Versículo destacado
Génesis 42:29 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Español
" Cuando llegaron a Canaán, le contaron a su padre Jacob todo lo que les había sucedido y le dijeron: "
Génesis 42:29
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
27 Cuando llegaron al lugar donde pasarían la noche, uno de ellos abrió su costal para darle de comer a su asno y vio que su dinero estaba allí, en la boca del costal.
28 Entonces les dijo a sus hermanos: —¡Miren, me devolvieron mi dinero! ¡Aquí está, dentro de mi costal! Todos se asustaron mucho y, temblando de miedo, se decían unos a otros: —¿Qué es esto que Dios nos ha hecho?
29 Cuando llegaron a Canaán, le contaron a su padre Jacob todo lo que les había sucedido y le dijeron:
30 —El hombre que gobierna aquel país nos habló con mucha brusquedad y nos acusó de haber ido a su país como espías.
31 Pero nosotros le dijimos que éramos gente honrada y que jamás habíamos sido espías;
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En primer lugar, este es el informe que los hijos de Jacob le dieron a su padre acerca del gran problema que habían enfrentado en Egipto. Le contaron que habían sido sospechados, amenazados y obligados a dejar a Simeón como prisionero hasta que regresaran con Benjamín. Nadie habría imaginado que algo así sucedería cuando salieron de casa. Cuando emprendemos un viaje, debemos recordar que pueden ocurrir muchas cosas dolorosas e inesperadas antes de nuestro regreso. No sabemos qué traerá cada día, así que siempre debemos estar preparados para lo peor.
En segundo lugar, vemos el profundo efecto que esta noticia tuvo en Jacob. Incluso los paquetes de dinero que José había hecho devolver por bondad hacia su padre lo asustaron (Génesis 42:35), porque pensó que podían esconder alguna mala intención. También pudo haber sospechado que sus propios hijos habían hecho algo malo y que, por eso, habían atraído problemas sobre sí mismos: quizá una especie de castigo legal o una trampa, como sugieren sus palabras en Génesis 42:36: «Ustedes me han dejado sin hijos». Parece culparlos porque conocía su carácter. Temía que hubieran provocado la ira de los egipcios y que quizá hubieran traído el dinero a casa por la fuerza o mediante engaño.
Jacob está muy angustiado. Primero, tiene pensamientos muy tristes acerca de la situación actual de su familia: «José ya no está, y Simeón tampoco», aunque José había sido dado por perdido y Simeón solo estaba en peligro. A menudo nos afligimos por nuestros propios errores, incluso en asuntos relacionados con los hechos. El dolor verdadero puede surgir de informes falsos y suposiciones equivocadas, como sucede en 2 Samuel 13:31. Jacob considera que José está perdido y que Simeón y Benjamín están en peligro. Por eso dice: «Todo esto está en mi contra». En realidad, sucedía lo contrario: todas esas cosas estaban obrando para su bien y para el bien de su familia. Sin embargo, por su ignorancia, su equivocación y la debilidad de su fe, pensaba que aquello que en realidad era para su beneficio estaba en su contra. Sufrimos en nuestro cuerpo, nuestros bienes, nuestra reputación y nuestra familia, y pensamos que todo está en nuestra contra. Pero, en realidad, esas cosas pueden estar obrando a nuestro favor y conduciéndonos hacia una gloria mayor.
En segundo lugar, Jacob decide que Benjamín no debe bajar a Egipto. Rubén se ofrece a llevarlo de regreso sano y salvo (Génesis 42:37), pero ni siquiera dice «si el Señor quiere» ni toma en cuenta los peligros comunes que enfrentan los viajeros. En una promesa insensata, le dice a Jacob que mate a sus dos hijos si no logra traer de vuelta a Benjamín. Como si la muerte de dos nietos pudiera compensar la pérdida de un hijo. La respuesta de Jacob es clara: «Mi hijo no irá con ustedes». Es evidente que no confía en ellos, pues recuerda que nunca volvió a ver a José después de que José había ido con ellos. Por eso Benjamín no debe acompañarlos en ese viaje: «Harían que mis canas descendieran con tristeza al sepulcro». Es triste cuando los hijos se comportan tan mal que sus padres ya no saben cómo confiar en ellos.
De este capítulo
Génesis 42:1
"Cuando Jacob se enteró de que había trigo en Egipto, les dijo a sus hijos: ¿Qué hacen ahí, mirándose unos a otros?"
Génesis 42:2
"Me han dicho que hay trigo en Egipto. Vayan allá y compren trigo para nosotros, para que podamos seguir viviendo."
Génesis 42:3
"Entonces diez de los hermanos de José fueron a Egipto para comprar trigo;"
Génesis 42:4
"pero Jacob no permitió que Benjamín, el hermano de José, fuera con ellos, porque pensaba que podría sucederle algo malo."
Génesis 42:5
"Los hijos de Israel fueron junto con otros que también iban a comprar, porque había hambre en toda la tierra de Canaán."
Génesis 42:6
"José era el gobernador del país y quien vendía trigo a la gente que llegaba de todas partes. Cuando sus hermanos se presentaron ante él, se inclinaron hasta tocar el suelo con la frente."
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