Versículo destacado

Nahúm 1:9 - Significado y aplicación

Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy

Traducción: Biblia BibleGuided — Español

" ¿Qué están tramando ustedes contra el Señor? ¡Él los destruirá por completo! ¡Nadie puede oponérsele dos veces! "

Nahúm 1:9

menu_book El versículo en contexto

7 El Señor es bueno; es un refugio en horas de angustia y protege a los que confían en él.

8 Pero, como una inundación que todo lo arrasa, destruye a los que se le oponen; la oscuridad alcanzará a sus enemigos.

9 ¿Qué están tramando ustedes contra el Señor? ¡Él los destruirá por completo! ¡Nadie puede oponérsele dos veces!

10 Pues, como espinos enmarañados, como paja seca, serán quemados por completo.

11 De ti, Nínive, salió el que trama el mal contra el Señor: un consejero malvado.

auto_stories

Explora estudios bíblicos guiados

Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor

Micro-Study 5 días

Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)

Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.

Vista previa de la sesión 1:

Dichosos los humildes

schedule 6 min

Micro-Study 5 días

Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)

Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.

Vista previa de la sesión 1:

El cuidado del Pastor

schedule 5 min

lock_open Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones

person_add Crear cuenta gratis

auto_stories Comentario de Bible Guided

Estos versículos parecen señalar la destrucción del ejército asirio bajo el mando de Senaquerib, rey de Asiria. Bien podría considerarse parte del mensaje contra Nínive, la ciudad principal del imperio asirio, y una garantía de la propia caída de Nínive unos cien años después. Este fue un acontecimiento del que Isaías, quien probablemente fue contemporáneo de Nahúm, habló con frecuencia.

Observemos primero la gran ofensa que los asirios cometieron contra Dios, el Dios justo y santo, quien tomaría venganza aunque es lento para la ira (Nahúm 1:11). De Nínive salió un hombre que tramó el mal contra el SEÑOR: Senaquerib y su portavoz, el Rabsaces. Enviaron una carta maliciosa y pronunciaron discursos llenos de maldad, no solo contra Ezequías y su pueblo, sino contra Dios mismo. Lo trataron como si no fuera mejor que los dioses de las naciones, incapaz de salvar a quienes lo adoraban.

También intentaron apartar al pueblo de Jerusalén de su confianza en Dios y lo instaron a someterse al rey de Asiria. En efecto, querían despojar a Jerusalén de su identidad como la ciudad del SEÑOR, la ciudad santa. Este poderoso hombre de Nínive, que se consideraba grande, trajo este mensaje contra Nínive al tramar el mal contra el SEÑOR. Nunca se había insultado con tanta osadía a la Majestad gloriosa del cielo y de la tierra como lo hizo Senaquerib en aquel tiempo.

Era un consejero perverso. Empujó al pueblo a perder la esperanza en la protección de Dios, a rendirse ante el rey de Asiria y a menospreciar la reforma de Ezequías, mediante la cual el pueblo había vuelto a la verdadera adoración (Isaías 36:7). Nahúm confronta directamente a este malvado consejero: «¿Qué traman ustedes contra el SEÑOR?». ¡Qué necio y perverso es conspirar contra Dios, como si la sabiduría humana pudiera engañarlo o la fuerza humana pudiera vencer su poder!

Los poderes del infierno han tramado muchas cosas contra el SEÑOR y contra el avance de su reino en el mundo, pero todo resultará inútil (Salmo 2:1, Salmo 2:2). El que está sentado en el cielo se ríe de los planes de quienes intentan levantarse contra él como si fueran gobernantes poderosos, y hará que sus propios planes se vuelvan contra ellos.

Segundo, observemos la gran destrucción que Dios traería sobre ellos por causa de este pecado, aunque no de inmediato sobre todo el imperio asirio, pues esa ruina se demoró hasta que su culpa llegara a su colmo. Primero atacaría al ejército. Dios acabaría con él por completo, lo cortaría y lo arruinaría de un solo golpe. Un golpe mortal del ángel destructor los dejaría muertos donde estaban, y no haría falta un segundo golpe.

Con algunos pecadores, Dios trae un juicio rápido y termina el asunto de una vez. Sus juicios no siguen siempre el mismo patrón. A veces actúa por medio de una enfermedad repentina y, otras veces, mediante una enfermedad prolongada. De una manera u otra, acabará por completo con todos sus enemigos que persisten en tramar contra él. Probablemente el ejército asirio compartía el espíritu y las palabras de su líder, y ahora Dios trataría con ellos, aunque solo repitieran lo que se les había enseñado. También quedaría claro que, por sus propias acciones y decisiones, se habían expuesto a la ira divina (Nahúm 1:10).

