Versículo destacado

Isaías 31:6 - Significado y aplicación

Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy

Traducción: Biblia BibleGuided — Español

" Hijos de Israel, vuelvan a aquel a quien han ofendido tan gravemente. "

Isaías 31:6

menu_book El versículo en contexto

4 El Señor me dijo: Así como un león que ha matado una oveja no se deja asustar por los pastores, aunque todos ellos se reúnan e intenten asustarlo con sus gritos, así vendrá el Señor todopoderoso para defender a su pueblo en el monte Sión.

5 Como el ave que protege su nido volando sobre él, así protegerá el Señor todopoderoso a Jerusalén; la cuidará, la salvará, la defenderá y la librará.

6 Hijos de Israel, vuelvan a aquel a quien han ofendido tan gravemente.

7 Porque el día en que todos ustedes rechacen los ídolos de oro y de plata que hicieron con sus manos culpables,

8 Asiria caerá a filo de espada, pero no por un poder humano. La guerra hará huir a su gente, y a sus jóvenes guerreros los harán esclavos;

auto_stories

Explora estudios bíblicos guiados

Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor

Micro-Study 5 días

Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)

Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.

Vista previa de la sesión 1:

Dichosos los humildes

schedule 6 min

Micro-Study 5 días

Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)

Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.

Vista previa de la sesión 1:

El cuidado del Pastor

schedule 5 min

lock_open Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones

person_add Crear cuenta gratis

auto_stories Comentario de Bible Guided

Esto explica la promesa de la liberación de Jerusalén. Primero debe ser preparada para la liberación, y después Dios la llevará a cabo, porque así es como él obra. Con frecuencia, Dios libera a su pueblo reformándolo primero y rescatándolo después.

Jerusalén será transformada y, por eso, será salvada de los enemigos que están dentro de sus propios muros (Isaías 31:6-7). Primero hay un llamado lleno de gracia a volver a Dios. Esta es la voz del Señor en la ciudad por medio de la vara, la espada y los profetas que explicaron el juicio: «Vuélvanse ahora de sus malos caminos a Dios. Regresen a la lealtad que le deben, pues se han apartado profundamente de él». Les recuerda que son hijos de Israel y que, por lo tanto, tienen un fuerte deber para con el Dios de Israel. Eso hace que su rebelión sea aún más grave, pero también les da esperanza, porque siguen siendo sus hijos y pueden volver a él.

Habían sido hijos descarriados, pero seguían siendo hijos; por eso debían volver y ser sanados. Se habían rebelado profundamente, creyéndose sabios, pero su pecado en realidad había penetrado en lo más hondo y los había hundido. Su corrupción no era superficial, como una mancha en la superficie. Había penetrado en su naturaleza y en su miseria, así que necesitaban volver pronto a Dios.

También hay una promesa llena de gracia: este llamado tendrá éxito (Isaías 31:7). En aquel día, cada hombre arrojará sus ídolos, en obediencia a las órdenes de Ezequías, que muchos habían rechazado hasta que el peligro asirio los llenó de temor. Es un temor provechoso el que nos aleja del pecado. La reforma será general, porque cada persona desechará sus propios ídolos antes de intentar derribar los de los demás. También será completa, porque abandonarán sus ídolos de plata y de oro, aquellos que más valoraban. Muchas personas convierten el dinero en un ídolo, y ese amor las aleja de Dios. Pero quienes vuelven a Dios lo expulsarán de su corazón y estarán dispuestos a desprenderse de él cuando Dios los llame.

Esta reforma surgirá del motivo correcto: de la piedad y no de la política. Arrojarán sus ídolos porque se han convertido para ellos en pecado, en una trampa que los lleva a pecar. Por eso ya no querrán tener nada que ver con ellos, aunque los hayan fabricado con sus propias manos y antes los hayan considerado valiosos. El pecado también es obra de nuestras propias manos, pero al producirlo hemos estado produciendo nuestra propia ruina. Por eso debemos desecharlo. Es extraño que las personas sigan aferrándose al pecado aun después de ver que las llevará a la ruina.

