Versículo destacado

1 Samuel 10:9 - Significado y aplicación

Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy

Traducción: Biblia BibleGuided — Español

" Tan pronto como Saúl se despidió de Samuel para irse, Dios le cambió el corazón; y aquel mismo día se cumplieron todas las señales. "

1 Samuel 10:9

menu_book El versículo en contexto

7 Cuando te sucedan estas cosas, haz lo que consideres conveniente, porque Dios te ayudará.

8 Adelántate a Guilgal, donde yo me reuniré contigo más tarde para ofrecer holocaustos y sacrificios de reconciliación. Espera allí siete días, hasta que yo llegue y te indique lo que tienes que hacer.

9 Tan pronto como Saúl se despidió de Samuel para irse, Dios le cambió el corazón; y aquel mismo día se cumplieron todas las señales.

10 Después, cuando Saúl y su criado llegaron a Guibeá, el grupo de profetas en trance les salió al encuentro. Entonces el espíritu de Dios se apoderó de Saúl, y este cayó en trance profético como ellos.

11 Pero todos los que lo conocían de antes, al verlo caer en trance junto con los profetas, se preguntaban unos a otros: «¿Qué le ha pasado al hijo de Quis? ¿También Saúl es uno de los profetas?»

auto_stories

Explora estudios bíblicos guiados

Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor

Micro-Study 5 días

Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)

Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.

Vista previa de la sesión 1:

Dichosos los humildes

schedule 6 min

Micro-Study 5 días

Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)

Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.

Vista previa de la sesión 1:

El cuidado del Pastor

schedule 5 min

lock_open Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones

person_add Crear cuenta gratis

auto_stories Comentario de Bible Guided

Saúl ya se había alejado de Samuel, y podemos imaginar lo sorprendido que estaba por todo lo que le había sucedido. Tal vez se preguntaba si estaba despierto o soñando. En el camino, todo lo que Samuel le había anunciado se cumplió exactamente como él había dicho. Pero lo más importante para Saúl era esto: Dios le había dado otro corazón.

Dentro de él se había encendido un fuego nuevo, un fuego que nunca antes había conocido. Ya no pensaba en los burros perdidos. Ahora pensaba en luchar contra los filisteos, ayudar a Israel a enfrentar sus problemas, establecer leyes, hacer justicia y proteger al pueblo. Esas eran las preocupaciones que llenaban su mente. Se encontró elevado a un nivel de valor y fortaleza que nunca había esperado. Ya no tenía el corazón pequeño y ordinario de un campesino, ocupado solamente en los cultivos y el ganado. Ahora tenía el corazón de un líder, un comandante y un príncipe. Cuando Dios llama a alguien a servir en una tarea, también lo prepara para cumplirla. Si Dios eleva a una persona a una nueva responsabilidad, le da otro corazón; así obra con todos los que sinceramente desean servirlo con sus fuerzas.

Cuando Saúl se acercó a su casa, se encontró con los profetas, tal como Samuel había dicho. El lugar se llama la colina, y puede referirse a Gibeá o Geba; ambos nombres están relacionados con la idea de una colina. Entonces el Espíritu de Dios vino sobre él con fuerza y de manera repentina, aunque no de forma permanente. Vino sobre él en ese momento, pero no permaneció. Aun así, produjo un efecto sorprendente. Saúl se unió a los profetas en su adoración, y lo hizo con tanto orden y alegría como ellos. Profetizó entre ellos.