Son como espinos que se aferran unos a otros y se enredan entre sí. Se hacen peores y más obstinados contra Dios y contra su pueblo; endurecen mutuamente su corazón y se fortalecen unos a otros para hacer el mal. Por eso Dios tratará con ellos como un agricultor trata con un matorral de espinos que no puede separar: arroja todo el conjunto al fuego.

También son como hombres borrachos, enloquecidos por el orgullo y la ira. Las personas así se encaminan hacia una ruina de la que no pueden recuperarse. Tropezarán, caerán y se convertirán en una vergüenza y en motivo de burla. Merecen que se rían de ellos.

Serán consumidos como rastrojo seco, que arde por completo y no puede resistir la llama. Los juicios de Dios son como un fuego devorador para quienes se convierten en rastrojo delante de él. A este gran ejército se le advierte de nuevo (Nahúm 1:12) que, aunque esté en paz y sea muy numeroso, sintiéndose seguro por su gran fuerza, aun así será cortado como la hierba o el grano. Cuando él pase, incluso por medio del ángel destructor enviado para herirlos, caerán sin esfuerzo.

La seguridad de los pecadores y la confianza que tienen en su propia fuerza suelen ser señales de que la ruina está cerca.

Tercero, observemos el juicio contra el rey mismo. Él tramó el mal contra el SEÑOR; ¿acaso escapará? No (Nahúm 1:14). «El SEÑOR ha dado una orden acerca de ti. El decreto establece que tu nombre ya no será transmitido, que tu memoria desaparecerá y que la gente ya no hablará de ti como antes». Incluso el relato de sus grandes hazañas se desvanecería y quedaría esparcido, en vez de ser celebrado.

Como el hijo de Senaquerib reinó después de él, algunos entienden que esto señala la caída del imperio asirio poco tiempo después. Quienes traman el mal contra el SEÑOR solo traen el mal sobre sí mismos, sus familias y sus intereses, y arruinan su propio nombre al deshonrar el nombre de Dios.

También se anuncia que las imágenes que él adoraba serían eliminadas de su templo: tanto la imagen tallada como la imagen fundida serían sacadas del templo de sus dioses. Algunos creen que esto se cumplió cuando Senaquerib fue asesinado por sus dos hijos mientras adoraba en el templo de Nisroc, su dios. Ese brutal asesinato habría profanado el templo y quizá lo habría dejado abandonado, con las imágenes retiradas y su culto terminado.

O quizá se trate de una imagen más amplia de la ruina total de Asiria. El ejército enemigo arrasaría y destruiría todo, incluso sus ídolos. De esta manera, Dios les mostró que una de las razones de su juicio era su idolatría. También se dice que allí se levantaría la tumba de Senaquerib, quizá en el templo de su dios. Allí fue asesinado y allí sería enterrado, porque era despreciable. Su vergüenza quedó establecida para siempre, pues perdió incluso el amor natural de sus propios hijos, y dos de ellos lo asesinaron.

Esto también puede referirse a la humillante caída de la monarquía asiria, de cuyas ruinas surgió después Babilonia. La caída de aquel Estado que antes inspiraba tanto temor se convirtió en una vergüenza pública y escandalosa (Ezequiel 31:3, Ezequiel 31:11, Ezequiel 31:15, Ezequiel 31:16). Quienes se vuelven despreciables por sus pecados vergonzosos serán hechos despreciables mediante un castigo vergonzoso.

Tercero, esto traería una gran liberación para el propio pueblo de Dios y para la ciudad que lleva su nombre. La ruina de los enemigos de la iglesia es la salvación de la iglesia, y Jerusalén recibió una salvación muy grande cuando el ejército de Senaquerib fue derrotado.

El sitio sería levantado. Dios dice: «Ahora romperé el yugo que pesa sobre ustedes, el yugo que los mantenía esclavizados, y quebraré sus cadenas», las cadenas que los hacían parecer atados a la ira de Asiria. Aquel enorme ejército se había extendido por Judá, tomando lo que quería y alimentándose de los recursos de la tierra. Mientras estaba rodeada, Jerusalén era como una prisionera encadenada; pero cuando el ángel destructor terminó su obra, las cadenas se rompieron y la ciudad volvió a ser libre. Esto anticipaba la gran salvación mediante la cual la Jerusalén de arriba queda verdaderamente libre.