Algunos entienden esto solamente como una predicción de que quienes confían en los ídolos, al descubrir que son inútiles, los arrojarán con enojo. Pero, como encaja tan estrechamente con Isaías 30:22, es mejor entenderlo como una promesa de una reforma verdadera y sincera.

Los sitiadores de Jerusalén también serán expulsados, y así la ciudad será salvada de los enemigos que la rodean. El primer cambio prepara el camino para el segundo. Si un pueblo vuelve a Dios, puede confiar en que él defenderá su causa frente a sus enemigos. Cuando hayan arrojado sus ídolos, el asirio caerá (Isaías 31:8-9).

El ejército asirio será herido de muerte en el mismo lugar, no por un hombre poderoso ni por un hombre débil, ni por ningún ser humano. No será por la espada de un israelita ni de un egipcio, sino por la espada de un ángel. Esa espada golpea con más fuerza que la de un hombre poderoso, pero con más silencio que la de un hombre común. Es la espada del Señor, que manifiesta su poder y su ira por medio de la mano del ángel. Así, los jóvenes soldados del ejército se desvanecerán, caerán en confusión y serán entregados a la muerte. Cuando Dios actúa contra los enemigos de su iglesia, muchas veces pensamos que debe hacerlo por medio de la fuerza humana, de oficiales y soldados. Pero Dios puede hacerlo sin unos ni otros. No necesita un ejército humano cuando tiene legiones de ángeles preparados (Mateo 26:53).

El rey de Asiria huirá de esa misma espada invisible, tratando de ponerse fuera de su alcance. Correrá a su propia tierra y a su propia fortaleza, temiendo que los judíos lo persigan ahora que su ejército ha sido derrotado. Senaquerib había sido muy orgulloso y había desafiado abiertamente tanto a Dios como a Ezequías. Ahora tiembla ante ambos. Dios puede infundir temor en la persona más orgullosa y hacer temblar el corazón más valiente (Job 18:11; Job 20:24). Sus príncipes, que huyen con él, estarán aterrorizados por el estandarte, siempre temerosos al recordar la señal en el cielo, quizá aquella que mostró el ángel destructor antes de asestar el golpe mortal. O tal vez tendrán miedo de todo estandarte que vean, pensando que se trata de un grupo de judíos que los persigue. El estandarte que Dios levanta para consuelo de su pueblo (Salmo 60:4) se convertirá en terror para sus enemigos y para los enemigos de su pueblo. Él derriba el valor de los príncipes y es temido por los reyes de la tierra.

¿Quién hará esto? El Señor, cuyo fuego está en Sion y cuyo horno está en Jerusalén. Esto significa, en primer lugar, que él vive allí, como una persona mantiene su fuego y su horno en su propia casa. Jerusalén es la ciudad del gran Rey, y los asirios no deben pensar que pueden expulsarlo de su propio hogar. En segundo lugar, él está allí como un fuego consumidor contra sus enemigos. Los convertirá en algo semejante a un horno encendido el día de su ira (Salmo 21:9). También es un muro de fuego alrededor de Jerusalén, de modo que quien la ataque lo hará bajo su propio riesgo (Zacarías 2:5; Apocalipsis 11:5). En tercer lugar, allí está su altar, donde se mantiene encendido el fuego santo y se ofrecen sacrificios para honrarlo, sacrificios que le agradan. Por esa razón defenderá la ciudad, especialmente porque allí también se ofrecería el sacrificio mayor, del cual todos los sacrificios anteriores eran solo una representación. Si mantenemos encendido el fuego del amor santo y de la devoción en nuestro corazón y en nuestro hogar, podemos confiar en que Dios los protegerá.

IA cristiana que tiene en cuenta tu denominación

Aplica Isaías 31:6 a tu vida hoy

Recibe orientación basada en las Escrituras, consciente de tu denominación y personalizada para tu situación.

1 Haz tu pregunta arrow_forward 2 Considera tu tradición arrow_forward 3 Aplica las Escrituras

✓ No necesitas tarjeta de crédito • ✓ 100 % privado • ✓ Obtén 30 créditos gratis para comenzar

De este capítulo

Oración diaria

Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria

Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.

Gratis. Cancela tu suscripción cuando quieras. Nunca compartimos tu correo electrónico.

Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.

Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.