Versículo destacado
1 Reyes 6:11 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Español
Entonces el Señor se dirigió a Salomón y le dijo:
1 Reyes 6:11
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
9 Cuando Salomón terminó de construir el templo, lo cubrió con vigas y artesonado de cedro.
11 Entonces el Señor se dirigió a Salomón y le dijo:
13 viviré entre los israelitas y no abandonaré a Israel, mi pueblo.
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Aquí tenemos, en primer lugar, la palabra que Dios envió a Salomón mientras él estaba ocupado en la construcción del templo (1 Reyes 6:12). Dios le hizo saber que estaba atento a lo que hacía. Nadie sirve a Dios sin que Dios lo vea. «Yo conozco tus obras», incluidas tus buenas obras.
Dios también le prometió a Salomón que, si continuaba obedeciendo su ley y permanecía en el camino del deber y de la verdadera adoración, seguiría mostrándole su favor amoroso a él y a su reino. «Cumpliré contigo mi palabra», e Israel seguiría siendo el pueblo de Dios. Dios dijo que viviría en medio de ellos y que no los abandonaría.
Es probable que este mensaje haya llegado por medio de un profeta. Su propósito inicial era animar y consolar a Salomón en su trabajo. La tarea era grande, costosa y agotadora, y quizá algunas veces Salomón deseó no haberla comenzado. Pero esta promesa lo ayudaría a atravesar las partes difíciles, porque la estabilidad de su familia y de su reino compensaría con creces todo su esfuerzo. Si tenemos presente la promesa de Dios, podemos trabajar con un corazón alegre. Quienes se preocupan por el bien del pueblo no considerarán demasiado grande ningún esfuerzo si contribuye a asegurar la presencia de Dios entre ellos.
En segundo lugar, la condición vinculada a la promesa tenía el propósito de despertar a Salomón a una verdad importante. Aunque construyera el templo con toda la solidez posible, su gloria no perduraría si él y su pueblo no continuaban andando conforme a los mandamientos de Dios. Dios dejó claro que todo el gasto y el esfuerzo de construir el templo no los eximirían de obedecer, ni los protegerían del juicio si desobedecían. Guardar los mandamientos de Dios es mejor y le agrada más que construir iglesias.
Después vemos la obra que Salomón hizo para Dios: «Así construyó el templo» (1 Reyes 6:14). El mensaje de Dios lo animó, pero también le advirtió que no debía esperar que Dios bendijera la construcción si él no obedecía la ley divina. En efecto, Salomón dijo: «Señor, seguiré adelante bajo estas condiciones, completamente decidido a andar en tus estatutos». La norma estricta de Dios nunca aleja de su servicio a una persona recta. Más bien, la impulsa a servir con mayor fidelidad.
Salomón construyó el templo y lo terminó. Siguió adelante hasta completar la obra, y Dios permaneció con él hasta que estuvo concluida. Esto honra tanto a Dios como a Salomón. Salomón no se cansó de la tarea, y ningún obstáculo importante lo detuvo, como ocurrió en Esdras 4:24. No hizo planes que superaran sus posibilidades ni dejó la obra a medias. Comenzó a construir, y tuvo tanto la capacidad como la disposición para terminar, porque era un constructor sabio.
De este capítulo
1 Reyes 6:1
"Salomón comenzó a construir el templo del Señor en el cuarto año de su reinado en Israel, en el mes de Ziv, que es el segundo mes del año, cuando ya habían pasado cuatrocientos ochenta años desde que los israelitas salieron de Egipto."
1 Reyes 6:2
"El templo que el rey Salomón construyó para el Señor medía veintisiete metros de largo, nueve de ancho y trece y medio de alto."
1 Reyes 6:3
"El vestíbulo situado en la parte delantera del templo medía nueve metros de largo, igual que la anchura del templo, y cuatro metros y medio de ancho en la parte frontal del edificio."
1 Reyes 6:4
"Salomón hizo ventanas con rejas para el templo."
1 Reyes 6:5
"También construyó un anexo junto al muro que rodeaba el edificio, contra los muros que rodeaban el templo, tanto alrededor de la sala central como del cuarto posterior, y construyó celdas alrededor."
1 Reyes 6:6
"La planta baja del anexo medía dos metros y veinticinco centímetros de ancho; la planta intermedia, dos metros con setenta centímetros; y la planta alta, tres metros con quince centímetros; pues por fuera había reducido las medidas del templo para no empotrar las vigas en sus muros."
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