Versículo destacado
Salmos 14:4 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Español
" No tienen entendimiento los malhechores, los que se comen a mi pueblo como quien come pan, los que no invocan el nombre del Señor. "
Salmos 14:4
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
2 Desde el cielo, el Señor mira a los hombres para ver si hay alguien con entendimiento, alguien que busque a Dios.
3 Pero todos se han ido por mal camino; todos por igual se han pervertido. ¡Ya no hay quien haga lo bueno! ¡No hay ni siquiera uno!
4 No tienen entendimiento los malhechores, los que se comen a mi pueblo como quien come pan, los que no invocan el nombre del Señor.
5 Temblarán llenos de miedo, pues Dios está con los que lo obedecen.
6 Se burlan de los anhelos del humilde, pero el Señor lo protege.
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En estos versículos, el salmista busca hacer dos cosas. Quiere advertirles a los pecadores sobre la maldad y el peligro del camino que siguen, aunque se sientan seguros en él. También quiere consolar al pueblo de Dios. Les muestra a los pecadores tres cosas que con frecuencia se niegan a ver: su maldad, su necedad y su peligro, aun cuando se consideran sabios, buenos y seguros.
Primero, muestra su maldad. La describe de cuatro maneras. Son personas que practican el mal; es decir, lo planean, lo hacen y se deleitan en él como si fuera su oficio. También devoran al pueblo de Dios con la misma avidez con que comen pan. Sienten un odio tan profundo por los justos porque, en realidad, odian a Dios, a quien ellos pertenecen. Para los perseguidores, la crueldad puede resultar tan natural y satisfactoria como la comida, y pueden hacerles daño al pueblo de Dios sin que su conciencia los detenga, ni antes ni después.
Además, no invocan al SEÑOR. Quienes no se preocupan por el pueblo de Dios ni por los pobres de Dios tampoco se preocupan por Dios mismo. A menudo, la razón por la que las personas caen en pecados graves es que no buscan la gracia de Dios en oración. ¿Qué bien puede esperarse de quienes viven sin orar? También se burlan de la esperanza del pobre. Se ríen de quienes confían en Dios como su refugio, tal como lo hicieron los enemigos de David (Salmos 11:1). Es una gran maldad no solo rechazar la fe personalmente, sino también intentar apartar a otros de ella. Algunas personas se burlan de las prácticas de la fe, como si fueran aburridas e inútiles, y se mofan de sus bendiciones, como si no pudieran hacer que una persona estuviera verdaderamente segura y feliz. Pero es peligroso burlarse de quienes confían en Dios.
Después, muestra su necedad. No tienen conocimiento. Esto es evidente, porque si realmente conocieran a Dios, se entendieran a sí mismos y pensaran con claridad como seres humanos, no serían tan crueles ni abusivos con el pueblo de Dios.
Luego muestra su peligro (Salmos 14:5). Allí mismo, en el lugar donde estaban devorando al pueblo de Dios, se apoderó de ellos el temor. Su conciencia los condenó por lo que habían hecho, y terrores secretos los llenaron. Parecía que bebían la sangre de los santos, pero dentro de ellos se volvía amarga. Muchos perseguidores orgullosos y crueles han terminado como Pasur, un sacerdote que llegó a ser un terror para sí mismo y para los demás. Quienes no quieren temer a Dios pueden terminar temiendo hasta el ruido de una hoja.
David también consuela al pueblo de Dios con lo que ya posee. Tiene la presencia de Dios, porque él está con la generación de los justos (Salmos 14:5). También tiene su protección, porque el SEÑOR es su refugio (Salmos 14:6). Esta es su seguridad y, al mismo tiempo, el terror de sus enemigos. Tal vez la gente se burle de ellos por confiar en Dios, pero no puede hacer que abandonen esa confianza. En el juicio final, el temor y la vergüenza de los pecadores aumentarán cuando vean que Dios reconoce abiertamente como suyos a los justos, a quienes ellos odiaron y ridiculizaron.
También los consuela con aquello que esperan: la salvación de Israel (Salmos 14:7). Cuando David fue expulsado por Absalón y sus rebeldes, se consoló con la esperanza de que Dios lo restauraría a su debido tiempo, para alegría de todos sus súbditos fieles. Pero esta esperanza va más allá de aquel acontecimiento. David acababa de lamentar la corrupción de la humanidad y, en medio de esa visión tan oscura, anhela la salvación que traería el Redentor. Ese Redentor vendría a Sion y apartaría la impiedad de Jacob (Romanos 11:26).
El mundo está lleno de maldad, y el corazón anhela que el Mesías venga y lo transforme. Hay corrupción por todas partes, por eso esperamos tiempos de renovación. Serán tiempos de alegría, así como los actuales son tiempos de tristeza. Entonces Dios volverá a restaurar a su pueblo, porque el Redentor se levantará triunfante, llevará cautiva la cautividad y traerá un gozo duradero a Jacob. La victoria del Rey de Sion será la alegría de los hijos de Sion. La segunda venida de Cristo, cuando finalmente acabará con el poder del pecado y de Satanás, completará esta salvación. Esa es la esperanza y será el gozo de todo verdadero israelita. Con esa seguridad, debemos consolarnos unos a otros cuando cantemos este salmo, teniendo presentes tanto el pecado actual de los pecadores como el sufrimiento presente de los santos.
De este capítulo
Salmos 14:1
"Los necios piensan que no hay Dios. Todos se han pervertido; han hecho cosas horribles. ¡No hay nadie que haga lo bueno!"
Salmos 14:2
"Desde el cielo, el Señor mira a los hombres para ver si hay alguien con entendimiento, alguien que busque a Dios."
Salmos 14:3
"Pero todos se han ido por mal camino; todos por igual se han pervertido. ¡Ya no hay quien haga lo bueno! ¡No hay ni siquiera uno!"
Salmos 14:5
"Temblarán llenos de miedo, pues Dios está con los que lo obedecen."
Salmos 14:6
"Se burlan de los anhelos del humilde, pero el Señor lo protege."
Salmos 14:7
"¡Ojalá que del monte Sión venga la salvación de Israel! Cuando el Señor haga cambiar la suerte de su pueblo, se alegrarán los descendientes de Jacob, todo el pueblo de Israel."
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