Versículo destacado
1 Corintios 9:1 - Significado y aplicación
Comprende cómo este versículo habla de lo que estás enfrentando y cómo aplicarlo hoy
Traducción: Biblia BibleGuided — Español
" No me negarán ustedes que yo tengo la libertad y los derechos de un apóstol, pues he visto a Jesús nuestro Señor, y ustedes mismos son el resultado de mi trabajo en la obra del Señor. "
1 Corintios 9:1
El versículo en contexto
Comprender los versículos que lo rodean evita interpretaciones erróneas:
1 No me negarán ustedes que yo tengo la libertad y los derechos de un apóstol, pues he visto a Jesús nuestro Señor, y ustedes mismos son el resultado de mi trabajo en la obra del Señor.
2 Quizá para otros yo no sea apóstol, pero para ustedes sí lo soy, porque el hecho de que ustedes estén incorporados al Señor demuestra que en verdad lo soy.
3 Esta es mi respuesta a quienes me critican:
Explora estudios bíblicos guiados
Sesiones estructuradas con notas, preguntas y perspectivas del asesor
Las bienaventuranzas (microestudio de 5 días)
Un estudio breve sobre las bendiciones de Jesús y el camino del Reino.
Vista previa de la sesión 1:
Dichosos los humildes
6 min
Salmos de consuelo (microestudio de 5 días)
Sesiones breves y tranquilizadoras basadas en los Salmos.
Vista previa de la sesión 1:
El cuidado del Pastor
5 min
Crea una cuenta gratis para guardar notas, dar seguimiento a tu progreso y desbloquear todas las sesiones
Crear cuenta gratisComentario de Bible Guided
Pablo enfrentó oposición desde fuera y desánimo dentro de la iglesia durante su ministerio. Estaba siendo atacado, y falsos creyentes cuestionaban si realmente era un apóstol. Se esforzaban por dañar su carácter y debilitar su reputación, especialmente en Corinto, donde había hecho mucho bien y tenía toda razón para esperar gratitud. Sin embargo, algunas personas allí todavía le causaban una profunda angustia.
Esto no es extraño. Un ministro que ha mostrado verdadera bondad a un pueblo y lo ha servido bien puede recibir, aun así, un trato muy cruel. Algunos corintios cuestionaban, o quizá hasta negaban, la autoridad apostólica de Pablo. Aquí responde a sus objeciones, y lo hace de una manera que también demuestra la abnegación que había recomendado en el capítulo anterior por el bien de los demás.
Primero, afirma claramente que es apóstol y presenta las razones. En esencia, dice: «¿No soy apóstol? ¿No he visto a Jesucristo, nuestro Señor?». Una parte importante del llamado apostólico era ser testigo de la resurrección de Cristo. Pablo está diciendo: «¿Acaso no he visto al Señor, aunque no inmediatamente después de su resurrección, sino después de su ascensión?». Véase (1 Corintios 4:8). También pregunta: «¿No soy libre?», es decir: «¿No tengo la misma comisión, autoridad y derechos que los demás apóstoles?». No se negaba a recibir sustento del evangelio porque careciera de ese derecho. Tenía otras razones para mantenerse por sí mismo.
En segundo lugar, señala el éxito de su ministerio entre ellos como prueba de su apostolado. Les pregunta: «¿No son ustedes mi obra en el Señor?». Por la bendición de Cristo sobre su trabajo, había ayudado a establecer una iglesia entre ellos. Ellos mismos eran el sello, o la prueba, de su apostolado en el Señor. Su conversión por medio del ministerio de Pablo era la confirmación de Dios de que él había sido enviado.
Los ministros de Cristo no deberían sorprenderse si algunas personas les piden que demuestren la autenticidad de su ministerio, incluso cuando esas mismas personas han visto su poder y han experimentado la presencia de Dios por medio de él. Pablo tenía razones genuinas para esperar un mejor trato de los corintios. Si no era apóstol para otros, ciertamente lo era para ellos (1 Corintios 9:2). Había trabajado entre ellos durante mucho tiempo y con gran éxito, y sobre todo ellos debían haber reconocido y honrado su llamado, en vez de ponerlo en duda.
Con frecuencia sucede que los ministros fieles reciben el peor trato precisamente donde tienen más razones para esperar lo mejor. Esta iglesia de Corinto tenía tanta razón como cualquier otra, y probablemente más que muchas, para confiar en la misión apostólica de Pablo. Él los había guiado al conocimiento y a la fe en Cristo. Había trabajado entre ellos durante casi dos años, y no en vano, porque Dios tenía allí muchas personas (Hechos 18:10-11). Cuestionar su autoridad fue un grave acto de ingratitud.
De este capítulo
1 Corintios 9:2
"Quizá para otros yo no sea apóstol, pero para ustedes sí lo soy, porque el hecho de que ustedes estén incorporados al Señor demuestra que en verdad lo soy."
1 Corintios 9:3
"Esta es mi respuesta a quienes me critican:"
1 Corintios 9:4
"Tenemos pleno derecho a recibir comida y bebida,"
1 Corintios 9:5
"y también a llevar con nosotros una esposa cristiana, como hacen los otros apóstoles, los hermanos del Señor y Cefas."
1 Corintios 9:6
"¿O acaso Bernabé y yo somos los únicos que no tenemos derecho a que la comunidad nos mantenga?"
1 Corintios 9:7
"¿Quién sirve como soldado pagando sus propios gastos? ¿Quién cultiva un viñedo y no come de sus uvas? ¿Quién cuida las ovejas y no bebe de la leche que ordeña?"
Oración diaria
Recibe por correo electrónico una reflexión bíblica diaria
Comienza cada mañana con un versículo, una oración y un siguiente paso sencillo.
Aviso importante: Esta guía bíblica no sustituye la atención profesional de salud mental. Si estás experimentando síntomas de una crisis, comunícate con la Línea 988 de Prevención del Suicidio y Crisis o busca ayuda profesional inmediata.
Bible Guided ofrece orientación basada en la fe y debe complementar, no reemplazar, el apoyo terapéutico profesional.