Versículo destacado
2 Crónicas 10:12 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Español
" Al tercer día, Jeroboam volvió a presentarse con todo el pueblo ante Roboam, tal como el rey les había dicho. "
2 Crónicas 10:12
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
10 Aquellos jóvenes que se habían criado con él le respondieron: —A la gente que te ha pedido que aligeres el yugo que tu padre les impuso debes responderle lo siguiente: Si mi padre fue duro, yo lo soy mucho más;
11 si él les impuso un yugo pesado, yo lo haré todavía más pesado; y si él los azotaba con correas, yo los azotaré con látigos de puntas de hierro.
12 Al tercer día, Jeroboam volvió a presentarse con todo el pueblo ante Roboam, tal como el rey les había dicho.
13 Pero el rey Roboam les respondió duramente, sin hacer caso del consejo de los ancianos.
14 Les repitió lo que le habían aconsejado los jóvenes: que si su padre les había impuesto un yugo pesado, él les impondría uno todavía más pesado, y que si su padre los había azotado con correas, él los azotaría con látigos de puntas de hierro.
Explora estudios bíblicos guiados
Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor
Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)
Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.
Vista previa de la sesión 1:
Dichosos los humildes
6 min
Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)
Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.
Vista previa de la sesión 1:
El cuidado del Pastor
5 min
Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones
Crear cuenta gratisComentario de Bible Guided
Aquí aprendemos, en primer lugar, que cuando los asuntos públicos están en crisis, actuar con dureza solo empeora las cosas. Una respuesta áspera como la de Roboam despierta la ira y echa más leña al fuego. Un timonel debe mantener firme el rumbo durante una tormenta. Muchas personas han terminado en problemas que nunca tuvieron la intención de causar porque otros trataron con demasiada dureza aquello que querían hacer.
También aprendemos que, sin importar lo que las personas planeen y tramen, Dios sigue llevando a cabo su obra y cumpliendo su palabra. Ni la más pequeña parte de lo que él ha dicho dejará de cumplirse. La obstinación y la falta de juicio del rey fueron usadas por Dios para cumplir la palabra pronunciada por el profeta Ahías (2 Crónicas 10:15). Esto no excusa la insensatez de Roboam ni disminuye su culpa por su orgullo y su enojo; solo muestra que Dios estaba usando incluso esos pecados para llevar a cabo su propósito.
También vemos que las riquezas, el honor y el poder terrenales son muy inciertos. Salomón gobernó sobre todo Israel, y cualquiera habría pensado que había asegurado el reino para su familia durante muchas generaciones. Sin embargo, antes de que su cuerpo siquiera se enfriara en la tumba, diez de las doce tribus se separaron de su hijo. Todo el bien que Salomón había hecho por Israel quedó olvidado, y el pueblo dijo: «¿Qué parte tenemos nosotros con David?». De la misma manera, muchos rechazan el gobierno de Cristo, aun después de todo lo que él ha hecho para unirlos a sí mismo para siempre. Todavía dicen: «No queremos que este hombre reine sobre nosotros». Pero esa rebelión ciertamente los llevará a la ruina.
También aprendemos que Dios a menudo hace recaer en los hijos las consecuencias de los pecados de sus padres. Salomón se apartó de Dios, y por eso no fue él, sino su hijo, quien perdió la lealtad de la mayoría del pueblo. Al permitir que los dolorosos resultados del pecado continúen mucho después de la muerte del pecador, Dios muestra cuán grave es el pecado y quizá deja entrever cuán duradero puede ser su castigo. Quien peca contra Dios no solo hiere su propia alma, sino que también puede perjudicar a sus hijos más de lo que se imagina.
Por último, cuando Dios cumple sus amenazas, también se asegura de que sus promesas no fallen. El pecado de Salomón es recordado, y por causa de él su hijo pierde diez tribus. Pero también se recuerda la fidelidad de David, junto con la promesa que Dios le hizo. Por amor a David, su nieto conservó dos tribus. Las fallas del pueblo de Dios no anularán ninguna promesa hecha a Cristo, su Cabeza. Puede que reciban disciplina, pero el pacto no será quebrantado (Salmo 89:31-34).
De este capítulo
2 Crónicas 10:1
"Roboam fue a Siquem, porque todo Israel había ido allá para proclamarlo rey."
2 Crónicas 10:2
"Pero Jeroboam, hijo de Nabat, que estaba en Egipto, adonde había huido del rey Salomón, se enteró y regresó de Egipto."
2 Crónicas 10:3
"Cuando lo mandaron llamar, Jeroboam y todo Israel fueron a hablar con Roboam y le dijeron:"
2 Crónicas 10:4
"—Tu padre fue muy duro con nosotros; ahora alivia tú la dura servidumbre y el pesado yugo que él nos impuso, y te serviremos."
2 Crónicas 10:5
"Roboam les respondió: —Vuelvan a verme dentro de tres días. Y la gente se fue."
2 Crónicas 10:6
"Entonces el rey Roboam consultó a los ancianos que habían servido a Salomón, su padre, cuando este vivía. Les preguntó: —¿Qué me aconsejan ustedes que le responda yo a esta gente?"
Oración diaria
Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria
Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.
Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.
Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.