierto su maldad secreta; entonces, su propia lengua cae sobre ella.
En segundo lugar, estos juicios deberían afectar a los demás, porque ocurren ante la vista de todos (Job 34:26). Sus vecinos los evitarán y se alejarán para ponerse a salvo. Huirán, como hicieron los israelitas de las tiendas de Coré, Datán y Abiram (Números 16:27). Algunos piensan que esto se cumplió cuando murió Saúl. No solo se dispersó su ejército, sino que la gente de los alrededores quedó tan aterrorizada por la caída del rey y de sus tres hijos que abandonó sus ciudades y huyó (1 Samuel 31:7).
Quienes observen estos hechos también reconocerán el gobierno de Dios en todo lo ocurrido (Salmo 64:9). Entenderán y percibirán la mano de Dios en cada cosa; de otro modo, difícilmente aprenderíamos de sus tratos con nosotros (Oseas 14:9). Considerarán con sabiduría lo que él ha hecho. Para comprender correctamente los hechos se necesita una reflexión cuidadosa, y para juzgarlos con verdad se necesita sabiduría. Las obras de Dios merecen toda nuestra atención (Eclesiastés 7:13), pero debemos pensar en ellas con sabiduría, porque de lo contrario podríamos distorsionar un texto claro con una interpretación falsa.
También sentirán un temor santo de Dios al considerar todo esto. Todas las personas, todos los que aún conservan entendimiento humano, temerán y temblarán ante los juicios de Dios (Salmo 119:120). Tendrán miedo de cometer la misma clase de maldad y de encontrarse entre quienes persiguen al pueblo de Dios. Cuando se castiga al burlón, la persona ingenua aprende a ser cautelosa. Entonces hablarán de la obra de Dios. Conversarán unos con otros y con quienes los rodean acerca de la justicia de Dios al castigar a los perseguidores. Lo que consideramos sabiamente para nuestro propio bien también debemos transmitirlo con sabiduría a los demás, para su beneficio y para la gloria de Dios. Aquí se ve claramente el dedo de Dios.
Las personas buenas lo notarán especialmente, y esto las llenará de un gozo santo (Salmo 64:10). Profundizará su alegría. Los justos se alegrarán en el Señor, no porque disfruten del sufrimiento de otra persona, sino porque Dios es honrado, su palabra se cumple y él defiende con poder la causa de la inocencia agraviada. Esto también fortalecerá su fe. Se encomendarán a Dios mientras cumplen con su deber y estarán dispuestos a arriesgarlo todo por él, confiando plenamente en su poder y fidelidad.
Tanto su alegría como su fe se manifestarán en una santa manera de gloriarse. Todos los de corazón recto, quienes conservan una buena conciencia y viven para agradar a Dios, se gloriarán no en sí mismos, sino en el favor de Dios, en su justicia y bondad, en su relación con él y en la parte que tienen en él. El que se gloría, que se gloríe en el Señor.
De este capítulo
Salmos 64:1
"Dios mío, escucha mi queja; protege mi vida de enemigos terribles."
Salmos 64:2
"Escóndeme de los malvados y de sus planes secretos; líbrame de la conspiración de los malvados,"
Salmos 64:3
"que afilan su lengua como una espada y lanzan palabras venenosas como flechas."
Salmos 64:4
"Desde su escondite disparan contra el inocente; disparan por sorpresa y sin temor."
Salmos 64:5
"Se animan unos a otros a hacer el mal; planean poner trampas escondidas y piensan que nadie podrá verlos,"
Salmos 64:6
"que nadie investigará sus maldades. Pero aquel que puede conocer los pensamientos más íntimos del hombre hará la investigación."
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