La gente que lo conocía se dio cuenta de inmediato. Al ver a Saúl entre los profetas, unos llamaron a otros para que fueran testigos de algo asombroso. Esto ayudaría a preparar al pueblo para aceptarlo como rey, aunque fuera uno de los suyos, pues habían visto cómo Dios ya lo había elevado al honor de profeta. Los setenta ancianos también profetizaron antes de ser establecidos como jueces (Números 11:25). La gente se quedó asombrada al ver a Saúl entre los profetas y preguntaba qué le había sucedido al hijo de Quis. Aunque la comunidad de los profetas estaba cerca de la casa de su padre, Saúl no se había relacionado con ellos ni les había mostrado respeto. Incluso es posible que antes hubiera hablado de ellos con desprecio. Por eso fue una sorpresa verlo profetizando entre ellos, como más adelante también sorprendió que Saulo de Tarso, quien antes había perseguido el evangelio, ahora lo predicara (Hechos 9:21). Cuando Dios le da otro corazón a una persona, pronto se hace evidente.

Un hombre, más sabio que los demás, preguntó: «¿Quién es el padre o maestro de ellos?». En otras palabras, ¿no es Dios? ¿Acaso no son todos enseñados por él? ¿No reciben de él sus dones? ¿Está Dios limitado? Si así lo decide, ¿no puede hacer profeta a Saúl con la misma facilidad con que hace profeta a cualquiera de ellos? Tal vez también se refería a Samuel, quien, bajo la autoridad de Dios, había sido como un padre para ellos. Saúl acababa de estar con Samuel, y su siervo podía haberle contado lo ocurrido. No era extraño que Saúl profetizara después de haber pasado la noche bajo el techo de Samuel.

A partir de este acontecimiento surgió en Israel un dicho: «¿También Saúl está entre los profetas?». La gente lo usaba para expresar su sorpresa cuando una persona mala se volvía buena, o al menos cuando se encontraba en buena compañía. Saúl entre los profetas fue una maravilla que llegó a convertirse en un proverbio. No debemos perder la esperanza respecto a la peor de las personas, pero tampoco debemos confiar demasiado en una muestra externa de devoción ni en un cambio repentino que solo dure un momento. Saúl entre los profetas seguía siendo Saúl.

La unción de Saúl se mantuvo en secreto. Cuando terminó de profetizar, parece que habló delante del Señor y encomendó todo a su favor. Después fue directamente al lugar alto para agradecerle a Dios su bondad y pedirle que esas misericordias continuaran. Sin embargo, ocultó cuidadosamente lo sucedido a sus familiares. Su tío se encontró con él, ya fuera en el lugar alto o tan pronto como regresó a casa, y comenzó a hacerle preguntas. Saúl reconoció que habían estado con Samuel y que Samuel les había dicho que los burros habían sido encontrados, pero no mencionó nada acerca del reino.

Esto mostró su humildad. Muchas personas se habrían envanecido tanto por un honor tan inesperado que lo habrían anunciado por todas partes. Saúl quizá se alegró en su interior, pero no se jactó de ello ante sus vecinos. Los herederos del reino de gloria están contentos aunque el mundo no los conozca (Juan 3:1). También mostró prudencia. Si se hubiera apresurado a contárselo a todos, habría despertado envidia, y eso podría haberle causado problemas. Samuel le había compartido el asunto en secreto, y Saúl supo guardarlo. Esto también demostró que tenía otro corazón, un corazón apto para gobernar. Y mostró su dependencia de Dios. No intentó reunir apoyo para sí mismo. En vez de eso, dejó que Dios llevara a cabo su propia obra por medio de Samuel, y esperó en silencio para ver cómo se desarrollarían las cosas.

IA cristiana que tiene en cuenta tu denominación

Aplica 1 Samuel 10:9 a tu vida hoy

Recibe orientación basada en las Escrituras, consciente de tu denominación y personalizada para tu situación.

1 Haz tu pregunta arrow_forward 2 Considera tu tradición arrow_forward 3 Aplica las Escrituras

✓ No necesitas tarjeta de crédito • ✓ 100 % privado • ✓ Obtén 15 créditos gratis para comenzar

De este capítulo

Oración diaria

Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria

Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.

Gratis. Cancela tu suscripción cuando quieras. Nunca compartimos tu correo electrónico.

Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.

Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.