Versículo destacado
Jueces 18:27 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Español
" con las cosas que Micaías había hecho y con su sacerdote, y llegaron hasta Lais. Allí la gente estaba tranquila y confiada, de modo que los danitas mataron a todos a filo de espada y quemaron la ciudad. "
Jueces 18:27
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
25 Pero los danitas le respondieron: —No nos alces la voz, no sea que algunos de los nuestros pierdan la paciencia y te ataquen, y terminen perdiendo la vida tanto tú como tus familiares.
26 Cuando Micaías vio que ellos eran muchos, regresó a su casa; pero los danitas siguieron su camino
27 con las cosas que Micaías había hecho y con su sacerdote, y llegaron hasta Lais. Allí la gente estaba tranquila y confiada, de modo que los danitas mataron a todos a filo de espada y quemaron la ciudad.
28 Como la ciudad estaba lejos de Sidón y no tenía relaciones con nadie, no hubo quien la defendiera. Estaba en el valle que pertenece a Bet-rehob. Después, los danitas reconstruyeron la ciudad y se quedaron a vivir en ella.
29 Aunque antes se llamaba Lais, ellos la llamaron Dan en honor de su antepasado del mismo nombre, que era hijo de Israel.
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Aquí vemos, en primer lugar, la conquista de Laís por los danitas. Continuaron su marcha y, como nada les salió mal, quizá llegaron a pensar que no habían hecho nada malo al robarle a Micaía. Muchas personas justifican su pecado señalando que les fue bien.
Observemos, primero, en qué condición encontraron a los habitantes de Laís, tanto dentro de la ciudad como en los alrededores. El pueblo vivía tranquilo y seguro. No sospechaba de los cinco espías que habían llegado antes para explorar la tierra, ni tenía advertencia alguna de que se acercaba un enemigo. Eso los convirtió en un blanco fácil para aquel pequeño grupo de hombres que vino contra ellos (Jueces 18:27). Muchas personas son destruidas porque se sienten demasiado seguras. Satanás obtiene ventaja cuando somos descuidados y dejamos de estar alerta. Dichosa, entonces, la persona que vive siempre con temor reverente y cautela.
En segundo lugar, observemos cuán completa fue su victoria. Mataron a todo el pueblo a filo de espada y quemaron la ciudad; después reconstruyeron gran parte de ella (Jueces 18:27, 28). Según lo que muestra el texto, no encontraron resistencia. Los cananeos habían colmado la medida de su culpa, mientras que los danitas apenas comenzaban a aumentar la suya.
En tercer lugar, observemos cómo se establecieron los conquistadores en aquel lugar (Jueces 18:28, 29). Reconstruyeron la ciudad, o gran parte de ella, porque los edificios antiguos se habían deteriorado, y le pusieron por nombre Dan. Al hacerlo, dejaron un recordatorio público de que, aunque estaban lejos del resto de sus hermanos, seguían siendo danitas por nacimiento. Como vivían tan lejos, más adelante esto podría ponerse en duda. Debemos cuidar de no perder de vista nuestro lugar entre el pueblo de Dios, y aprovechar toda oportunidad para reconocerlo y transmitir ese recuerdo a nuestros hijos.
La idolatría se estableció allí de inmediato. Dios había cumplido bondadosamente su promesa al darles la tierra que les correspondía, y eso debió haberlos comprometido a serle fieles, ya que él había sido fiel con ellos. Ellos heredaron el trabajo de otros para poder guardar sus leyes (Salmo 105:44, 45). Sin embargo, lo primero que hicieron después de establecerse fue quebrantar esas leyes. En cuanto comenzaron a afirmarse en el lugar, levantaron la imagen tallada (Jueces 18:30). De manera perversa, atribuyeron a aquel ídolo el mérito de su éxito, aunque ese ídolo habría provocado su ruina si Dios no hubiera mostrado gran paciencia. Así, el idólatra próspero continúa en su pecado y atribuye a su dios el reconocimiento por su poder (Habacuc 1:11).
Aquí finalmente se menciona por nombre al levita que servía como sacerdote: Jonatán, hijo de Gersón, hijo de Manasés. En el texto hebreo, la palabra Manasés tiene una letra pequeña colocada encima. Algunos rabinos judíos dicen que esto significa que la letra debía omitirse, de modo que el nombre resultara Moisés. Según ellos, este levita era nieto de Moisés, quien efectivamente tuvo un hijo llamado Gersón. Piensan que el escritor modificó el nombre por respeto a Moisés, ocultando parcialmente la letra. La Biblia latina dice Moisés. Si Moisés realmente tuvo un nieto que se descarrió y fue usado para ayudar a establecer la idolatría, sería otro triste ejemplo de lo mal que pueden llegar a vivir los descendientes de hombres grandes y buenos. Los nietos no siempre son la alegría de la vejez.
Sin embargo, el obispo Patrick considera que esta idea rabínica es una especulación sin fundamento y cree que Jonatán pertenecía a otra familia levítica. Los versículos finales indican cuánto tiempo duraron aquellas prácticas corruptas. Los descendientes de Jonatán continuaron sirviendo como sacerdotes para aquella familia danita en Laís y en toda la región circundante, hasta la cautividad (Jueces 18:30). Después de que se llevaron la imagen de Micaía, esta familia siguió conservando el título de sacerdotes, y la ciudad continuó honrándolos como tales. Es muy probable que Jeroboam los tuviera en mente más adelante cuando estableció allí uno de sus becerros, pues ellos podían darle cierta legitimidad, mientras que los sacerdotes del Señor no tendrían nada que ver con él. También es probable que esta familia sirviera entre los sacerdotes de Jeroboam.
También se nos dice que estas imágenes permanecieron hasta el tiempo de Samuel, mientras el arca de Dios permanecía en Silo. Es probable que, en los días de Samuel, se tomaran medidas eficaces para poner fin a aquella idolatría. Cuán peligroso es permitir la entrada del pecado, porque la enfermedad espiritual no se sana con tanta rapidez como se adquiere.
De este capítulo
Jueces 18:1
"En aquella época todavía no había rey en Israel. La tribu de Dan tampoco tenía aún territorio propio, así que buscaba un lugar donde establecerse."
Jueces 18:2
"Por eso, los de Dan enviaron desde Sorá y Estaol a cinco de sus hombres más valientes para que sirvieran de espías y exploraran la región. Los cinco espías fueron a los montes de Efraín y llegaron a la casa de Micaías, donde pasaron la noche."
Jueces 18:3
"Cuando estaban cerca de la casa de Micaías, reconocieron la manera de hablar del joven levita y fueron a preguntarle: —¿Quién te trajo por acá? ¿Por qué estás en este lugar? ¿Qué buscas aquí?"
Jueces 18:4
"El levita les contó el trato que Micaías había hecho con él y cómo lo había contratado para que fuera su sacerdote."
Jueces 18:5
"Entonces ellos le dijeron: —Consulta a Dios para saber si nos irá bien en este viaje."
Jueces 18:6
"El sacerdote levita les respondió: —Vayan tranquilos, porque el Señor los protegerá por dondequiera que vayan."
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