Versículo destacado
Levítico 16:5 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Español
" De parte de la comunidad israelita, Aarón tomará dos chivos como sacrificio por el pecado y un carnero para ofrecerlo en holocausto. "
Levítico 16:5
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
3 Aarón debe entrar en el santuario con un becerro como sacrificio por el pecado y con un carnero para ofrecerlo en holocausto.
4 Debe vestirse con la túnica de lino consagrada, cubrir su cuerpo con calzoncillos de lino y llevar puestos el cinturón y el turbante de lino. Estas son ropas consagradas, así que, antes de ponérselas, debe lavarse con agua.
5 De parte de la comunidad israelita, Aarón tomará dos chivos como sacrificio por el pecado y un carnero para ofrecerlo en holocausto.
6 Entonces ofrecerá el becerro como su propio sacrificio por el pecado, para obtener el perdón de sus propios pecados y de los de su familia.
7 Después tomará los dos chivos y los presentará ante el Señor, a la entrada de la tienda del encuentro;
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Los escritores judíos dicen que, durante los siete días anteriores al Día de la Expiación, el sumo sacerdote debía dejar su propia casa y quedarse en una habitación del templo. Allí se preparaba para el servicio de ese día tan importante. Durante esos siete días, realizaba las tareas de los sacerdotes de menor rango relacionadas con los sacrificios, el incienso y otros deberes semejantes, para estar bien preparado para el servicio de ese día. También debían leerle la ley una y otra vez, para que conociera exactamente todo el orden de las ceremonias.
Debía comenzar el día muy temprano con el sacrificio regular de la mañana. Antes de vestirse, primero se lavaba todo el cuerpo y después volvía a lavarse las manos y los pies. Luego quemaba el incienso diario, cuidaba las lámparas y ofrecía el sacrificio especial establecido para ese día: un toro, un carnero y siete corderos, todos como holocaustos (Números 29:8). Se entiende que hacía esto vestido con las ropas propias del sumo sacerdote.
Después debía quitarse sus ricas vestiduras, bañarse, ponerse ropa de lino y llevar delante del Señor su propio toro, como ofrenda por el pecado suyo y de su familia (Levítico 16:6). El toro se colocaba entre el templo y el altar. Esta ofrenda significaba que él confesaba solemnemente sus pecados y los pecados de su casa, y pedía fervientemente perdón por ellos con las manos puestas sobre la cabeza del toro.
Luego debía echar suertes sobre los dos machos cabríos, que juntos constituían una sola ofrenda por el pecado de toda la congregación. Uno de los machos cabríos debía morir, mostrando que la justicia de Dios debe ser satisfecha por el pecado. El otro debía ser enviado lejos, mostrando que Dios, en su misericordia, quita el pecado. Primero se presentaban ambos machos cabríos delante de Dios (Levítico 16:7); después de echar las suertes, el macho cabrío que sería enviado lejos se presentaba por separado (Levítico 16:10). Algunos piensan que se escogieron machos cabríos porque su olor sugería la naturaleza repugnante del pecado. Otros creen que Dios escogió estos animales porque a menudo se imaginaba a los demonios adorados por las naciones con forma de macho cabrío, para que su pueblo nunca tuviera la tentación de ofrecer sacrificios a esos animales.
La siguiente tarea era matar el toro de la ofrenda por el pecado suyo y de su casa (Levítico 16:11). Los judíos dicen que debía volver a poner las manos sobre la cabeza del toro, repetir su confesión y su oración, y después matarlo con sus propias manos. Primero debía hacer expiación por sí mismo, es decir, ofrecer el pago por el pecado para que pudiera haber reconciliación, porque no podía traer paz al pueblo sin haberse reconciliado primero él mismo. También hacía expiación por su casa, que no incluía solamente a su familia, sino a todos los sacerdotes, llamados la casa de Aarón (Salmo 135:19). La caridad debe comenzar en casa, aunque no debe terminar allí. Después de matar el toro, dejaba a un sacerdote encargado de agitar la sangre para que no se espesara.
Luego tomaba en una mano un incensario con brasas encendidas que no produjeran humo, y en la otra un recipiente lleno de incienso aromático. Pasaba por el velo hasta el Lugar Santísimo y se acercaba al arca. Ponía las brasas en el suelo y esparcía sobre ellas el incienso, de modo que la habitación se llenaba rápidamente de humo. Los judíos dicen que debía entrar de lado, para no mirar directamente el arca, donde estaba la gloria de Dios, hasta que quedara cubierta por el humo. Después debía salir de espaldas, en reverencia a la majestad de Dios. Tras hacer una breve oración, debía salir rápidamente del santuario, para que el pueblo no pensara que había ofendido a Dios y que había muerto allí.
Después iba por la sangre del toro, que el sacerdote encargado de agitarla había estado cuidando, y volvía a entrar con ella en el Lugar Santísimo, que ahora estaba lleno del humo del incienso. Rociaba la sangre con su dedo sobre el propiciatorio, o más bien hacia él: una vez por encima y siete veces hacia su parte inferior (Levítico 16:14). Sin embargo, según explican los judíos, las gotas caían todas al suelo y ninguna tocaba el propiciatorio. Después salía del Lugar Santísimo, dejaba el recipiente con la sangre en el lugar santo y salía.
De este capítulo
Levítico 16:1
"El Señor habló con Moisés después de la muerte de los dos hijos de Aarón, que murieron por haberse acercado demasiado a la presencia del Señor."
Levítico 16:2
"Y el Señor dijo a Moisés: Dile a tu hermano Aarón que no entre a cualquier hora en el santuario que está detrás del velo, ni se presente ante la tapa que está sobre el arca, para que no muera, porque yo me manifestaré en una nube sobre la tapa."
Levítico 16:3
"Aarón debe entrar en el santuario con un becerro como sacrificio por el pecado y con un carnero para ofrecerlo en holocausto."
Levítico 16:4
"Debe vestirse con la túnica de lino consagrada, cubrir su cuerpo con calzoncillos de lino y llevar puestos el cinturón y el turbante de lino. Estas son ropas consagradas, así que, antes de ponérselas, debe lavarse con agua."
Levítico 16:6
"Entonces ofrecerá el becerro como su propio sacrificio por el pecado, para obtener el perdón de sus propios pecados y de los de su familia."
Levítico 16:7
"Después tomará los dos chivos y los presentará ante el Señor, a la entrada de la tienda del encuentro;"
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