El enemigo quedaría tan debilitado y desanimado que nunca volvería a lanzar un ataque semejante. Por su gracia, Dios llevaría esta aflicción a un final tan completo que no haría falta otra corrección severa. Dios no volvería a castigar así a Jerusalén, porque su ira se había apartado. Él dice: «Es suficiente», porque había usado este terror para llevar a cabo por completo su obra en el monte Sion (Isaías 10:12), y así afirma: «Aunque te he afligido, no volveré a afligirte». Dios no castiga con gusto. El enemigo tampoco se atrevería a atacar de nuevo a Jerusalén (Nahúm 1:15). «Los malvados no volverán a pasar por en medio de ti», como lo habían hecho para destruirlo todo, porque serían completamente eliminados e incapaces de hacerlo. Su ejército sería eliminado, su valor sería eliminado y, al final, el propio enemigo sería eliminado.

La noticia de este gran rescate se difundiría por todas partes y sería recibida con gran alegría en todo el reino (Nahum 1:15). Mientras Senaquerib, el rey de Asiria, conquistaba y arrasaba todo a su paso, cada día traía malas noticias. Pero ahora se vería en los montes a un mensajero que traería buenas noticias y correría tan rápido como se lo permitieran sus pies. ¡Qué bienvenido es un mensajero de paz después de tantos mensajeros de aflicción, como los que llegaron a Job! Otro profeta usa estas mismas palabras para describir el rescate que Dios haría de su pueblo de Babilonia (Isaías 52:7), no porque un profeta copiara al otro, como lo hacían los falsos profetas (Jeremías 23:30), sino porque ambos hablaban por el mismo Espíritu. Los ministros también pueden mostrar su acuerdo en la verdad sana al usar las mismas palabras claras (1 Timoteo 6:3; 2 Timoteo 1:13). El apóstol también cita estas palabras, tanto de Isaías como de Nahum, y las aplica a la gran redención que Jesucristo obtuvo para nosotros y a la proclamación de esa redención por medio del evangelio eterno (Romanos 10:15). Los ministros de Cristo son esos mensajeros de buenas noticias que anuncian la paz por medio de Jesucristo. ¡Qué hermosos son sus pies y qué bienvenida es su proclamación para quienes reconocen su pecado, su miseria y su peligro!

También hay que notar que quien trae estas buenas noticias llama a Judá a celebrar sus fiestas señaladas y a cumplir sus votos. Durante el tiempo de angustia, las fiestas regulares se habían interrumpido. Mientras Jerusalén estaba rodeada de ejércitos, el pueblo no podía subir a adorar; pero ahora que se había quitado esa restricción, debía regresar a la adoración del Señor. Las fiestas del Señor se vuelven aún más dulces para el pueblo de Dios después de haber sido privado de ellas por un tiempo y recibirlas nuevamente por la bondad de Dios. Aprendemos el valor de estas bendiciones cuando las perdemos por un tiempo. También habían hecho votos a Dios, prometiendo que, si él los libraba de esa angustia, harían algo especial a su servicio y para su honor. Ahora que había llegado el rescate, se les ordena cumplir esos votos. Lo que prometieron entonces debían cumplirlo ahora, porque es mejor no hacer un voto que hacerlo y no cumplirlo.

Las palabras «El malvado no volverá a pasar por en medio de ti» también pueden entenderse como una promesa de que la buena obra de reforma iniciada por Ezequías llegaría a completarse. Los malvados ya no se moverían libremente por la tierra como antes. Serían eliminados. Y la derrota de los enemigos malvados en el extranjero es verdaderamente una misericordia para una nación cuando va acompañada del freno y la reforma de los malvados dentro de ella, que con frecuencia son sus enemigos más peligrosos.

IA cristiana que tiene en cuenta tu denominación

Aplica Nahúm 1:9 a tu vida hoy

Recibe orientación basada en las Escrituras, consciente de tu denominación y personalizada para tu situación.

1 Haz tu pregunta arrow_forward 2 Considera tu tradición arrow_forward 3 Aplica las Escrituras

✓ No necesitas tarjeta de crédito • ✓ 100 % privado • ✓ Obtén 15 créditos gratis para comenzar

De este capítulo

Oración diaria

Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria

Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.

Gratis. Cancela tu suscripción cuando quieras. Nunca compartimos tu correo electrónico.

Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.

Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.